<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457</id><updated>2011-12-02T22:10:09.992-06:00</updated><category term='Pregunta filosófica'/><category term='Mito'/><category term='Akia'/><category term='Filosofía'/><title type='text'>Zeyrus Kuilg</title><subtitle type='html'>Sed charitatis non est excessus</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>65</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-4402615805198945346</id><published>2011-08-17T01:33:00.006-05:00</published><updated>2011-08-17T09:38:09.242-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;No soy soldado de la felicidad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Compro habichuelas mágicas.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Prometo saquear sin reparo alguno el reino al que me lleven las leguminosas. Porque todo mundo mágico ofrece riqueza y poder, tomaré todo el oro, la plata y las piedras preciosas que encuentre y pueda cargar, y haré varios viajes de esta manera, procurando ante todo tomar muchas veces más de lo indispensable para salir de mi necesidad. Desde luego, no haré nada de esto sin antes cometer una canallada peor que el robo: asesinaré a la criatura que haya acumulado este tesoro, la cual seguramente será un monstruo sucio y feo, como debe ser todo aquello que vive indignamente en la opulencia por encima de mí. Obviamente en esta circunstancia uno de los dos debe morir; no hay modo en que prevalezcamos los dos; si algo sé muy bien es lo poco razonable que resulta esperar llegar a un acuerdo con una bestia devoradora de pobres.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ofrezco por las habichuelas mágicas 50 centavos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No parece mucho, pero representa todo mi tesoro material: sé hará más provecho ese cambio en manos ajenas que en mis bolsillos, los cuales me han enseñado a extraviar invariablemente toda moneda con una denominación menor a dos pesos. Por eso es que sé también que no soy el malo. Ponga atención, vendedor, lo que hago no es otra cosa que dar, a cambio de unas vulgares semillas mágicas, la prueba de mi bondad. El trato no puede ser más justo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-4402615805198945346?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/4402615805198945346/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=4402615805198945346&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4402615805198945346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4402615805198945346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/08/no-soy-soldado-de-la-felicidad-compro.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3014794577459852994</id><published>2011-07-14T00:08:00.003-05:00</published><updated>2011-07-14T12:40:17.944-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Autoconfesión&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;Este mundo está lleno de riqueza. Además, si se busca y entiende con diligencia, se encuentra colmado de portentos. A esta diversidad le corresponde, habitualmente, una selección o discriminación motivada &lt;/span&gt;unas veces &lt;span class="Apple-style-span"&gt;por el juicio, autor de tantos dones como desgracias, otras por el supuesto instinto. Lo terrible que encuentro desde mi hábito y obsesión con el pensamiento es el automatismo con el que acontece esta preferencia --y no debe ocultarse que está implicada en ella una separación; una maldad. Yo pensaba, según críticamente (de donde uno comprende que la concienciación no resuelve nunca nada), que sabía hacer algo de provecho: pensar. Pero hoy pienso, a medio desengañar --paréceme así hoy--, que no he sido en varios años algo más que un&lt;/span&gt; zombi, apenas algo más que un ente programado. Muchas veces fantaseé, en diversos escenarios y con distintos actores, con una historia en la que un reportero investigaba la producción estatal y secreta de gente falsamente libre, y que al final de su pesquisa lograba deducir que él mismo era uno de esos seres fabricados por un sistema que abarcaba incluso su intento de denuncia dentro de ese leviatán de manipulaciones. Creo que esa historia trataba de reflejar lo que acontecía conmigo, porque una parte esencial de la tarea del librepensador no la estaba cumpliendo y no quería verla. Al desconocerla, me convertí en un miembro más de la farsa del individualismo occidental. Me refiero concretamente a la escritura. Pensar, sin escribir, es no hacer nada. Aunque pensar es estrictamente un acto, una realidad, si se prefiere, la única forma epistemológica que posee el pensamiento es su expresión, su codificación en signos, ésta es su única materialidad válida. Pensar sin signos es una nada. Escribir, por su parte, es un oficio verdadero, una labor técnica que puede practicarse con un arte profundo o sin él. Si un pensador no escribe, su vida pensante no merece ser vivida. He pensado una y otra vez las mismas ideas mientras me he privado del desarrollo, de darle a sus formas una descripción básica, una propuesta tipológica y una claridad crítica para ponerlas en la mesa, ante otras inteligencias y encontrarles, junto a otros pares, riguroso valor.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Voy a aprender a escribir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3014794577459852994?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3014794577459852994/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3014794577459852994&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3014794577459852994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3014794577459852994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/07/autoconfesion-este-mundo-esta-lleno-de.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3852876696663568340</id><published>2011-07-05T19:56:00.003-05:00</published><updated>2011-07-05T20:08:48.686-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Criatura&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una botella de plástico reposa en el buró. Aunque su contenido originario está ausente, lleva cerrada varios días y no ha sido arrojada con las demás toneladas incontables de basura que genera la ciudad. Ha estado aquí guardada en casa, sin ninguna perturbación en su interior. Posee residuos de su anterior contenido dentro, pero no es eso lo que más gravedad le otorga a su interior. La botella guarda un arácnido, de aquellos que han desarrollado tenazas y una cola con punta en aguijón. Es un alacrán de escasos dos centímetros de longitud, su color es oscuro, como lo es el de los poco peligrosos para el ser humano, sus pinzas son muy delgadas y su cola está retraída. Está muerto. En vida, durante su cautiverio, acostumbraba hacerse el muerto, como las cucarachas, tal vez esperando que lo dejara salir la tapa enroscada, o tal vez guardando energía. Pero la salida truncada no dejó de estarlo, estuvo encerrado varios días sin alimento y encontró su fin un día incierto. Otros de su familia han encontrado el mismo destino en este hogar poblado por hombres.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero guardar un minuto de silencio por esta criatura a la cual he dado muerte. Cualquiera que sea tu nombre, Providencia o metafísica, te pido perdón. No he sabido qué responder ante su peligro, como un estúpido occidental más, que no sabe deshacerse del miedo, temí a una posible picadura ponzoñosa. Sin tener ninguna certeza, encerré en esta prisión plástica y maté de inanición este animal. ¿Qué otra cosa pude haber hecho?, que alguien me lo diga, porque no hallé otra salida, y ahora que veo este desenlace, no me gusta nada, siento una pena tremenda por mi víctima. Estúpido occidental, creí saber las respuestas cuando le di encierro. Pensé: "si dejo libre este veneno, volverá a mí en revancha y, sin que lo note antes, esta vez sí me enterrará su aguijón. O peor, ¿no picará, en lugar de a nadie, a mi gente amada?" No quería ser el responsable de que alguien resultase herido; pero, ¿realmente puedo evitarlo? ¿Estaba yo justificado por esta razón? Soy un miserable gigante de la naturaleza, y un monstruo de la cultura. Pido perdón por esta acción, por creer que gané en un justo enfrentamiento en el que era él o yo. Perdón porque no me pregunté por su ciclo vital ni me interesó hacer bien a la salud de mi entorno, perdón porque habrá quien me diga que esta es una bagatela, que nada relevante aquí ha pasado y que puede pasarse sin gloria ni pena a otro episodio, porque dirán que estoy perdonado por no sé qué creencia secular y que puedo seguir mi camino. Lo cierto es que he matado y que las razones por las que lo hice no eran razones verdaderas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3852876696663568340?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3852876696663568340/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3852876696663568340&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3852876696663568340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3852876696663568340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/07/criatura-una-botella-de-plastico-reposa.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-5810046671805026631</id><published>2011-05-26T19:04:00.008-05:00</published><updated>2011-05-27T20:08:20.777-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Nota mental ventilada&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estudiar lo siguiente en los ratos libres, como se ha estudiado el trabajo mecánico y el posicionamiento en mundos virtuales:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Cultura empresarial y cultura de proyectos&lt;/b&gt;: problemas de productividad social y económica; administración de aplicaciones teoréticas y prolegómenos para una nueva génesis humanista. Una guía y punto de partida podría ser pepeytono.com.mx. [Observar la falta de referencias a empresas de servicios teóricos.]&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Cultura clásica y visceral, las letras&lt;/b&gt;: música, canto, poesía, mítica, historia, literatura. Guías especiales las hay en los abismos sin fondo de la religión y las &lt;i&gt;ciencias narrativas&lt;/i&gt;. Buscar a un místico y a un mago; tenerlos siempre por amigos serios y no bufones; cuidado con los charlatanes. Ensayar las condiciones de posibilidad de las apariencias, en tópicos  sensoriales y sociales; mirar la genealogía del &lt;i&gt;poseur &lt;/i&gt;y proponer algunas ideas para la consolidación teórica del localismo &lt;i&gt;posudo&lt;/i&gt;. Aprovechar al máximo los recursos en Internet, páginas como youtube.com, cervantesvirtual.com, palabravirtual.com, rae.es ofrecen un apoyo importante. Buscar caricaturistas (sintetizadores) y artistas plásticos. Construirse la posibilidad de tener un santuario o espacio monacal.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Cultura digital y legislativa&lt;/b&gt;: debate contemporáneo en torno a los derechos intelectuales; conocer la legislación de la OMPI (ser puntual con la DMCA) y las bases del derecho internacional; estudiar los problemas de la reproducción exacta de manifestaciones culturales cifradas en sistema binario; disertar variantes si hay ordenadores que emplean sistemas diferentes, digamos cuánticos, y su interacción con la Internet; comparar con la analogía y la abducción (véase en ello el tema del arte y la medicina). Explorar ted.com y ubicar los sitios que tienen el monopolio de los anuncios de las nuevas tecnologías y estimar intempestivamente (exagerar, estimar mal) las consecuencias cosmológicas del mundo humano por causa de los nuevos recursos. Gritar como loco o hacer &lt;i&gt;performances &lt;/i&gt;de vez en cuando; introducir la duda. Explorar sistemas operativos de base linux, volverse usuario de ellos.&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-5810046671805026631?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/5810046671805026631/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=5810046671805026631&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5810046671805026631'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5810046671805026631'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/05/nota-mental-ventilada-estudiar-lo.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3650866480829726009</id><published>2011-05-24T00:08:00.003-05:00</published><updated>2011-05-24T00:11:31.813-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Comportamientos celestes, circulares, perfectos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Durante años le he pedido al cielo que no se venga abajo, que sea paciente, para que nos vea llegar a él.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3650866480829726009?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3650866480829726009/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3650866480829726009&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3650866480829726009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3650866480829726009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/05/comportamientos-celestes-circulares.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-9103478094824514963</id><published>2011-03-24T21:03:00.005-06:00</published><updated>2011-03-24T21:19:35.428-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Misógino&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi experiencia humana no filosófica es la principal administradora de mis entradas. Por eso creo permisible el juego libre e injustificado de pensamientos a ratos objetivos y la más de las veces valorativos. Una especie de bocadillo infantil que nadie tiene obligación de leer, criticar, esconder...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras andaba hoy por las calles de mi ciudad natal, a la cual desestimo tanto, tuve la oportunidad de retomar un viejo problema a raiz de un recuerdo antiguo: mi misoginia. Odio a la mujer, no menos que al hombre, y se debe a que la concebí desde mis inicios proyectivos como un ser configurado desde siempre junto a la belleza, tema este que excede -lo sabemos- toda naturaleza física. De esta manera, me es insostenible tratar el objeto de lo mujer sin entrar en cierto rango de idealidad y formas, es decir, que nada femenino veo sin encontrarme también con mis objetos de discusión y permanente trabajo: las ideas. ¿Y si mi trabajo se pausara y dejara de discutir ideas? Entonces no vería, dado el caso, a una mujer, sino a un otro, o sea, a un hombre, el cual también participa de la belleza, pero es suceptible de no tenerla sin por eso dejar de acontecer. Considero esta situación, por supuesto, harto retorcida. No me puedo justificar, así es el odio, de muy cortos alcances.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-9103478094824514963?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/9103478094824514963/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=9103478094824514963&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/9103478094824514963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/9103478094824514963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/03/misogino-mi-experiencia-humana-no.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3843578573915656313</id><published>2011-03-18T21:33:00.004-06:00</published><updated>2011-03-18T21:43:00.637-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Akia'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;No es aquí ningún &lt;span style="font-style: italic;"&gt;performance&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la expresión no comunicativa es una posibilidad, el significado de la no-comunicatividad ha de estar, siquiera, a salvo. ¿Estamos atados a la significatividad de esta anomalía de la comunión y figura contraria a la condición abierta y dinámica de roles inherente a la acción comunicativa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es útil la empresa de no expresarle algo a otro, mientras dos milagros precedentes hayan tenido lugar: primero, que uno haya recibido adiestramiento en cuanto a las reglas de explotación, y segundo, que uno haya captado el núcleo fundamental de aplicación de estas formaciones generales para la acción. Sano es el amor de las madres. Y aunque no todas las madres son amorosas, tampoco es éste el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;desideratum &lt;/span&gt;ideal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos eludir todos los giros; los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;turnings&lt;/span&gt;, como las revoluciones, son viejas obras de una política y una historia a todas luces sospechosas, los representa principalmente el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;alien&lt;/span&gt;. Son una rareza de un vejestorio todavía más caprichoso y amorfo de discursos enmohecidos, ennegrecidos hasta lo irreconocible, injustificados y confusos, sistemas que aunque habitables rayan en absurdos cuyo primer efecto es no comunicar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;noticia &lt;/span&gt;alguna, sino rebotar la atención dirigida de su supuesta audiencia hacia sus propios adentros, para que éstas se hallen, de nueva cuenta, frente a la dificultad de la suversión de las estructuras y de los sistemas desde el no-criterio, para mirar una vez más la ruptura general y las posibles medidas provisorias, sin identificar en ellas tradición &lt;span style="font-style: italic;"&gt;glocal &lt;/span&gt;ni &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mensurabilidad funcional&lt;/span&gt;. Por decir poca cosa, la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;forma construida singular&lt;/span&gt; no mola, proponer ya no vale por sí mismo, y no brillará de ninguna manera -¿o con ninguna madera?-; no podrá tampoco ser inmolado ni aprovechado en su destrucción por cualesquiera otros canales porque estará sujeto a la imposibilidad histórico-fáctica de la trasgresión, será un objeto más en el espacio del que no se sabe uno deshacer, un memento de la mala vida que nos hemos destinado, desgracia que será breve para los no favorecidos, forzados a sufrir la máxima pena de la media vida desde el anonimato a causa de un grupo extenso y agazapado de don nadies: los irresponsables perfectos. La lógica del tema se mantiene todavía simple: privarnos de nuestros propios fines para no llegar a ningún otro fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, ocultándose, siendo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;licuados &lt;/span&gt;ante cualquier vista, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hinderizándose&lt;/span&gt;, entorpeciendo la posible audiencia, todavía se gana una "libertad ilimitada", "cuantificada" como de mayor riqueza que una básica derivada de formas singulares de comunión: es posible mantenerse representando, imaginando, siendo uno mismo, como sea que se sea, sin comunicar, es decir, estar específicamente sin la alteridad como tal, delimitando, al modo de su actualización, la propia concepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adentre al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;álter &lt;/span&gt;en su cuerpo de creencias y plausibilidades y permítale ejercer su derecho natural a quitarle la vida a la mitad de sus sueños. Pocas son las otras puertas de llave simbólica que conducen hacia la humildad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3843578573915656313?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3843578573915656313/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3843578573915656313&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3843578573915656313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3843578573915656313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/03/no-es-aqui-ningun-performance-si-la.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-6669343598745425999</id><published>2011-03-02T18:59:00.004-06:00</published><updated>2011-03-02T21:04:34.495-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Akia'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los indeterminados: príncipes y nuevos hijos de la Creación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La liviandad no nos hace mejores personas. Tampoco somos más auténticos, ni más libres ni más nosotros mismos por huir de la posibilidad de mejorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si usted no se decide, no se ata ni se limita, si se mantiene siempre inabarcable en posibilidades, sin tendencia, simplemente el ego ocurrente, vociferante, autorrecursivo, si se prefiere infinito no transfinito, meramente indeterminado, entonces usted no es nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si desea dar la opción de tómese o déjese, si desea fomentar la omisión o la indiferencia, o nutrir el lenguaje políticamente correcto o someterse a la impronta de la tolerancia, entonces adelante, fáltele el respeto al respeto mismo no siendo responsable ni encarando su carga, ni su cuerpo, ni su grupúsculo infinito (aunque limitado) de relaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piense que no tiene historia, ni conciencia, ni consistencia, o bien que tiene estos y otros elementos a conveniencia, discretamente y&lt;span style="font-style: italic;"&gt; ad hoc&lt;/span&gt;. Créase que es pura voluntad, ande por los caminos de la vanidad o lejos de ella, no se preocupe, usted no es nada; no se apure, sólo ha abandonado al ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dígase a usted mismo todo lo superior que quiera por no creer en fantasías, regocíjese por no caer en el error de asumir verdadera una simple apariencia o un dogma al que otros dieron el culo. Y si al momento siguiente concreta por un breve lapso que las comparaciones no tienen ningún objeto, adelante, tómese las palabras más &lt;span style="font-style: italic;"&gt;light&lt;/span&gt;, sin mugrosas calorías, y crea que no se ha metido con nadie, que ha sido un buen ángel, a saber, el intelecto que su altísima Voluntad concibió debió ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros no lo vamos a juzgar con razón, de verdad, porque ninguna razón aplica sobre aquello que se supondría hombre pero que sólo es como posibilidad de intención. Si tiene alguna sospecha porque de pronto tiene alguna ocurrencia, no se alarme; usted nada más caerá como caen las millones de gotas de lluvia sin nombre, mojando, lavando, erosionando, mientras nosotros los engañados de la creación compartimos experiencias determinadas, como simples y modestos detalles de la conceptualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si usted desea crear, tráigase otro nombre y mire atento, contemple cómo jala parejo o nomás no jala. No por teorizar se va usted a dejar de equivocar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-6669343598745425999?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/6669343598745425999/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=6669343598745425999&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/6669343598745425999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/6669343598745425999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/03/los-indeterminados-principes-y-nuevos.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7705509166958323079</id><published>2011-02-16T20:35:00.002-06:00</published><updated>2011-10-14T10:21:51.388-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Akia'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Qué es una metodología? Los métodos como frascos en un estante dispuestos para algún oficio determinado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los saberes no son estructuras apresadas, destinadas en exclusivo a un  circuito cerrado; las cogniciones son flexibles, líquidas, fundantes,  universalizables. La crítica nos desvela estas verdades a través de la  naturaleza de los signos y de la realidad de los mitos. Ante estos  descubrimientos es que se asevera que los objetos de conocimiento no son  perennes y acabados de una vez por todas. Existe en ellos un potencial  de cambio y un comportamiento situado, una especie de vida, de  existencia o de finitud más allá de los principios lógicos de la  dominación y de la auto(re)afirmación. Los objetos de conocimiento son  además de conceptos, acontecimientos,  y esto cambia nuesta idea  tradicional de los métodos. En teoría, el objeto es el fin del camino,  la meta que se cubre siguiendo los pasos constitutivos y aprendidos del  método particular. El ingrediente novedoso --o no tan novedoso-- es que  la condición del acontecimiento asocia al fin-objeto (la verdad) con el &lt;em&gt;desideratum&lt;/em&gt;,  es decir, que hay la intención del sujeto como premisa; de modo que no  es posible el sujeto que sólo sigue obediente --y metódico-- los pasos  establecidos según &lt;em&gt;x&lt;/em&gt; discurso neutro o universalmente válido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta labilidad no hace a los saberes, sin  embargo, libres de  institucionalización, de aplicación controlada o puntual. Lo uno y lo  otro es posible en una misma totalidad, como lo muestra un ejercicio  dialéctico. El humano goza de las referencias exactas y de las  discusiones precisas que logran penetrar a lo largo de varias capas de  experiencia tanto como gusta de hacerse a la mar, incluso cuando la  visibilidad es poca y el temor de los otros expectantes alienta la  rendición. Por eso se ha establecido que los productores de un saber  determinado (habitualmente llamado académico, investigador, científico o  comunidad espistémica o de conocimiento) construyan sus objetos y  apliquen los métodos existentes en la tradición a discreción. La  consigna única es que se haga con alguna lucidez, es decir a conciencia,  que se mencione de qué manera reconoce uno que procede. Ese derecho y  obligación intelectual es lo que se conoce hoy día como metodología. No  es ya una ciencia que agrupa taxonómicamente los métodos registrados y  que expide licencias de uso y de vigencia de los procedimientos, no es  ninguna rama de la ciencia instrumental general conocida como lógica; es  un ejercicio sesudo de actividad crítica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7705509166958323079?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7705509166958323079/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7705509166958323079&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7705509166958323079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7705509166958323079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/02/que-es-una-metodologia-los-metodos-como.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-282009068476319971</id><published>2011-02-16T20:28:00.002-06:00</published><updated>2011-02-16T20:35:39.769-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Akia'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Contra las pseudocríticas hacia el sistema escolarizado: el caso de la lectura obligatoria&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hace poco me hicieron llegar un texto de Juan Domingo Argüelles titulado &lt;em&gt;¿Qué leen los que no leen?&lt;/em&gt;  Específicamente una sección de su segundo capítulo "La lectura como  valor escolarizado", dedicada a comparar la lectura obligada con la  realizada por el mero acto de placer. Los motivos por lo que llegaron a  mí esas breves páginas sobran, tal vez valga la pena mencionar que  aconteció en un contexto escolar. Al concluir la lectura experimenté una  especie de molestia, me pareció insultante, por más cosas positivas y  adecuadas para la juventud que dijese, además de bellas citas dignas  para recordarse, el texto no hacía, por sí solo, crítica. Lo incómodo  era que tenía visos de quien hace efectivamente crítica, tenía la  apariencia de "hacer conciencia" y de llegar al tuétano. Me pareció un  buen pretexto, entonces, para recordar un par de ideas sobre la crítica,  no literaria, sino la crítica en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me permitiré referir las líneas generales de Domingo Argüelles en esa  parte. Afirma en primer lugar la ineficacia de los programas y esfuerzos  instituciones para instaurar la lectura como costumbre o hábito en los  estudiantes, y que esto se debe (suponemos, claro, que entre otras  cosas) a que leer, en la escuela, es un requisito para la acreditación y  obtención de promedios benéficos, títulos, diplomas y demás  reconocimientos de papel, que sólo simulan que el ostentador está  calificado para desempeñarse en tales y cuales actividades. Por otro  lado recuerda que las escuelas homogenizaron los conocimientos y no  permitieron la libre imaginación de los estudiantes, apoyándose para  tales afirmaciones de Ivan Illich (70's). Luego pasa a mencionar los  matices que oscurecen "lo verdaderamente importante" de la educación  (también se apoya en Fernando Savater), como la relegación de las &lt;em&gt;lecturas complementarias&lt;/em&gt;; la evaluación exclusiva de las &lt;em&gt;lecturas útiles&lt;/em&gt; que son a su vez las obligatorias; la asociación entre &lt;em&gt;realizarse&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;concluir los estudios&lt;/em&gt;; el enfoque de los programas hacia la competitividad no solidaria; la mentira de la &lt;em&gt;cultura acumulativa&lt;/em&gt;,  según la cual mientras más se lee, más se estudia y más se compite,  mejor persona se es; reflexiones que revelan la falsedad de varias  premisas educativas del s. XX y de la actualidad. La tercera y creo  última línea del texto es la afirmación de que se está olvidando en las  aulas, junto con la lectura complementaria, el libre deseo de leer, que  se conduce sólo en raros casos a la lectura placentera, la cual es la  única verdaderamente significativa, motivada por el lector, cargada de  experiencia y creación. Para ser más puntual, Domingo Argüelles todavía  menciona a Raoul Vaneigem, y dice que de lo que se trata es de "la  capacidad de volverse a crear recreando al mundo." La sociedad en este  sentido no podrá reestructurarse, ni su educación, si no comprende que  los educandos son todos creativos, y que es a partir del placer que  encuentren para sí y de ser como son, que podrán justificar su esfuerzo  por conocer. En síntesis, la cultura no se impone sobre una materia  mientras ésta no reconozca cuáles son los vínculos de su propio deseo  con el conocimiento. O bien, la lectura obligatoria fracasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora procedo a desbaratar lo anterior y exponer las ideas que motivan  este escrito. A lo largo del texto, si algo noté que hizo mucha falta  fue &lt;em&gt;Inteligencia&lt;/em&gt;, a saber, la idea de &lt;em&gt;Nous.&lt;/em&gt; Me  explico. No debería pasar, pero a menudo los individuos, tal vez en  permanente tensión con la obligatoriedad que los cohíbe, no pueden  diferenciar entre lo obligatorio y lo necesario. Muchos creen que lo  obligatorio, en la medida que es externo y no deliberado, no es  verdaderamente conveniente, y entonces piensan que es necesario (por la  coacción), pero no importante. [Quien esté libre de pecado que arroje la  primera piedra; por fortuna, la juventud es un defecto que, en algunos  casos, sí se quita con los años.] Sin embargo, por más que la voluntad  determine los actos, no todo se reduce a ella sola, pues siempre puede  encontrar el campo límite de donde surgen los elementos y factores  inesperados, y es a esa exterioridad a donde debe prestar atención el  individuo, siquiera unas cuantas veces por día. Aquí vale la pena  diferenciar entre lo importante para una conciencia singular y lo  necesario de acuerdo con un cuerpo de conocimientos arropados por una  tradición en la que se está inserto, en el que la comunidad comparte, en  forma de ciencia, sus experiencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, llegados a este punto, podemos decir que es una posibilidad  latente (y un intento verdadero ya hecho) el que lo obligatorio en  determinada institución coincida (lo más que se pueda) con lo necesario.  Naturalmente las escuelas no poseen el criterio último para enseñar,  ninguna cultura lo ha tenido. Los estudios etnográficos indican que  todas las culturas han buscado que los nuevos integrantes de su  civilización, los educandos, reproduzcan los rasgos de la cultura que  los trajo al mundo, que los mantiene y lo protege; parece un valor  universal antropológico que los niños &lt;em&gt;deban ser &lt;/em&gt;el vehículo  para la trascendencia de los valores en los que creen y a los que se  dedican los adultos. Y no obstante, la adaptación y el cambio cultural  parece necesario, al menos siempre que se dispone de los recursos para  la acción. Pero no porque la cultura cambie la educación en ella  fracasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sentido riguroso, lo que diga a continuación del pretexto aludido  arriba es injusto para el autor, porque estoy tomando una fracción de su  obra, ni siquiera un capítulo íntegro. Lo inquietante de las palabras  de Domingo Argüelles es lo conveniente de su argumentación y lo  sospechoso de su mensaje, por lo demás, de la falta de inteligencia, he  dicho lo suficiente. Es absurdo creer que hay buenas argumentaciones  histórico sociales en unas cuantas páginas, que quede claro que hago  este comentario en calidad de parásito de "La obligación y el deseo", en  "La lectura como valor escolarizado". Mis contraargumentos son  simples: 1) la lectura obligatoria y útil puede ser necesaria; en  algunos casos podremos convenir los presentes que algunos contenidos son  triviales o desactualizados, pero creo que otros serán claramente  relevantes: necesarísimos, si se prefiere; 2) los estudiosos que,  siguiendo el modelo, son malas personas no son ninguna prueba de error  absoluto del modelo, porque también existen los eruditos que además de  saber su especialidad, conocen buena parte del mundo cotidiano, son  buena gente e incluso sabios; de todo hay en la viña del señor; 3) la  creatividad de los educandos no es un descubrimiento reciente y los  sistemas escolares reconocen su importancia desde antaño, el problema es  que tenía otro nombre y se aplicaba sobre otros objetos de  conocimiento; la creatividad es un modo de ser equiparable a la  libertad, y se separa de ésta última por desarrollos científicos y  discursos contemporáneos, como la heurística, la psicogenética, las  inteligencias múltiples, etc.; demasiadas discusiones pedagógicas  descuidadas y simultáneas son las que propician y generan la confusión  de los propios pedagogos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mensaje, por su parte, es sospechoso porque parece dar en el clavo, pero es posible que sólo confirme el &lt;em&gt;statu quo&lt;/em&gt;  de la educación y simule una especie de liberación cumpliendo de paso  una función que nunca se propuso. Es decir, tener formación es deseable  porque, además de permitir la libre creación de nuevas formas,  posibilita la vigilancia de los procedimientos y de las aplicaciones de  las teorías. Si no se conoce a profundidad, varios procesos resultarán  invisibles, naturalizados, y eso supone sometimiento a aparatos  supraestructurales, los cuales, lo sabemos, como son simbólicos,  epifenómenos dados de acuerdo a relaciones abstractas, uno puede pasar  de largo por la vida y no tocarlos ni modificarlos en absoluto. Ese es  el destino que tendrá todo ciudadano no partícipe de una comunidad  científica, y no se accede a esa esfera si no se participa del  conocimiento disciplinario, exigente y --hay que decirlo-- no  enteramente placentero. Guiados por el deseo, todos conoceremos y  produciremos cultura, es verdad, pero no podremos ser vigilantes de las  formas que otros ensayen con grandes sectores del mundo. No es un riesgo  infundado el que se diga que la educación basada en las competencias y  en el desarrollo de la creatividad (¿por qué no en la adaptabilidad  cognitiva?) tenga resultados negativos para la actividad científica, en cuanto a incursionar en ella se refiere.  Quizá la razón está en cómo se aplica el modelo, con qué recursos se  cuenta en cada institución, pero el hecho de que los estudiantes  egresados en la actualidad opten por el placer de no dedicarse al  conocimiento sino al consumo a mí me sugiere que, en alguna alta esfera,  el sistema dispuso aquí generásemos mano de obra barata, no gente  lúcida y con criterio para la toma de decisiones importantes. De ahí que  el ensayo sea sospechoso, porque por un lado critica la competitividad y  también el capital que ha vanalizado los temas, pero al mismo tiempo  afirma positivamente la creatividad, como si por estimularse hubiese ya  la garantía de que los estudiantes van a llegar a conocer y a tener  criterio para actuar de la mejor manera posible. Hacer las cosas porque  se desean es un ingrediente, el otro, indispensable, es el conocimiento,  expresado en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nous&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos hijos de la propaganda, se nos enseñó desde la cuna a elegir entre  los productos ofertados en el mercado y a tomar siempre el que  deseemos, mientras lo podamos pagar; y para el que es solvente pero que  no sabe, de ningún modo lo conveniente, a su juicio, es lo desagradable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-282009068476319971?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/282009068476319971/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=282009068476319971&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/282009068476319971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/282009068476319971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2011/02/contra-las-pseudocriticas-hacia-el.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7577551886181603251</id><published>2010-04-27T10:20:00.006-05:00</published><updated>2011-02-17T22:19:31.987-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Maestro Magón&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Imaginaos la tierra sin montañas, el mar sin olas, el cielo sin  estrellas, la flor sin colores. Imaginaos a todas las aves vistiendo el  mismo plumaje, a todos los insectos ostentando la misma forma y color.  Imaginaos las llanadas sin un repliegue, sin un accidente ni &lt;span class="text_exposed_hide"&gt; ...&lt;/span&gt;&lt;span class="text_exposed_show"&gt;un  árbol, ni un yerbajo nada que trunque la monotonía del paisaje. Nada que  rompa la uniformidad del cuadro ni un arroyo que murmure, ni un pájaro  que cante, ni una brisa que recuerde que hay movimiento, que hay acción.  Imaginaos por último a la humanidad, sin pasiones, teniendo todos los  mismos gustos, pensando todos del mismo modo, y decid si no será  preferible morir de una vez a sufrir la prolongada agonía, que no otra  cosa sería el vivir en tales condiciones. El orden, la uniformidad, la  simetría parecen más bien cosas de la muerte. La vida es desorden, es  lucha, es crítica, es desacuerdo, es hervidero de pasiones. De ese caos  sale la belleza de esa confusión sale la ciencia de la crítica, del  desorden del hervidero de pasiones surgen radiantes como ascuas, pero  grandes como soles, la verdad y la libertad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;. Ricardo Flores Magón&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Maestro Magón, una monedita tuya, conmemorativa de la Revolución, busco  para mi bolsita de fetiches, para que esté junto al hijo de puta pero  valeroso de Villa, jinete de las 30-30, y al penny prensado pero de la  suerte, y al yen mísero con el que ganaré una casa, y a alguna de las  ruedas eslovacas, coronas que les llaman, tal vez porque aquellos  abandonaron la edad de piedra y se entregaron al señor feudal. Esclavo,  maniaco, depravado o cabrón, algún espacio debe quedar para ubicar ahí  tus cinco pesos, con los que podría tener garantía de acceso a cualquier  servicio básico de la calle (no de la vida, para esos menesteres una  sola moneda no basta). Pienso sin embargo que ese acto sería triste,  meterte con todos esos metales, sería una falta al orden establecido de  la circulación de los dineros. Esta circulación ideal se ve  constantemente amenazada por delirantes que, como yo, acumulan masas de  dineros y bienes, y los hacen fluir en sofisticados circuitos cerrados y  privados. Los que así obramos envenenamos con nuestro caos y falta de  inteligencia la antigua propuesta de organización humana. No mi maestro  Magón, tú debes ser libre y no participar de esta corrupción, si no tu  cuerpo mortal, que polvo ya es o está siendo, sí que tu imagen en la  moneda debe hacer lo correcto, debe mantenerse fuera y usarse, para que  algún día se gaste y ya nadie pueda distinguir si el que está en la  rueda de dos colores eres tú o el general Heriberto Jara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo una duda, maestro Magón, las pasiones y los accidentes son de los  hombres, ¿verdad? Así debe ser la angustia, su excelente sentimiento de  recogimiento. Es muy creíble que un mundo perfecto a nuestros ojos  humanos no sea sino una prolongada agonía. Pero es así porque a la luz  de la mirada humana, que está hinchada de pasiones, la libertad y el  poder son elementos no negociables que nada debe poner en entredicho.  Todo hijo de hombre desea tomar posesión de lo que es de su padre. Este  es nuestro mito de la generación, el de las sucesiones y nacimientos.  Creemos en él y lo repetimos porque sabemos, en la profundidad de  nuestros corazones dogmáticos y delatores, que los recursos no son  ilimitados, que mientras alguien logra algo, otro tiene que perder,  porque estamos próximos a ser de los despojados y porque tenemos otros  mitos que refuerzan esta idea, como aquél maravilloso que habla sobre  nuestra debilidad, acerca de nuestro ser inermes. Todo esto compromete  nuestra libertad y nuestro destino, luego, aviva las pasiones, atiza el  amor que sentimos por lo que deseamos, nuestro miedo por no lograr  nuestros propósitos y nuestra ira cuando creemos que es la mayor fuente  de poder. Cuando nos hemos empoderado de estas condiciones de juego  violentas es cuando rechazamos un mundo perfecto, cuando pierde Platón y  la ética socrática y un mundo liso resulta asfixiante, y una vida sin  desperfectos se vuelve prolongada agonía. Sepamos que esta agonía no es otra  que ¡la de no poder quitarle a otro lo que tiene de suyo!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7577551886181603251?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7577551886181603251/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7577551886181603251&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7577551886181603251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7577551886181603251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2010/04/maestro-magon-imaginaos-la-tierra-sin.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3109888103359171378</id><published>2010-03-18T14:57:00.003-06:00</published><updated>2010-03-20T10:31:53.669-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span&gt;Dinero provoca neurastenia &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dinero me provoca neurastenia... Trabajo y neurosis son dos perros pretextos de la debilidad. No hay disculpa. Uno es enclenque o simple porque no ha logrado hacerse de otro modo. Un solo nivel de dificultad tiene la vida, a pesar de las distintas fortunas, y muy a pesar de que algunos parezcan haber nacido sin estrella ni nada que les haga asible lo determinado. Cosas que sí hay son exclusión y olvido traidores. Estoicamente resisto que nada termine de irse aunque se haya presentado desde un comienzo como partiendo ["-¿y tú cuándo te vas?"], pero es insufrible eso otro, que se dictamine exclusión y que en una de las horas o tiempos cruciales no se sea consecuente, sino ingenuo e incluyente. Hacer de un yo aborrezco un mero yo aborrecí es un tipo sutil de traición, moralmente insignificante mas éticamente problemático. Nadie ha de entrar en estas palabras. Los perros ladran silencio. La canasta aquella está vaciada mientras que yo estoy bastante contento como para simular que mi sufrimiento instantáneo aunque recurrente tiene frutos jugosos. Remito, por inclinación a la existencia de los dechados de virtudes, a la hermosa imagen final de la tragedia de Zhang Yimou en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La maldición de la flor dorada&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3109888103359171378?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3109888103359171378/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3109888103359171378&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3109888103359171378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3109888103359171378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2010/03/el-dinero-me-provoca-neurastenia.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-1192809044955421601</id><published>2010-02-07T04:07:00.001-06:00</published><updated>2010-02-07T04:11:11.168-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Despedir al loco&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, lo juro, mi locura será tal, que no podré volver al mundo de los vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se haya el núcleo del asunto en la irracionalidad atribuida a unos antes que a otros, sino en la posesión del poder concentrado en cierto grupúsculo de sueños, cultos y divinidades. Control adquirido por medio del secuestro de la verdad sobre el mundo, de acuerdo con la delimitación de "todos los modos posibles de la verdad" (o con la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;conformidad que constituye&lt;/span&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensemos. ¿Por qué sería locura dormir entre los vivos y no así despertarse? Si los locos son unos liberados, su muerte no es sino la maduración de su malestar psíquico. Porque madurar es volver a nacer, pasar del estado dependiente al autónomo, dentro del marco de una cultura humana determinada que guarda celosa en conjunto y síntesis los rasgos de una formación deseable; mientras que morir, por otra parte, implica dejar las ficciones del mundo, lo cual lleva a recuperar la forma verdadera de toda criatura: deja pues la aparente naturaleza orgánica e inteligente dada en frecuentes reagrupamientos y movilidades y comienza a dar de sí para ser perfectamente tomada según la armonía cósmica tan encendida en la imagen y en la imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto día escuché de un diablo que la locura racional extirpa al poseído del mundo durante un momento imposible de cronometrar. Le pregunté a aquella fuerza abismal si ese viaje era de vivos, y en su silencio monstruoso capté los mil testimonios de la muerte, divino anhelo de los que viven si negar al poder de la realidad, que cantaban: «"loco" "obligado", "no" "acallarás" "las" "razones" "abrazando" "la" "verdad" "mientras" "los" "vivos" "te" "retengan"».&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-1192809044955421601?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/1192809044955421601/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=1192809044955421601&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/1192809044955421601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/1192809044955421601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2010/02/despedir-al-loco-un-dia-lo-juro-mi.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-2621583120901075464</id><published>2010-01-28T13:39:00.003-06:00</published><updated>2010-02-01T11:09:53.910-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-family:courier new;" &gt;Todos tenemos poder&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Sin dominación de todas las materias y de todos los materiales no hay futuro para la teorización básica y primera. No obstante se teoriza y se propone fundamentos para las cosas, nuestras cosas de la comunidad. Se propone y se escucha, todo en el orden imperfecto de la existencia, porque es preciso aplicar, solucionar, atender, reformar y también revolucionar. Las vidas humanas futuras y temblorosas son la divina raiz que ha desarrollado a la criatura llamada criterio pragmático. Porque nuestra duración es limitada y porque vemos al mal entre los momentos supuestos como objetivamente posible, o peor, probable, algunas mentes finitas se empeñan pacientes en la teorética, pese a la existencia. A este mito lo comprendemos como teorización práctica, el cual consiste en la reducción de las cualidades del azar a un grupo ordenado (el código concebido) aprehensible para la conciencia puérpera, diseñadora, liberada, atípica, rebelde, heroica. El concepto resultado no tendrá ningún valor -no importa el esfuerzo o la vida invertida- si esta conciencia creadora no tiene suficientes y detectables similitudes entre su propio modelado y el de las demás conciencias que supuestamente acogen y adoptan al grupo de conceptos producidos o código &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pragmático-derivado&lt;/span&gt; propuesto. Para la buena fortuna de las conciencias creadoras -quizá sobre todo en el caso de las creadoras- y de los espíritus religiosos, no hay motivos, demonios o revelaciones que indiquen que los modelos de las conciencias son únicos en toda su amplitud, sino que al contrario los ángeles señalan que las formas de datos o sistemas que componen la retícula de la conciencia son amadas en lo general y encontrables entre una conciencia y otra.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-2621583120901075464?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/2621583120901075464/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=2621583120901075464&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2621583120901075464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2621583120901075464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2010/01/todos-tenemos-poder-sin-dominacion-de_28.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-935838358589773335</id><published>2009-12-31T04:09:00.004-06:00</published><updated>2009-12-31T04:38:15.596-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Treita y tres dos: argamasa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Podría sobrevivir sin la mística? No lo concibo. No si mi cultura me enseñó a tomar la exigencia por ofrecimiento, si desencadenó en mí la costumbre de la hipocresía y el deseo, si me obligó a separar la mente del corazón, a proteger el interés sobre el asombro ante el límite y a consumir todo lo que coexiste o vive conmigo. ¿Cómo sin mística alcanzaría a tocar la verdadera creación del juego y la profanidad, a reconocer la infancia, el valor y la ignorancia? No podría la vida dar otro de sus pasos sin la mínima conciencia de otra tierra, de otro arco y otra flecha, la que disparada a tu izquierda hiere tu propio costado derecho. Ahora sólo soy sombra y cenizas. Todavía no soy. Me cantas, te busco, te miro, sollozo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-935838358589773335?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/935838358589773335/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=935838358589773335&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/935838358589773335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/935838358589773335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/12/treita-y-tres-dos-argamasa-podria.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7667732037974857859</id><published>2009-11-04T10:08:00.009-06:00</published><updated>2009-12-31T04:23:51.014-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pragmatismo: un ejemplo de su lectura impropia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Una de las consecuencias más terribles viene de fundar el valor base en el efecto o valor de cambio y no en las consecuencias prácticas que aclaren el sentido de las ideas. Pongamos por ejemplo lo que la gente llama amor, el amor mediático. Éste es fuente de muchos males y de muchas ilusiones, y según su concepto (siendo permisivos en su significado), se resuelve los problemas en torno a él comprendiéndolo como acción o como verbo, lo cual se empalma convenientemente con el Evangelio. Pero el amor no sólo es una acción, también es una afirmación, un supuesto, una forma, algo dado en la quietud, si no absoluta, sí en un contexto de coherencia e inteligibilidad. Es válido que ocurra a manera de sentimiento privado, a veces manifiesto, y no sólo es legítimo como afecto productivo, paliativo o incluso preventivo (aspecto que al igual que la profiláctica no ocurre propiamente sin el aparato cognitivo constituido por formas). No hay déficit de aquello en lo que aparentemente giran los melodramas, estos se fundan en el supuesto del déficit mismo y no en el principio del amor. De ahí que sean espectaculares farsas de la realidad. Qué pena que parezcan ser el caso y que la representación se anteponga a la sensibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;James (†1910), tanta estupidez no puede atribuirse ramplonamente a tu divulgación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El origen del pragmatismo contemporáneo, de acuerdo con los que escriben la historia, está en la filosofía peirceana. No obstante, el pragmatismo más conocido actualmente no tiene mucha relación con el que en su momento planteó Peirce en su máxima pragmática. Apliquemos entonces para mayor claridad la distinción que hizo Peirce en vida, su propuesta se llama pragmaticismo y la popular pragmatismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pragmatismo común se asocia al individualismo a ultranza y se le entiende como un criterio de acción en miras de lo más efectivo, de ahí que se haya extendido con el apoyo de la noción valor de cambio o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cash value&lt;/span&gt;. Desgraciadamente este criterio se confunde en la vida cotidiana con la búsqueda de lo fácil y lo conveniente, y se apoya en otra idea vulgarizada del utilitarismo en donde la acción moral es regida por el principio racional del mayor beneficio. El resultado es que el pragmatismo se convierte en la propuesta de la búsqueda del beneficio propio y queda muy cerca de una reducción de los objetos del mundo (morales o no) a meros medios para conseguir fines particulares y privados. En este sentido el pragmatista trata con herramientas y utensilios, luego, sale a flote una forma actual de cosificación. La situación más dañina en la que se aplica este tipo de pragmaticismo es dentro de un programa político, en donde ocurren toma de decisiones no consensuadas por mera practicidad. Este tipo de pragmatismo está difundido porque es exitoso, en eso consiste, en buscar la ganancia, el triunfo, y se adapta perfectamente a los valores del neoliberalismo económico.... que no sé bien qué diablos sea, pero no me gusta; no me gusta que me obliguen a competir, que sea requisito para compartir algo en privado. El mito del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pólemos&lt;/span&gt; no es universal radicalmente hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, el pragmaticismo defendido por Peirce es una propuesta metodológica de investigación que consiste en clarificar las ideas y reformular las hipótesis observando las consecuencias prácticas de las mismas. Se trata de aplicar los supuestos y medir sus alcances o su extensión evaluando las consecuencias, según sea su deseabilidad o no. El pragmaticismo sirve para transmitir una forma clara de modo efectivo, para así darle vida al concepto tratado en un sentido diferente al que propuso el hegelianismo. Se trata de discutir buscando algún tipo de correlato en los efectos para que pueda compartirse una idea a un par investigador. Peirce es un padre del intersubjetivismo, es un excelente teórico de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tejido de convivencia&lt;/span&gt; que aspira conocer más o mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, en las telenovelas o melodramas actuales el amor puede cubrir varios roles, puede ser finalidad o simple fin; un obstáculo, un deseo, una vivencia, una reflexión, un motivo de pena, de envidia, de ilusión, de felicidad. En cualquier caso, es abordado bajo la propuesta pragmatista y no la pragmaticista, porque es la común, la de la vida del vulgo. De este modo, el amor se convierte en un objeto más entre muchos, que debe cumplir funciones específicas y que de no ser el caso, debe ser desechado. Así, los personajes supuestamente enamorados en estas historias sufren sin alcanzar solución alguna, a menos que su paz sea dejar de tener algún papel en la narración de la historia, para cuyo fin sólo tiene que acabar la serie y ser reciclados en un nuevo pastiche. No tienen paz y no la tendrán porque ellos mismos generan sus problemas y destruyen sus opciones de satisfacción no construyendo conceptos de amor. No idean, sólo suponen ineficaz al amor como se está dando. De ahí que unos nieguen amor a otros cuando estos no responden como quieren en ese momento, cuando supuestamente ofrecen la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cosa&lt;/span&gt; llamada amor, igualmente se explica que los segundos sufran percibiendo exactamente lo mismo, que los primeros no responden como ellos quieren. Una telenovela es un desfile carnavalesco de máscaras, no una fuente básica de enseñanza de cómo funciona el mundo... qué desgracia que los infantes repitan esos tipos exagerados y no sean formados para la participación activa en la construcción de conceptos actuales y necesarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el amor se tratase pragmaticistamente, ¿qué pasaría? ¿Nos entenderíamos mejor? ¿Tendríamos mayor facilidad de comprender nuestros intereses y los ajenos? ¿Se transformaría la política?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7667732037974857859?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7667732037974857859/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7667732037974857859&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7667732037974857859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7667732037974857859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/11/ejemplo-de-lectura-impropia-del.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3765816211546779060</id><published>2009-10-24T20:13:00.003-05:00</published><updated>2011-02-17T22:20:54.934-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hémonos aquí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gran dragón fue expulsado con sus ángeles al infierno: la tierra, única realidad que era centro de atención de los cielos perpetuos. El caido, vanidoso desde su diseño, nunca se ocultó de la vista de los hombres, ha estado y sigue entre nosotros, ahí donde encontramos lo cotidiano y lo íntimo, ahí donde elegimos y erramos. Mientras el Alto no pierde ocasión de escucharnos, él, ente maldito, no para de murmurarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En verdad, se entiende que a veces uno no quiera un hombro reconfortante que escuche y abrace, sino un artífice, un Dédalo o un Ulises, con una magnífica idea, una llena de posibilidad, de promesa de transformación y alcance. La &lt;span&gt;primera ley de la serpiente&lt;/span&gt; se entiende muy fácil: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Todo siervo puede aspirar a ser amo&lt;/span&gt;. Verbigracia usted, que puede optar por no someterse a la red rizomática de estas palabras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3765816211546779060?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3765816211546779060/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3765816211546779060&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3765816211546779060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3765816211546779060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/10/hemonos-aqui-el-gran-dragon-fue.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-628179968481928650</id><published>2009-10-20T22:50:00.001-05:00</published><updated>2009-10-20T23:03:36.067-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Seres&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-628179968481928650?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/628179968481928650/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=628179968481928650&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/628179968481928650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/628179968481928650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/10/seres.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7507287600550508123</id><published>2009-10-09T21:59:00.005-05:00</published><updated>2009-10-09T22:37:58.023-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una discusión, desde un andamiaje ontológico, de mi propuesta filosófica personal&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un andamiaje ontológico tiene una dificultad primera y es su justificación. Existe un contexto humano desde el que es preciso mostrar la pertinencia de una nueva ontología. Una descripción de lo que es no tiene una pertinencia ni alcance por sí misma. Necesita un tipo de reconocimiento, necesita resolver problemas bien identificados y tener acceso a los medios desde los que estos problemas emergen y mantienen su problematicidad. Y conviene preguntarse no sólo por su justificación, sino también cuál será su relación con las ontologías previamente propuestas y/o vigentes. Y si nada de esto puede resolverse, acaso porque el acto de producir una nueva ontología no llega a completarse prácticamente en una vida, también cabe cuestionarse el valor de los filósofos que, entre otras cosas, tienen que desarrollar ontología(s) cuando hacen filosofía estricta, es decir, filosofía primera, coherente, autorrecursiva y con alguna potencia seductiva.&lt;br /&gt;Mi propuesta filosófica personal insipiente y germinal no puede resolver esta dificultad, y se interesa por esta misma razón en desarrollar el carácter problemático del agente existente que filosofa. Me interesa el filósofo que está sujeto a tecnologías que expanden su memoria y su inteligencia contingentemente, y que lo arrojan a poner a prueba, no siempre con éxito, su racionalidad en distintas circunstancias no siempre dialectizables. El hombre que está condenado a racionalizar pese a que vive en condiciones siempre problemáticas, por su finitud de lenguaje y su humanismo que lo hace aspirar a cierto grado de dignidad, pasa por situaciones que convierten algunas veces saberes razonados en saberes inadecuados e inadaptables que tienen que ser desechados ante la verdad de la finitud y frecuente insuficiencia de recursos y energías para proyectarse propósitos en desventaja racional. Quizá debería comenzarse a cuestionar la realidad de la inteligencia humana y asignar esta cualidad exclusivamente a realidades misteriosas que se mantienen aparte la conciencia. Este asunto de la inteligencia del aparato metafísico que iguala al ser con lo que es, quedará escasamente tratado aquí. Hay otras tantas consecuencias derivadas de los planteamientos de la filosofía contemporánea de la existencia y la temporalidad.&lt;br /&gt;Son muchas las fenomenologías y las hermenéuticas que discuten hoy día la posibilidad de la universalidad y la necesidad en la experiencia humana. Si acaso alguna Ciencia llegamos a desarrollar con la que nos hemos despreocupado virtualmente para siempre de las fieras y el descobijo ante la naturaleza, no por ello debemos apartar la vista del hecho de que las sociedades no creen lo que creen por que así derive de esa Ciencia, que desde luego es cuestionable como posible, las sociedades creen lo que desean creer y se mantienen cohesionadas y medianamente explicables gracias a la aplicación del poder no consensuado.&lt;br /&gt;La posmodernidad jamás ha validado el relativismo. Todavía somos modernos en el sentido que no hemos abandonado la lógica de la identidad, y llega a parecerle a algunos que no lo haremos. La posmodernidad sólo se ha encargado de crear herramientas de resistencia política, denunciando los problemas de nuestra supuesta “inteligencia” a la hora de convivir y coexistir, como la normalidad, el falologocentrismo, la facticidad positiva, el nacionalismo, y proponiendo algunas vías de respuesta desde la individualidad.&lt;br /&gt;Parece que la esperanza se encuentra en la estética, en el híbrido señalado por Platón en su Banquete, en esa cosa que es de este mundo de los entes iluminados por la razón pero que también es parte de ese mundo del misterio, de lo oscuro fantástico, mítico, asombroso, que nos llama a aceptar ignorancia. Si lo dado se renueva en este sentido y llega a ser satisfactoriamente opaco, éticamente bello y deseable, quizá la actual ontología predominante de la facticidad pueda ser adaptada o tal vez desplazada y los problemas propios de una era de escepticismo se resuelvan y den paso a otro tiempo, uno Post-Moderno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7507287600550508123?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7507287600550508123/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7507287600550508123&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7507287600550508123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7507287600550508123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/10/una-discusion-desde-un-andamiaje.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-2262222654770279142</id><published>2009-10-09T21:19:00.003-05:00</published><updated>2009-10-10T23:48:24.322-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Realidad, esencia, fundamento: la constitución de la trascendentalidad en la filosofía&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trascendentalidad en la filosofía se consolida propiamente hasta la época moderna y clásica para nuestro tiempo en el momento en que el pensamiento filosófico está listo para dar el giro kantiano que traerá a la discusión, clara y metódicamente, nociones de suma importancia para la actividad filosófica presente, a saber, las ideas de condiciones de posibilidad, apercepción, apriori, juicio, imperativo entre otras. La precisión kantiana entre aquello trascendente y lo trascendental será indispensable para la nueva epistemología. Plantear el problema del saber desde los límites del conocimiento y la afirmación de un campo de saber determinado desde ciertas condiciones de posibilidad proyectará un cambio de actitud en la filosofía que no vamos a indagar aquí. Lo que nos interesa es mostrar qué rasgos de la trascendentalidad encontramos en la filosofía griega antigua y en la filosofía moderna que hayan conformado el ámbito de la trascendentalidad como un tópico por antonomasia de la filosofía. Naturalmente, como en toda descripción histórica estudiantil, el breve esbozo resultante tendrá un carácter ficticio, una narración, no más pero tampoco menos, del origen de la nucleidad filosófica.&lt;br /&gt;¿Qué es la realidad? La esencia. ¿Qué es la esencia? El fundamento. ¿Qué es el fundamento? La realidad. Al menos así nos parece en la antigüedad. Hoy esto es bastante más discutible. El libre tránsito de las ideas y de las consecuentes oposiciones no sería por sí mismo un problema, mas en tiempos en que no se sabe discutir o se discute sin compenetrarse, en donde habitualmente no se escucha y no hay por tanto conformidad que no sea monológica, estas respuestas exigen aclaración. La Modernidad ha contrapuesto cada uno de estos elementos primigenios, realidad, esencia y fundamento, con el límite de la nada, y parece que la única salida deseable después de esa exposición es declarar la trascendentalidad de cierto entramado conceptual potente, erótico, persistente, vital.&lt;br /&gt;Comencemos por aclarar que la filosofía griega no tenía la noción que nosotros tenemos de realidad, ellos no se veían compelidos por su historia a oponerla en ningún caso al mundo humano, ni siquiera al ser o a la representación lingüística que nos hacemos de cuanto es real. El griego atendía en cambio a lo que estuviese dentro de su visión de las cosas, al menos no en un primer momento en que el objeto invisible no había sido formulado ni integrado dentro de las cosas que son posibles. Sólo percibían lo que podían racionalmente nombrar: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo que es&lt;/span&gt;; eso que hoy entendemos mejor como lo que está siendo. Por eso los griegos al preguntarse por el saber buscaban el saber de algo físico, que desde luego está ahí y ya. Y si algo tenía fascinados a los filósofos de entonces es que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo que es&lt;/span&gt; está pasando, lo que es decir, en un modo más sencillo para la razón natural de cierto lenguaje, que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo que es&lt;/span&gt; cambia. Y es el cambio lo que tenía que ser explicado. Y explicarlo implicaba desarrollar distintas preguntas. La pregunta de los jónicos iba tras el principio material de todas las cosas que se engendran en el mundo. Empédocles no contento con la explicación de los elementos constitutivos de la realidad, trató de explicar qué mecanismo o motor mantenía a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;las cosas que son&lt;/span&gt; en permanente transformación. El oscuro Heráclito asumió que el cambio de lo que acontece era tal que no podía ser explicado por la razón, pero a la vez comprendía que la razón tenía una capacidad de profundizar imposible de agotar por completo y que era capaz de unificar a los hombres. Quizá estuvo próximo a entender la virtualidad del espíritu humano, pero lo que nos importa dejar en claro es que contribuyó a pensar que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo que es&lt;/span&gt; está también allende la razón, y que la razón misma puede dar cuenta de esto, porque ella es, por sí sola, algo dentro de todo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo que es&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Pero la historia de la metafísica occidental no comienza concluyentemente sino hasta que llegamos al poema de Parménides, en donde se describe a&lt;span style="font-style: italic;"&gt; lo que es&lt;/span&gt; como una identidad, una identidad que vendría a formar parte del carácter racional del hombre, en donde no todas las cosas son posibles a la luz de la razón y se representa por tanto una superación de los dominios fabulosos y misteriosos de la ignorancia, el mito y el asombro. Si la filosofía es estrictamente metafísica, es la iniciada lógica de la identidad derivada del ser parmenídeo el comienzo de la filosofía de la trascendentalidad. Sólo la delimitación de lo imposible permite respondernos la pregunta metacognitiva en donde la cuestión no es saber algo determinado, como un dato, sino saber que se sabe verdaderamente. ¿Qué es lo imposible que se deriva de la identidad? El principio de no contradicción. La predicación “el ser es y el no-ser no es” hace de este principio un principio de imposibilidad, porque no es posible que una cosa sea lo que no es. No es ésta una ley voluntariosa, sino una ley de la razón, independiente de cualquier alma en el sentido que está en todas y no necesita de ninguna en particular para ser reconocida, por lo que queda, finalmente, constituida como ley. La imposibilidad de la contradicción, en su universalidad y necesidad, fue garantía de univocidad y acuerdo en toda investigación, y el ser y el pensar fueron equipotentes, o lo mismo según algunos.&lt;br /&gt;La lógica de la identidad inicia un sendero de legitimación y conflicto. Mientras duró el mundo griego se articularon poderosos sistemas filosóficos, el atomismo, el platonismo y el aristotelismo. Ahí la esencia y el fundamento último adquirieron una caracterización más o menos clara que ha persistido a lo largo de la historia. Pero en el mundo posterior, luego de Pablo de Tarso, surgió el horizonte de la nada, una consecuencia obligada por el surgimiento de la historia sagrada y el destino único de la totalidad de los hombres con alma que reafirmaban la estructura lógica, racional e ideal de todo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo que es&lt;/span&gt; y fuera de lo cual no hay &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nada &lt;/span&gt;y se oponía a una existencia concreta, material, al espacio y al tiempo de la carne, la enfermedad y el dolor. El sueño del Sacro Imperio Romano no podía durar por siempre, y el aparente contubernio entre la razón y la fe cristiana fue tomando cada vez mayores distancias. Las promesas y la nueva magia imaginadas para el nuevo hombre renacentista dividieron el mundo en distintas parcelas de saber, y hubo un registro de una multiplicidad de racionalidades y mundos, y se desarrolló la ciencia moderna, y entre la diversidad de nuevas posibilidades concretas, la filosofía, anquilosada en su lógica de la identidad, espejo fiel de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo que es&lt;/span&gt; gracias a los filósofos, se alejó del descubrimiento particular y se avocó directamente a las formas abstractas, universales, esenciales, necesarias.&lt;br /&gt;En este sentido la Modernidad consiste en una torsión, en un examen de los exámenes, en este período el objeto de la filosofía no era reflexionar sobre una investigación dentro de cierto marco teórico científico, sino sobre el saber mismo, en tanto saber. Este giro cognoscitivo de la actividad filosófica es indispensable para lograr la síntesis de los escepticismos de la época y para que el colmo de la filosofía especulativa tenga lugar. La clave es la trascendentalidad. Las condiciones de posibilidad de todo conocimiento. Saber qué conocimiento es posible implica de cierto modo saber cuáles prácticas cognoscitivas son ilegítimas o cuáles lo serían. Divide tipos de campos de saber; formula no sólo campos en donde se sabe que se sabe, sino también campos que aunque se desconocen, se saben cognoscibles, mientras que hace otros que quedan fuera de toda posibilidad de atención, objetivización o percepción. Y aquí se revitaliza el más allá, tanto la idea de realidad como la eterna pregunta de Platón en torno a qué hay más allá del ser, más allá de cuando se puede conocer y explicar. Esta inquietud es la semilla de la metafísica. Y no podemos olvidar los grandes problemas que quedan dentro y no claramente subsumidos a la realidad, a la esencia, al fundamento, al ser, dificultades como la verdad, la justicia, la belleza, la unidad y la pluralidad, el infinito y los finitos, la eternidad y el tiempo, la vida, dios, el poder, la risa, la erótica, el saber.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-2262222654770279142?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/2262222654770279142/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=2262222654770279142&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2262222654770279142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2262222654770279142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/10/realidad-esencia-fundamento-la.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3368494053708219775</id><published>2009-09-29T22:32:00.005-05:00</published><updated>2009-10-01T21:02:33.698-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;De comienzos: y conocí la filosofía occidental&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta la ciencia ficción, en principio porque tematiza el destino y el origen del hombre desde un horizonte lejano y/o medianamente conocido. Además prefiero la fantasía sobre los trabajos y las ciencias. Por algún motivo oscuro admiro los planteamientos y fundamentos mitológicos que exceden los objetos que el hombre puede conocer, principios que preceden y trascienden lo que tú y yo llegamos a hacer o a no hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto día un agente de bachillerato me habló sobre unas criaturas fabulosas que me tenían sin cuidado hasta entonces: me contó acerca de Platón y de los filósofos. Al oírlo pensé que ellos hicieron lo que yo cuando estaba en la vieja sala marrón, tumbado y pensando, mirando hacia el tragaluz y sus telarañas, filosofar me parecía un nombre adecuado para mi compungida y retraída pubertad. Deseaba ordenar la mente del mundo en su totalidad, deseaba que todo hablar implicara el ser entendido; yo no era entendido, lo supongo, ya lo olvidé. Ideaba sin saberlo un lenguaje perfecto, una realidad intrínseca, de acto recursivo, una realidad que hiciera caer todas las posibilidades sobre sí misma, cohesionar los mundos existentes, permitir la existencia sólo en el sentido de la coexistencia. Al cabo de unos meses de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;escuchar&lt;/span&gt; por primera vez de los filósofos, leí algunas aventuras de Sócrates y, siendo un joven enamoradizo, quedé embelesado ante las ironías y las tragedias del filósofo poeta en sus diálogos. Percibí la intención platónica de aspirar más allá de lo que puede ser encontrado, adopté la empresa hacia la trascendencia y me quedó soterrada durante años la condena incluida en mi conversión a idealista, quizá debiera decir, a filosofador. Hoy sé que padecía una obsesión, la cual no ha dejado de agravarse, hacía filosofía primera, buscaba la radicalidad en toda manifestación humana. Concebí la metafísica, y desde que yo soy yo, la amo. Por todo esto me imagino que quiero ser un filósofo. De algún modo mis diletancias se perfilan hacia una pretensión semejante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metafisicar tiene un precio que no termino de comprender y que tardé nada más en vislumbrar, y es que para hacerlo hay que pagar con todo cuanto se tiene, renunciar a las cosas y a la vida. Penetrar en el misterio del infinito y volver otro. Si el proceso de fundamentación y de nacimiento de esa alteridad es largo, la consecuencia es visitar durante ese proceso un extenso desierto, que los hay de varios tipos, los más horrendos que he conocido son los desiertos de gente, de escaséz y hostilidad en medio de humanos y multitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver de la muerte no es sencillo. Luego de entrar al inframundo no hay ningún parámetro que determine el momento adecuado para cambiar de curso y ascender. Y no obstante, ningún mito &lt;span style="font-style: italic;"&gt;habla &lt;/span&gt;sin verdad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3368494053708219775?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3368494053708219775/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3368494053708219775&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3368494053708219775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3368494053708219775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/09/de-comienzos-y-conoci-la-filosofia.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-5873635879217877339</id><published>2009-09-19T02:05:00.000-05:00</published><updated>2009-09-19T02:06:26.576-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span&gt;Antipoética en falsa prosa: una reconstrucción&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...sé qué me conviene y no lo quiero, porque estoy equivocado y me ando con la moral hegelmónica, esa del reconocimiento, y me lastimo por no fabricar lo que aquellos otros consumen, porque no hago lo que nunca tendrán, porque amo una nariz imposible y un vestido pasado de moda, porque estoy loco, adopto sombreros de fruta, podredumbre y dientes amarillos, porque busco adicto ese presente que me impele a serle infiel, al menos un instante, a la eternidad...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-5873635879217877339?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/5873635879217877339/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=5873635879217877339&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5873635879217877339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5873635879217877339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/09/antipoetica-en-falsa-prosa-una.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-6550611394271407785</id><published>2009-09-14T10:13:00.007-05:00</published><updated>2009-09-14T10:27:26.423-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fue una broma&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la noche del 2 de septiembre. Camino concentrado por el centro de la ciudad, la masa acaba de presentarme una vez más cuán lejos me encuentro del entendimiento de sus necesidades y de las mías. Bajo las calles que tengo que bajar, no miro su concretud y sin embargo observo con atención todo lo que me reporta datos de interés teórico. Conservarme con vida es importante. No lo pienso, mas lo sé junto con otras tantas cosas mientras hilvano cauteloso las ideas, las preguntas, las verosimilitudes. Voy recorriendo el circuito metametódico de mis modelos cuando un automóvil pasa rápido a pocos centrímetros de mí justo como debe hacerlo, porque las calles y las aceras son angostas, pero la normalidad se quiebra tan pronto como de su interior algo expulsa un alarido bruto, confundente. Temo. Mi paso era veloz, me encontraba elevando uno de mis pies, evadía un bache cualquiera, pero el grito me hace retraer y elevar más de lo debido mi pierna; mis brazos y atención se contraen, espero una explosión, más datos igualmente aturdidores. No pasa un segundo y el mundo no conserva coherentemente más signos de peligro. Reparo que es un broma y nada más. No termina el segundo y de inmediato el corazón se tranquiliza y el cuerpo regresa a su ritmo anterior. La actividad teorética se restaura, la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;energéia&lt;/span&gt; y la promesa de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;érgon &lt;/span&gt;futuro continúa y sólo muchos segundos después recapacito y observo que noté que la broma fue coherente y que el mundo podía continuar tal como se iba dando... Pero no estoy riéndome de mí, contemplo todavía que la ética sigue sin ser completada mientras mi oxidación no se detiene. Todavía no alcanzo a producir. Sigo siendo, mi numen, el incapaz del catorce.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-6550611394271407785?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/6550611394271407785/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=6550611394271407785&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/6550611394271407785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/6550611394271407785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/09/es-la-noche-del-2-de-septiembre.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-713641775531282688</id><published>2009-08-01T23:29:00.008-05:00</published><updated>2009-08-02T01:00:20.281-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Anotaciones acerca de los entes y de su natural tendencia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El retorno es un acto divino y cósmico. No es propio de los entes que circulan en el tiempo. Estos, aunque pretenden el perfecto retorno, se degradan, son vencidos por la fuerza centrípeta o centrífuga de su intento en el tiempo. Constituyen en su terrenalidad el arquetipo del espiral. Representan la entropía. Y sin embargo, ellos son los que se propagan &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ad infinitum&lt;/span&gt; en un orden manifiesto pero inexplicable, que a la vez se despliega pero sin ser claro ni distinto en su principio o final. Su destino es por esta razón incierto, es por esto que las cosas marchan hacia la oscuridad. Además, estos entes son los únicos que pueden propiamente moverse, porque son imperfectos, es decir, porque están indeterminadamente colocados. El que se muevan y sean libres de navegar por el vacío es lo que los hace dignos. Dignos ciertamente de marchitarse desde sus inicios y de consumir la fuerza y luminosidad de todo cuanto hay. El ente no desperdicia ni gasta, vive, y es en esto digno, es espíritu.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-713641775531282688?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/713641775531282688/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=713641775531282688&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/713641775531282688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/713641775531282688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/08/anotaciones-acerca-de-los-entes-y-de-su.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-4908985671529605758</id><published>2009-07-01T16:16:00.002-05:00</published><updated>2009-07-01T16:32:47.953-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Dos profundas fuentes filosóficas de la situación hermenéutica de nuestro tiempo: la dialéctica y el diálogo ideal&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué la hermenéutica y no otra cosa? La hermenéutica es la escuela de moda, la tendencia de nuestro tiempo, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;non plus ultra&lt;/span&gt; de las humanidades. ¿Qué ocurre? ¿A qué atiende esta presencia desmesurada? ¿Para qué nos sirve hoy? ¿Cómo se justifica su instalación en la academia? El arte de la interpretación no es una ciencia nueva, entonces ¿por qué su auge? ¿Cómo la filosofía de occidente está tan centrada en ella?&lt;br /&gt;La hermenéutica se ha ocupado desde siempre de la dificultad básica de la interpretación, y esta dificultad no es ajena a uno de los elementos fundamentales de la civilización, el fenómeno de la escritura. Por medio de ella, los hombres han trascendido la condición finita de la emisión de una idea, han logrado el desarrollo de discursos que piensan la realidad y construyen mundo, territorios concebidos en términos prácticos e ideales para la libertad del hombre. No obstante, se han tenido que enfrentar al problema del distanciamiento, de la pérdida del contexto de la emisión así como de las condiciones que mantenía el diálogo generador del sentido enunciado. Esta complejidad es la que pretendo esbozar aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El espíritu dialéctico del hombre&lt;/span&gt;. El ser humano es una realidad que se manifiesta a través del lenguaje. Lo cual quiere decir que genera distinciones y signos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;desde &lt;/span&gt;una continuidad, digamos la espacio-temporal, y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;acerca de&lt;/span&gt; esta misma continuidad. Es decir que es racional; predica actos y establece cualidades en las cosas. Esto último es muy burdamente lo que durante muchos siglos en la historia explicó la filosofía acerca del estado de cosas y la condición humana.&lt;br /&gt;La cuestión nos aproxima a lo que llamamos metafísica, al compuesto, siguiendo la explicación aristotélica, entre la materia y la forma; a la dilucidación del ente y del papel del ejercicio humano de la razón. Es una discusión en la que la propia perspectiva hermenéutica, en algunas de sus instancias, ha querido entrar de lleno, para presentarse como punto de vista radical, y tiene muy buenos argumentos a su favor. Pero discutirlo no es la intención de esta exposición, sino mostrar, a manera de contribución, dos elementos de la historia que son imprescindibles para llegar a la conciencia de la condición histórica y ligüística del hombre.&lt;br /&gt;Que el hombre sea racional quiere decir que es capaz, en alguna forma de realizar operaciones de alguna naturaleza distinta o modo diferente al resto de todo lo que acontece en el mundo. Supone la intelección, la estructuración u ordenamiento de objetos y/o definiciones. Supone además, muy especialmente, la capacidad de significar; la racionalidad humana no se opone a su comunicabilidad, ambas se autoimplican. El hombre se comunica sirviéndose de signos. Y así entendida la razón, como un juego de contrapesos entre presencias y ausencias, entendimientos y malentendidos, proposiciones y negaciones, el examen de la racionalidad revela a la dialéctica como medio por excelencia de ascensión al conocimiento de aquello que las palabras están idealmente representando.&lt;br /&gt;La filosofía, antigua y moderna, se ha dedicado a la actividad dialéctica, pero ha llegado a una suerte de límite o agotamiento y no puede mantener, sin importantes alteraciones, la lógica interna que movía su impulso dialéctico productor del saber. La actividad dialéctica clásica es especulativa, esto es, monológica y monofónica. Oculta sin embargo su origen simple y finito en el manto de la noción de espíritu y de la historia. Emplea entonces, por medio de las &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tecnologías de los signos&lt;/span&gt; (y hay que prestar especial atención aquí a la escritura), formas de otras lógicas y de otras voces, enriqueciendo así su lógica líneal de dominación, pero manteniendo intacto su núcleo intencional. Semejante a un signo, una dialéctica de este orden clásico pone en lugar de sí misma los elementos de alguna alteridad ordinariamente reconocida, mas en el fondo, se mantiene idéntica, inalterada, y el sí mismo que rige el camino dialéctico no llega a ser rigurosamente otro.&lt;br /&gt;El idealismo alemán mostró justamente esto en la historia, que hay una multiplicidad de intencionalidades desde las que podemos pensar en una soledad radical de las distintas conciencias. Que nuestra racionalidad no logra capturar la totalidad de las particularidades humanas y que hay una lógica de dominación detrás de todo orden positivo del mundo y que no puede determinarse racionalmente y en este sentido monológico y último, sobre el orden moral, estético y volitivo sin condenar posibilidades de ser o proyecciones deseables de la alteridad, y a esta última se le reconoce cierta autoridad por encima de la individualidad sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El hombre dialogante&lt;/span&gt;. Por diversas razones políticas, históricas y sociales (formas de cultura) el hombre contemporáneo se sabe radicalmente solo, aunque admite a la vez que no puede existir en el mundo sin los demás, que lo constituye un lenguaje y que este lenguaje tiene orígenes (y misterios) tanto individuales como colectivos. Este sentimiento de aislamiento ha derivado en distintos tipos de relativismo, desde el más sensato y razonable hasta el más inconsciente y oportunista. Pero también, ante la ausencia de poderosos edificios simbólicos que den fundamento a la realidad total, o a la secularización de las masas de estos edificios, y de que ya no haya un sentido universal de la vida humana, los individuos están presionados constantemente a construirse una proyección de sí mismos, a ir montando su propia subjetividad y cuidar de su sola persona. La actitud ordinaria del hombre, pese a que no sea conciente de toda esta situación, se mantiene, en general, dentro de una pesquisa por la identidad de su persona, y tiene que lidiar mientras lo hace con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;la diferencia&lt;/span&gt; aunque no haga conciencia de ella debido a cierta irreflexión.&lt;br /&gt;La búsqueda de elementos para la propia subjetividad inclina al hombre contemporáneo a buscar su diálogo ideal particular. Este diálogo no tiene por qué estar encaminado hacia la consecución del conocimiento como la filosofía nos ha querido hacer pensar de todo diálogo y tampoco tiene que ser ajeno a un esquema de representación clásica en donde el mundo tiene que ser justo como se lo ordena. De lo que se trata es de individuos buscando un diálogo que no tiene contenidos o presupuestos obligatorios y que así de diverso y plural como se presenta posee muchas dificultades e impedimentos para su realización.&lt;br /&gt;Si la racionalidad que presupone el acto de dialogar ya no se entiende como búsqueda del fundamento último de la realidad, si no se lo supedita a la dialéctica y se posibilita que se desarrolle libremente en cada individuo en su circunstancia de saber específica, entonces el fin del diálogo es comunicar. La gente pretende comunicarse y sabe, que porque está sola, no lo hará perfectamente, sólo en parte.&lt;br /&gt;Esto encaja con la afirmación de la intrasmisibilidad de la experiencia y con la importancia del discurso o del lenguaje como acontecimiento, de la suficiencia del hecho de hablar y escuchar.&lt;br /&gt;El individuo aspira a un diálogo que satisfaga su intencionalidad, e introducirá al otro a sus exigencias por lo mismo. Si el contexto y el código es lo suficientemente común, el intercambio dialógico puede aparentar suficiencia, hay un diálogo en efecto, pero es altamente probable que, considerando los distintos modelos de pensamiento o conciencias individuales, sea un diálogo falso, una re-presentación más del mundo.&lt;br /&gt;No obstante sus deficiencias, el diálogo es el instrumento a la mano del hombre. Corrijo, es verdad que el lenguaje constituye al sujeto, pero al ser inherente a él, no puede quedarle fuera de alcance, de aprovechamiento.&lt;br /&gt;La hermenéutica explica la comprensión humana de los signos, en primer lugar aquellos que son generados en nuestra circunstancia histórica.&lt;br /&gt;Los signos del presente son fragmentos del diálogo ideal (el diálogo dialéctico, que produce conocimiento). Las personas se mantienen en la disposición de determinación por vía de la palabra, como una nueva especie de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dialogantes&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-4908985671529605758?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/4908985671529605758/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=4908985671529605758&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4908985671529605758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4908985671529605758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/07/dos-profundas-fuentes-filosoficas-de-la.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-2651706036489449883</id><published>2009-06-29T02:40:00.003-05:00</published><updated>2009-07-07T11:57:57.153-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fichte y Schelling: dos fundamentos del conocimiento del ser&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;El yo presentador&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No soy un intelectual. Ser uno, aunque sea en sus albores, no corresponde con mi circunstancia social por un lado mientras que por el otro mis propias convicciones espirituales no me mueven a generarme las condiciones de posibilidad desde las cuales podría llegar a serlo. Así es como intento patéticamente disculparme por no conocer la historia de las ideas a profundidad y por tener a muchas de las joyas de la tradición como un misterio total. Dado que estudio mal, como sólo yo puedo estudiar mal, es hasta ahora, a poco tiempo de concluir mi carrera en la Facultad de Filosofía, que he adquirido detalles acerca de dos de los filósofos importantes de la historia de la filosofía: Fichte y Schelling. Había escuchado de ellos minucias, leído igualmente insignificancias, pero lo que ahora presento nace de la lectura de un buen manual de historia de la filosofía (el Copleston) sobre estos dos tipos. También porque me lo requieren para aprobar un curso, mas ya no entrego una sola cosa a la academia que no tenga un hilo de mi contraacademicidad, y no en el sentido del célebre texto de Augustinus. Diré en cada apartado sobre estos dos hombres bastantes inexactitudes. Las razones por las cuales cometo estos atropellos no las haré tácitas, que baste la confesión de mi ignorancia y las burlas, chocarrerías o adjetivos descalificadores a los que el lector quiera someter este escrito o mi persona. Las falacias son siempre bienvenidas en la vida. También tuve la ocasión de aproximarme con mayor tino a Hegel, pero de él no hablaré. Su sistema es bastante más completo por lo que alcanzo a ver y mi ignorancia con respecto a él es proporcionalmente mayor a la que me cargo en relación a Fichte y a Schelling. Jugar pues con su sistema como lo hago con el de Fichte es censurable incluso según mis criterios. De Schelling lamento quedar corto, se me agotó el espacio y las fuerzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Johann Gottlieb Fichte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La preocupación fundamental que guiará el pensamiento de Fichte es moral. Estará de acuerdo en la primacía de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;razón práctica&lt;/span&gt; sobre la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;razón pura&lt;/span&gt;, pero no estará convencido en la unión entre estas dos críticas. La práctica de la norma moral y su desarrollo será la que motive a este autor a que busque el conocimiento (el cual era en aquellos tiempos equivalente a la ciencia), y no cualquier conocimiento, sino el de lo incondicionado. Y, como no podía hacerse otra filosofía que no fuera, al menos en principio, una filosofía del conocimiento o de la ciencia (legado del filósofo clásico más básico de nuestro tiempo Kant) Fichte se propuso en sus comienzos a encontrar los principios de la ciencia más general de todas, la filosofía, para así darle fundamentos más radicales que los que ofrecía el criticismo kantiano a las ciencias empíricas, y por último, ser un ejemplo moral de la época, es decir, ofreciendo un sentido metafísico de la moral humana y siendo también un sabio de su tiempo que cumpliese su papel en la historia.&lt;br /&gt;Ante esta determinación de expresar los fundamentos de los fundamentos del mundo, o si se prefiere, las condiciones de posibilidad de las condiciones de posibilidad de las ciencias, es cuando tiene lugar la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;elección fichteana&lt;/span&gt;, la cual da pie al idealismo puro y definitiva separación entre la filosofía del anciano Kant y la de Fichte. Esta elección consiste en elegir, ante la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;experiencia&lt;/span&gt;, entendida como totalidad del sistema de representaciones, el tipo de filosofía que corresponde al tipo de hombre que se es, filosofía que uno desarrollará en lo sucesivo si ha de hacerse alguna. Fichte considera dos posibles alternativas filosóficas, el idealismo (que para este filósofo lo representaba la madurez de la civilización y su apuesta por la libertad) y el dogmatismo (que entonces se asociaba al determinismo y a la filosofía de Spinoza). La primera es la elección que ha de tomarse si la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;experiencia &lt;/span&gt;que se tiene, como hombre, está dominada por un sentimiento de libertad y la segunda es la adecuada si se &lt;span style="font-style: italic;"&gt;experimenta &lt;/span&gt;ante la totalidad del sistema de representaciones un sentimiento de necesidad.&lt;br /&gt;Sabemos que Fichte es el primero de los tres grandes representantes del idealismo alemán y que su preocupación por el fundamento de la moral en el hombre lo hará afirmar a la libertad antes que a la necesidad. Pero esta elección filosófica de nuestro autor no debe entrar en conflicto con la naturaleza fundamental del principio de toda ciencia que origine la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;doctrina de la ciencia&lt;/span&gt;; pues el conocimiento primero es el requisito indiscutible para ser el hombre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;moralmente mejor&lt;/span&gt; posible en un período determinado de la historia humana (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Destino del sabio&lt;/span&gt;:120-123).&lt;br /&gt;Ahora bien, el conocimiento tiene que vérselas con el mundo y sus limitaciones, con sus distintas negaciones de la libertad, a saber, la experiencia de la necesidad. Para resolver esta dificultad, Fichte radicaliza la filosofía kantiana, convierte el criticismo en idealismo metafísico. Desde el sujeto y su libertad inherente, penetrará en la dimensión noumética afirmando la inexistencia de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cosa en sí&lt;/span&gt;, es decir, desechando el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;noúmeno&lt;/span&gt; y dándole fundamento a la realidad, más allá del mundo de los fenómenos, dominio que ponía límite al conocimiento humano. Debido a esto, el fundamento que encontrará Fichte será un conocimiento &lt;span style="font-style: italic;"&gt;fuera de todo límite&lt;/span&gt;, un incondicionado absoluto, infinito, trascendental.&lt;br /&gt;La explicación del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;absoluto &lt;/span&gt;es la siguiente: a partir del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;yo soy&lt;/span&gt; (desde la elección fichteana idealista), de que somos una conciencia, nos damos cuenta de que somos concientes de algo: objetos; que siempre que el yo es conciente objetiviza, y que esta actividad lo que hace es determinar a los distintos entes del mundo, introducirlos en una visión finita de la realidad. Dado que el absoluto tiene que ser ilimitado (pues nada queda fuera de él en tanto que no hay noúmeno que limite al yo) no puede ser éste objeto alguno de la conciencia, y si algo nos revela la conciencia, es que a toda objetivación, determina, y que a esta determinación, le precede una actividad de determinación, actividad que no puede ser hecha objeto sin dejar de ser mera actividad, así que no es que se deduzca de la objetivización o determinación de los objetos, sino que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;se intuye&lt;/span&gt;, uno se hace conciente de ella por medio de una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;intuición intelectual&lt;/span&gt; (impresión directa e intelectiva), es decir, a través de una captación que nos inclina a pensar en esta capacidad infinita de determinación, acaso por alguna lógica, porque sin esta &lt;span style="font-style: italic;"&gt;actividad pura&lt;/span&gt;, no podría hacerse propiamente nada en el sujeto; el sujeto no piensa en algo sin tener la capacidad de pensar en algo, el sujeto no determina su objeto si no tiene la capacidad infinita de determinación de objetos. Esta capacidad tiene que ser infinita porque el hombre (el yo) es radicalmente libre; porque en la concepción romántica el hombre debe ser un creador inagotable del producciones, y así lo manifiesta tanto el progreso científico como la depuración de la técnica artística, del mismo modo que la virtualmente interminable capacidad de aprendizaje y de captación de nuevos objetos de saber a lo largo de la vida. Probablemente el término no haya sido el más adecuado, pero Fichte llamó a esta capacidad infinita de determinación a la que se llega por vía de la intuición intelectual, y que sería el absoluto de su filosofía, simplemente “yo”, pero siempre refiriéndose a un yo puro, impersonal, trascendental, incondicionado, el yo mismo. Este principio nunca debe confundirse con el yo empírico del que hablaremos más adelante.&lt;br /&gt;Si bien el idealismo sostiene que la filosofía se comienza desde el yo y que desde él basta para describir cómo es el mundo, está bastante lejos del subjetivismo; al menos el idealismo en su forma filosófica negaría que cualquier cosa pensada es efectivamente o que le corresponde un hecho. Así, Fichte reconoce que algo se opone a las objetivizaciones de la conciencia, que en efecto hay un mundo concreto que aparentemente se nos impone, como si no fuera derivado del yo (no se olvide lo primario, que todo principio absoluto tendría que ser la causa última de todas nuestras experiencias y de toda la realidad, pues es el conocimiento más básico de todos, el primero de toda ciencia fundamentada como tal). Para Fichte, la creencia en un mundo exterior que nos impone los objetos está plenamente justificada en la idea, excelente, de la actividad inconciente del yo puro, de la que sólo podemos dar cuenta por medio de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;reflexión trascendental&lt;/span&gt;. Explicamos:&lt;br /&gt;Nada hay fuera del yo (es infinito), lo único que puede deducirse en rigor del “yo soy” es el “yo soy”, lo cual es decir que A=A, primera fase de la dialéctica de Fichte. Ahora, en un segundo momento (discutible si fuera o no del tiempo, estimamos que sí), el yo se limita a sí mismo desde sí mismo, introduciendo la figura de lo que no es el yo, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;no-yo&lt;/span&gt;, la negatividad general como posibilidad de la capacidad infinita de determinación. El no-yo nace del yo imaginando (¿acaso fantaseando?, preguntamos nosotros) sin darse cuenta y esto lo enseña la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;historia pragmática de la conciencia&lt;/span&gt; y constituye, quizá accidentalmente, la segunda fase de la dialéctica del filósofo que no se deduce rigurosamente de la primera. En un tercer momento, ya autolimitado negativamente el yo trascendental en lo general, es decir, infinitamente, el yo puro adquiriría una contradicción en su ser si no se limitara también a sí mismo en un sentido positivo, generando así al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;yo empírico&lt;/span&gt;, que no es otro más que el yo concreto, el yo de determinada conciencia, el individual, el yo finito. El yo empírico significa la introducción de la delimitación de la actividad pura que es el yo, lo que la hace capacidad infinita de determinación, y esta capacidad genera finitos todos los objetos del yo empírico, haciendo que el no-yo sólo pueda pertenecer al yo-empírico, finito por definición. Esto es la tercera fase de la dialéctica de Fichte. El resultado es una conciencia ordinaria y concreta (empírica) que se encuentra con objetos que no son ella misma según su creencia, siempre que no haya tenido una reflexión trascendental que de cuenta de que los objetos han sido puestos por la actividad creativa de su yo trascendental.&lt;br /&gt;La imaginación y el sistema del no-yo y del yo empírico no son descabellados en el sistema de Fichte, permiten dar el paso hacia el problema moral desde el conocimiento absoluto del yo. La clave es concebir esta imaginación como la actividad más propia del yo. El yo absoluto es una actividad productiva, creativa, no sólo de determinaciones u objetos, también de obstáculos para sí misma, esa es, por decirlo así, la esencia del no-yo: oponerse al yo. Pero a la vez, el yo trascendental, como actividad absoluta y creativa, también generará los elementos que le permitan superar los obstáculos que inconscientemente se ha autoimpuesto en la forma del no-yo. Los obstáculos del no-yo harán limitados los objetos del saber que las ciencias empíricas trabajen, lo cual es una determinación epistemológica. Mientras que las soluciones alcanzadas por el yo tendrán esta impronta de seguir ejerciendo la libertad del yo mismo, esto último es una determinación moral. Que se explica por medio de la noción teleológica de la autoactividad como esfuerzo de yo y la concepción histórica de la moralidad de Fichte, esto es, a manera de desarrollo, como un progreso moral que garantice siempre mayor libertad y nunca la desaparición de la misma. De donde se desprende que la generación de objetos del saber u objetos del mundo conocido nunca deben poner en riesgo la libertad de los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Friedrich Wilhelm Joseph Schelling&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Schelling fue de esos jóvenes brillantes que tuvieron la sensibilidad y la lucidez suficiente para trazar el proyecto de su filosofía en términos muy amplios y generales. En nuestra opinión, esto le llevó a seguir un desarrollo bastante prolongado que hizo que durante las distintas etapas de su vida se dedicará a distintas áreas de su proyecto filosófico y por lo mismo los resultados de sus investigaciones no pudieron articularse sistemáticamente para la posterioridad. Esto quiere decir que tuvo la visión de lo que quería decir pero no fue capaz de transmitir su filosofía con la contundencia con la que los sistemas cerrados (y claramente terminados) se propalan.&lt;br /&gt;En términos generales, la filosofía idealista (mote que nos parece le queda chico) de Schelling puede comprenderse como un movimiento metafilosófico que intentaba sintetizar al idealismo se su maestro por influencia Fichte con lo que éste no pudo admitir en su elección del tipo de filosofía: el dogmatismo. Schelling admitía la importancia del yo como actividad sin fin, pero no podía dejar en una posición derivada a los objetos del mundo. Por un lado, el dogmatismo estaba representado por la filosofía de Spinoza pero por el otro por la afirmación de los objetos fuera de la conciencia, que Schelling cobijó en el concepto, sino exactamente romántico, sí romantizado de naturaleza. Fue justamente el desarrollo teórico conceptual de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;filosofía de la naturaleza&lt;/span&gt; lo que dividió a Schelling de Fichte, aunque nunca lo abandonaría completamente, pues lo retomaría para su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;filosofía trascendental&lt;/span&gt;. La filosofía sintética de Schelling pretendía desarrollar la idea de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;representación &lt;/span&gt;que Fichte había utilizado para hablar de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;experiencia&lt;/span&gt;; veía en esta figura la capacidad de conciliar o unir al sujeto y al objeto, pero en un sentido fundamental, pues Schelling también estaba dispuesto a hacer metafísica y a dilucidar el sentido absoluto del ser, el cómo de la realidad.&lt;br /&gt;Para esto, Schelling tiene que romper con el yo trascendental fichteano, así como con la filosofía que rompe con toda posibilidad de libertad o dogmatismo. Dirá que la actividad determinadora del yo es en efecto infinita, pero no como actividad pura que pueda separarse en una unidad de los objetos. A todo yo o sujeto, según sería esto, le correspondería infinitamente un objeto, y esta relación quedaría fundida por la representación. La unidad fundamental de toda ciencia vendría a ser, según Schelling, esta unión entre sujeto, objeto y representación. Lo que acertadamente había notado Fichte, según este segundo idealista (insistimos, y algo más que idealista), era la actividad infinita de libertad del yo, pero esta libertad está fuera de la unidad tripartita de sujeto, objeto y representación, la excede. No puede haber según Schelling una sobrecarga del valor del absoluto ni en el sujeto ni en el objeto, tiene que estar de alguna manera en ellos pero sobre ellos. La intuición es la siguiente: el absoluto no es el yo puro, sino la identidad entre el sujeto y el objeto puros. Esta intuición tan absolutamente absoluta, que conjuga el absoluto propuesto por el idealismo de Fichte y el absoluto propuesto por Spinoza, vendría a problematizar a Schelling de un modo diferente la misión de la filosofía: si el sujeto y el objeto son idénticos, ¿cómo se explica el mundo?, o ¿por qué hay algo y no más bien nada? La no diferenciación del mundo unifica la realidad en algo simple, nos revela una proposición tentadoramente verdadera, pero no nos dice cómo llegamos a verla como la vemos, y más aún, no nos dice qué debemos hacer. En este sentido, la tesis principal de Schelling es profundamente ontológica pero escasamente epistemológica y también escasamente moral.&lt;br /&gt;La guía de Schelling será, de algún modo, el espíritu romántico y la gran cantidad de influencias artísticas y teosóficas que recibió de sus amigos. Exaltó el poder de la imaginación creadora, del sentimiento y la intuición, por ello puede observarse alguna predilección por conservar la libertad infinita de Fichte. En el mismo sentido romántico, la naturaleza, vista como un todo orgánico y viviente tiene alguna ligera consistencia con la divinización o espiritualización de la naturaleza que puede apreciarse en el sistema spinoziano. El hombre tiene un lugar en el sistema natural, y la prueba de su participación dentro de la naturaleza son sus intuiciones, pasiones e instintos. Pero también el hombre es espíritu y se distingue de la naturaleza, aunque no se separa de ésta, por la actividad de la autoconciencia. De este modo lo natural en el hombre es su aspecto no reflexivo y lo espiritual en el mismo es su reflexión. La descripción moral de Schelling aquí será mantener esta distinción en cierto equilibrio: la reflexión que termina en sí misma, es propia de un espíritu enfermo, mientras que la actividad irreflexiva de la naturaleza no está dinamizando el espíritu en la naturaleza (de nuevo, por la concepción romántica de naturaleza) para que éste se conozca por medio de su propia manifestación (que sería el sentido o dirección de la naturaleza). El hombre puede reflexionar y darse cuenta de este problema generado por su autoconciencia, pero también puede resolverlo con su propia autoconciencia, y esto con la tesis de que la identidad entre el sujeto y el objeto tiene un análogo en la relación de identidad que hay entre el espíritu y la naturaleza, que reza: lo ideal es idéntico a lo real; es decir que la forma del conocimiento se identifica con la forma de las cosas materiales u objetos naturales.&lt;br /&gt;La identidad pura del acto eterno de conocimiento a la que Fichte alude se capta por medio de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;intuición estética&lt;/span&gt; (por la cual ofrece una revaloración de la tercera crítica kantiana así como una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;filosofía del arte&lt;/span&gt;), en ella une lo ideal con lo real por medio de la unidad en el hombre de lo conciente y de lo inconciente a la que llega por la vía de la actividad productiva del espíritu y la naturaleza, también muy propia del romanticismo. Dejando a la obra artística como si se tratara de una máxima objetivización de la inteligencia para sí. Lo genial es la apelación a una lectura irreflexiva del mundo que puede muy bien pasar a la conciencia.&lt;br /&gt;Son varias las descripciones que hará de la naturaleza para que ésta se asemeje a la reflexión de la filosofía trascendental que tiene por objeto de estudio al espíritu. El hecho de pensar a la naturaleza como organismo, por ejemplo, le otorga una finalidad a la existencia natural de las cosas, esto ayuda a enlazar la idea de que el mundo esté vivo, y a que sus componentes más inferiores, como las piedras, tengan alguna relación con el espíritu. La historia de la naturaleza para Schelling tendrá por objeto hacer elocuente la tesis de que naturaleza y espíritu se unen en la identidad entre el ser percibido y el ser que percibe. La mirada conciliadora entre el idealismo y el dogmatismo en las formas de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;filosofía trascendental&lt;/span&gt; y la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;filosofía de la naturaleza&lt;/span&gt; será, aunque insuficientemente sistemática, bastante cercana al culmen de la Modernidad que Hegel expresará en su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;filosofía del espíritu&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Copleston, Frederick Charles (2004). &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Historia de la filosofía VII de Fichte a Nietzsche&lt;/span&gt;, Barcelona: Ariel.&lt;br /&gt;Fichte, Johann Gottlieb (2002). &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Algunas lecciones sobre el destino del sabio&lt;/span&gt;, Madrid: Istmo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-2651706036489449883?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/2651706036489449883/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=2651706036489449883&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2651706036489449883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2651706036489449883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/06/fichte-y-schelling-dos-fundamentos-del.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7658366085053828498</id><published>2009-06-18T15:37:00.006-05:00</published><updated>2009-06-18T21:48:07.568-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Genio furioso extraviado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedé asombrado al encontrarme con este texto que había hecho hace ya algún tiempo. Es de entonces que era un hombre feliz pero muy estresado, de cuando estaba al borde de la enfermedad y necesitaba ayuda; al final de cuentas me alcanzó la desesperanza, sí enfermé y enloquecí un poquillo. No está de más decir que el texto me gustó, que no lo recordaba y que creo que rebasa en varios sentidos lo que actualmente soy. Afortunadamente pienso que ya estaba terminado, que sólo le faltaba ser guardado en su justo lugar. Recuerdo que fue antes de  leer a Walter Benjamin. Lo transcribo aquí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Puede algo hueco guiar nuestro camino? Cuando algo está hueco y se abre no encontramos nada dentro. Pero podría ocurrir que eso que no encontramos sea justamente lo que no deseamos o no podemos ver. ¿Cómo encontrar algo así, que o bien no se quiere o bien no lo podemos tomar? Puede ocurrir que no lo deseamos y no lo encontramos, ¿es eso indeseable? Y si no lo vemos, ¿es indeseable?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué odiosa situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los caminos cerrados son una realidad, y los abiertos, a la luz de la razón, son atinados o errados, a veces, para los más aptos caminantes, el misterio de nuestra participación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No necesitamos titubear, nada significativo supone no tener de esto respuesta racional. Basta responder llevados de la mano divina. La naturaleza no ha sido purificada, los dioses han de ocupar su lugar en la actualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No seamos torpes, no caemos por no saber, caemos porque nos tocaba caer. No seamos tontos, no caemos por el destino, caemos porque no sabiamos andar entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saber y padecer, modos de ser, modos de existir. ¿Cabe otra ontología? ¿No será acaso que estamos engañados bajo las categorias ontológicas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;actuales &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;como historicidad y lingüisticidad? ¿Por qué la realidad no debería tener algún grado de formalidad? ¿Acaso no podemos, no estamos capacitados, para encontrar la unión, el pacto entre nuestro querer, nuestro hacer y nuestro no hacer ni querer? La realidad debiera ser mucho más simple y sintetizada, ¿por qué no puede ser de otro modo la actual? Estoy pensándolo porque es digno de ser pensado, no porque esto sea superfluo. Creo en la posibilidad, dénme la oportunidad de la duda, de la pasión y la rebelión, de la caída de ángeles rebeldes, de los mostruos oscuros y caóticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;1º de julio de 2007&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7658366085053828498?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7658366085053828498/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7658366085053828498&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7658366085053828498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7658366085053828498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/06/genio-furioso-extraviado-quede.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-4111025238454065262</id><published>2009-06-13T12:23:00.006-05:00</published><updated>2009-06-14T22:44:38.520-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La calidad del Rey&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda vez que camina bajo el Sol siente que sus energías se drenan, que ese Sol arriba, inenfrentable, es lastimero, opacante, que no regala luz, sino calor de malestar. Le piden que lo alabe, le piden que trabaje para él y para sus descendientes divinos. Hace mucho habría claudicado, pero siempre obedece, pues cerca a sus límites, antes de la zozobra, el calor disminuye, las sombras lo cubren, lo relajan, y su entendimiento pobre confirma que el cruel Rey Celeste tiene alguna piedad por sus servidores, compasión que ciertamente nunca alcanza a ver a través de los látigos sanguiñolentos que golpean a los más débiles obreros del Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desciende las colinas en compañía de una multitud de las cientos que hay, lleva como los demás el torso descubierto, las ropas bajas hechas girones. Cuerdas, troncos y rocas son los materiales que contribuye a domeñar para los señores solares. El polvo lo mantiene con la boca cerrada, concentrado en la respiración y en la tarea. El Sol vigila capataz todo lo que hace, lo oprime con su poder, lo quema, lo hace sudar, consume sus fuerzas y deslumbra con esos suelos despojados, páramos de codicia. Ya cuesta arriba, entiende mejor que no necesita ver bien, que sólo precisa de sus manos fuertes y callosas, de su espalda y sus piernas endurecidas para hacer su labor. A veces, cuando descansa un segundo, enjuga su sudor, oculta en sus arrugas parte de la tierra que lo cubre, toma aliento, y vuelve a jalar, a empujar, o a levantar. Repetido el proceso varias veces insufribles, el Sol se retira, nunca herido, sólo satisfecho. Y él olvida con la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No todo lo pierde luego del alivio. Antes del amanecer lo reconoce, sabe que estará otra vez arriba, implacable. Lo irrita no poder verlo a la cara, saber que mirar arriba significa eludirlo. Saber cómo quedó dentro de esta red de tensiones y distensiones está más allá de su entendimiento. Vive y muere por ese calor sucio y hostil, por esa cabeza fría, torpe y sumisa que tiene.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-4111025238454065262?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/4111025238454065262/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=4111025238454065262&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4111025238454065262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4111025238454065262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/06/calor-de-malestar-toda-vez-que-camina.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-5421294875856358734</id><published>2009-06-05T23:10:00.010-05:00</published><updated>2009-10-24T12:44:09.015-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Semejantes disociados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos humanos son formados bajo el estricto régimen de lo que tiene que ser hecho. Estos hombres son los racionalmente construidos. Algunos de ellos tienen la suerte de estar respaldados por el conocimiento más puro inspirado en los sabios de los tiempos pasados. No podemos saber cuáles de todos estos hombres así formados están respaldados y cuáles no; así que hay que tratarlos, en general, como si todos ellos pudieran estar en lo correcto, a menos que haya una fuerte urgencia por mostrar el error a estos hombres que --hay que reconocerlo-- son un poco impertinentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que ellos son de los pocos a los que se les puede aplicar la analogía del reloj que tanto se pensó en la naturaleza y en las cosas inertes. Además, por ser tan metódicos, adquieren hábitos circulares, aunque a ratos parecen sobre todo cuadrados; sus comentarios, por ejemplo, son un tanto predecibles. Pero esto contribuye a que su comportamiento sea bastante vistoso, se nota que no son completamente humanos, cuando menos no como los que se cosecha hoy en día; es decir que no son sólo esclavos de la Libertad, sino también de sus propias cadenas u obligaciones concientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sus gracias está tener claro la mayor parte del tiempo qué tienen en su mente o qué pretenden hacer de su vida. Son incluso hasta convencibles, una forma de relación por cierto poco frecuente, debido especialmente al problema de la escucha, actividad en desuso luego de la fuga de la actitud religiosa en las liturgias de esta época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata por supuesto de hombres-máquina, no están completamente construidos de modo racional, pues son bastante humanos; comparten la fragilidad de sus extremidades y su piel; sienten el frío, el hambre, se queman; son débiles y tienen dudas. Pese a su ímpetu acartonado, pueden reconfigurarse en contenidos, pueden adquirir nuevos caracteres, adaptarse y ser buenos amigos. Esto último es lo principal que hay que decir, pues no hay amistades sin revelaciones, y cuando ellos revelan el siguiente paso de sus manecillas, algo se conmueve en el mundo silenciosamente, porque cada uno de estos hombres reloj, puede &lt;span style="font-style: italic;"&gt;estar respaldado&lt;/span&gt; en lo que hace y piensa, puede saber algo de alguna provincia eidética extranjera de altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El momento de mayor bondad de los hombres racionalmente construidos es ese en el cual describen a otro su largas secuencias internas, revelan sus engranes, poleas, válvulas, motores, diafragmas y demás órganos similares e íntimos de su cuerpo. Son tan buenos, que además contrastan su complicadez con sus simples objetivos, y la razón de su aparatosa forma suele parecerle al otro tan tonta. Al final del generoso acto del hombre racional, éste no reparan que ha mostrado a otro, ante todo y contra su voluntad, que es un ser perverso, así que el otro huye, por higiene, ya no porque el racional sea verdaderamente malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El incauto no aprenderá una lección muy obvia en toda esta situación, el hecho de la amistad de un hombre racionalmente construido y el acto generoso de desglosarse, no es sino una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ofrenda de poder&lt;/span&gt;. El hombre reloj se descubre, en la medida que le es posible, a otro, le ofrece saber las reglas de funcionamiento de su cuerpo armado, secuencializado. Si el otro fuera un hombre bueno, tomaría el poco conocimiento adquirido y trataría de hacer algo bueno con él (como mejorar el aparato revelado); si fuera malo, haría algo malo; pero si fuera normal, correría, porque no podría aceptar meter mano en la administración del pobre hombre reloj abierto-desnudo y vulnerable. Pero no se olvide la existencia de la amistad, del amor y de la caridad. Mas comprendamos que pasa esta otra cosa, que como la maquinaria del racionalmente construido es extensa, el tiempo generalmente no alcanza para que pueda exponerse, así que el que recibe la ofrenda de poder sospecha, prevé que algo se esconde más allá, desconfía y se aleja, no acepta nada, y la amistad no se promueve, por el contrario, para el hombre reloj, se abolla. Es una figura bastante triste, incluso su dolor resuena a metálico, y eso siendo, no lo olvidemos, bastante humano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-5421294875856358734?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/5421294875856358734/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=5421294875856358734&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5421294875856358734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5421294875856358734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/06/semejantes-disociados-algunos-humanos.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-6072949898634536553</id><published>2009-06-04T12:59:00.007-05:00</published><updated>2009-06-04T23:26:41.565-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;El increíble caso de cómo la Wikipedia acongojó el corazón de todos los hombres que son cierto hombre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt; y de los tinteros tan grandes como las mesas así como de los compromisos barrocos que no vale la pena explicar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los hombres que son yo tienen a su torre de la vida y no conocen en los años distingos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son como la Plaza de San Marcos. Todos ellos tienen a una elevada y sonora forma llamada Campanario de San Marcos. Su campanario actual fue inaugurado en un día tal, llamado el cinco veces cinco del tres veces dentro de doce. Pero el anterior, porque siempre hay el anterior, fue vencido un día tal, llamado el dos veces las dos veces tres más lo uno pero de la mitad del mismo número.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre el Campanario anterior de todos ellos cae en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;infinito&lt;/span&gt;, justo en la duplicación del día en que todos ellos nacieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto lo enseña la Wikipedia, que todos los hombres que son yo son como la Plaza de San Marcos independientemente de sus años y que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;la de la vida&lt;/span&gt; es el Campanario de San Marcos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo las casualidades son determinantes en la cuestion de la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- - - - -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sé que aquella forma es mi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Campanile di San Marco&lt;/span&gt; y que la idea menos confortante que me guardo es &lt;span id="profile_status"&gt;&lt;span id="status_text"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;dov'era e com'era&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-6072949898634536553?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/6072949898634536553/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=6072949898634536553&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/6072949898634536553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/6072949898634536553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/06/el-incrible-caso-de-como-la-wikipedia.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7188018116220557389</id><published>2009-05-30T15:52:00.002-05:00</published><updated>2009-05-30T15:59:04.024-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Dos preguntas especiales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo es ese caudal,  esa inmensa realidad preteórica, semejante a cualquiera de las cosas y a ninguna, tan aludida como indeterminación y evocación de los milenios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es esa magnífica complejidad que posibilita el momento en el que algo determinado, por ejemplo, un yo-mente, pueda ser olvidado sin ningún pesar y que del mismo modo permite el momento del desolvido, trayendo a cuento sin más espíritu, forma, persona o cosa?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7188018116220557389?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7188018116220557389/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7188018116220557389&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7188018116220557389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7188018116220557389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/05/dos-preguntas-especiales-como-es-ese.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3374727363997902462</id><published>2009-05-20T23:54:00.001-05:00</published><updated>2009-05-20T23:56:41.401-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Desde la trinchera&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Salud! ¡Brindo por ti y por tus sueños en colores pastel!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3374727363997902462?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3374727363997902462/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3374727363997902462&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3374727363997902462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3374727363997902462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/05/desde-la-trinchera-salud-brindo-por-ti.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-8323363549041721053</id><published>2009-05-15T17:07:00.005-05:00</published><updated>2009-05-15T17:20:16.279-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Molestia tonta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente lo lograron, los más aptos se confiaron. El servicio de correo electrónico de Gmail que me tenía tan satisfecho desde hace unos cuatro años ha terminado por desesperarme: en uno de cada dos accesos no puedo leer ninguno de mis mensajes, tampoco me deja administrar nada. El otro correo, el clásico del Messenger, sigue siendo fiel a la utilidad más inmediata que es leer mensajes... Mugroso Hotmail, cómo es posible que desplace de mi vida lo que es, a todas luces, mejor que él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-8323363549041721053?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/8323363549041721053/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=8323363549041721053&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/8323363549041721053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/8323363549041721053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/05/molestia-tonta-finalmente-lo-lograron.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-5933675089445458042</id><published>2009-05-14T06:47:00.006-05:00</published><updated>2009-05-14T08:10:17.225-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Ser es...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se dice, se lee, se escribe, "el Ser es" parece que se habla de una cosa muy rara. A más de uno le he visto cara de extrañeza al tratar de entender esto. En parte porque Heidegger tiene razón al señalar que en esta forma sustantivizamos una función copulativa. Por cosas muy básicas de la lengua, verbos transitivos, intransitivos y copulativos, "ser" es un verbo de este tercer grupo. Sustantivizarlo, elevarlo (o degradarlo) a la categoría nominal genera alguna confusión en aquellos que, con razón, no ven una fórmula bien formoda en "el Ser es". Para empezar, ¿por qué la mayúscula inicial? No es una jalada alemana que adoptemos para el español, como podría sugerir enterarse que los sustantivos en aquella lengua se escriben gramaticalmente con mayúscula inicial; es medieval, y por ser antigua se respeta. Sí, se escribe la S grande como signo de pretensión, es una evocación de lo eterno, de la verdad profunda (Verdad), de la realidad de las cosas del mundo. Aunque el Ser aparezca de muchas formas como la nada no es menos cierto que el intento originario, su razón de ser, es decir cómo son las cosas en realidad; decir cómo es cualquiera de ellas o cómo son todas ellas, y es que por ser algo, las cosas ya tienen cierta lógica, cierta estructura. Que el Ser es es la primera gran historia de la metafísica. Es una historia en torno a lo ente y lo trascendente. Es una historia sobre la pregunta por el principio de las cosas. También es una historia sobre la cárcel del alma, que no es el cuerpo, y tampoco del alma, sino sobre el decir de la subjetividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé, de pronto no sé, si todavía se piensa (sí, impersonalmente) que el Ser es. Pero puedo aventurarme a decir qué se quiso decir con "el Ser es". Básicamente, que una cosa es una cosa. Es decir que una barba es una barba, como una silla es una silla; que un hombre es un hombre y una mujer una mujer; que el niño es niño, la ropa ropa, la célula célula, el cáncer cáncer, la carencia carencia, la justicia justicia, la muerte muerte y así con lo que siga. Todo el mundo es perfectamene coherente cuando las cosas son lo que son. Pero, terrible verdad, ¡oh ingenuidad!, la mentira, la falsedad, el equívoco también &lt;span style="font-style: italic;"&gt;son &lt;/span&gt;en el mundo. El pensar positivo de la realidad suele olvidarse que el mundo está conformado de alteridades personales, que las cosas no son solamente lo que son, sino que también son lo que nos dicen que son. Ojalá sólo se tratara de lo que las cosas son y lo que se dicen que las cosas son. Pero no hay un subsuelo paralelo análogo a esta tensión entre el yo y los otros, es más complejo dado que los desdoblamientos permiten conformar al yo como rigurosa alteridad. La prisión de la subjetividad consiste en el poder ser inconsistente, en ser algo y no serlo. Como hablar lo infinito, lo eterno, lo absoluto, lo incondicionado es sólo una evocación y no una aprehensión el hombre no es libre de ser (decirse) perfectamente consistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de esto nos salva por obligación del Ser, justo como una segunda prisión no nos libera necesariamente de una primera. No hay ruptura, siempre hay modernidad. Este tiempo real, este presente y actualidad que no se iguala al pasado ni al futuro, porque algo se desconoce, se mantiene inconexo, y porque algo no es como aparenta ser. Todo aparenta gratuitamente, justo como todo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;es&lt;/span&gt; gratuitamente -ninguna casualidad al ser ambos copulativos-, pero no se conoce gratuitamente, no se sabe sin transpiración, sin dolorosa, angustiosa, argumentación. Práctica cruel y verdad de perogrullo afirmar criterios para negarle a otro el privilegio (el placer y el poder) de saber. Y no sorprende que el hombre le mienta al hombre. Maldita la historia. Condenadas las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí hay circunscritas suficientes razones para hablar pertinentemente de un sendero (precedente, trascendente, mitológico) a la divinidad, quizá sea teologalidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-5933675089445458042?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/5933675089445458042/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=5933675089445458042&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5933675089445458042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5933675089445458042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/05/el-ser-es.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7440427435416737043</id><published>2009-05-13T08:45:00.006-05:00</published><updated>2009-05-14T15:29:22.963-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Forma de día&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo un tipo de sueño recurrente. Es muy básico. Los sentimientos más dominantes son el de frustración y el del estrés. Hay un encuentro de varias personas, todas socializan, pero no todas con todas. De alguna forma estoy presente, ya sea como persona, animal o espíritu, sólo que no traigo el humor o la actitud adecuados para tratar a uno o algunos de los asistentes, asistente o asistentes a los que sí que me interesa tratar, y mucho. Durante toda la reunión voy haciendo inferencias, o al menos hay indicios, de que no puedo aproximarme directamente, así que tengo que ir pasando por una larga escalera de invitados antes de que pueda tener esta conversación de importancia. Hay un momento en el que no hay más escalones, sólo tengo que dar unos cuantos pasos en el camino restante y despejado; no quedan interrupciones, sólo falta la reafirmación de mi decisión. Sin embargo, algo me detiene un segundo, un instante de duda, y el camino que falta deja de ser estrecho, y entonces entiendo qué está pasando y me apresuro a llegar a mi destino, voy corriendo, en verdad me esfuerzo, pero &lt;span style="font-style: italic;"&gt;recuerdo &lt;/span&gt;y desespero. Aquí, siempre aquí, es cuando algo me despierta, lo que sea, cuando el día llega y mi sueño se va dejándome como todos los días, sin respuesta. Más de una ocasión he querido insertarme de nuevo en esa reunión onírica y buscar esa intersección que tanto me falta. Mientras lo intento, mi caja de problemas tiembla un rato, me deja mudo y entonces acepto estar despierto. Me levanto, enciendo mis hábitos, si tengo algún café viejo y frío lo tomo, salgo del cuarto, visito el baño, el estudio, el agua, la tensión. Ordeno entre el desorden, la basura, se despliega mi desaliñada forma, se ilumina el día completo, programado, otra vez, sin motivo aparente, pura sucesión de lo que tiene que ser aunque no lo quiera. Me encuentro de nuevo pensando en el problema en turno, y también pensando en el problema permanente y en el tenue tejido que me tiene apegado al mundo. Me reconozco atado a esto como si fuera un reflejo de cuanto tiene que ser. ¿El día entero?, justo como mi sueño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7440427435416737043?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7440427435416737043/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7440427435416737043&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7440427435416737043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7440427435416737043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/05/tengo-un-tipo-de-sueno-recurrente.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-2578393611262120967</id><published>2009-05-09T12:29:00.002-05:00</published><updated>2009-05-09T13:47:04.962-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Desconexiones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las últimas semanas he visto en algunas series de televisión que se repiten frases del tipo "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;x is overrated&lt;/span&gt;", cuando enuncian esta fórmula suelen disminuir el valor del amor, del talento, del dinero, de la fe, de la vida, etcétera, desdeñan nociones que se contemplan normalmente como importantes. No sé si se trata de una costumbre muy habitual entre los gringos o en el mundo anglosajón, de pronto sospecho que es una maña de los ya fatigados guionistas que no tienen ideas interesantes y entonces hacen personajes o diálogos estridentes que al menos parecen venir de una personalidad auténtica y dueña de sí. Quien diga esto, aparenta estar diciendo, en el caso del amor, "hey, yo no soy esclavo del amor, y tampoco lo deberías ser tú, por eso te lo digo, que está sobrevalorado, que la gente se engaña al tomarlo tanto en cuenta". Entraña una actitud de ligereza, de libertad y autonomía y probablemente de nihilismo. Estos valores son  de los más exquisitos de la civilización occidental, y conforman actitudes a desmontar cuando se observa la necesidad formal de que existan al menos dos unidades intencionales opuestas para el desenvolvimiento de una configuración humana elemental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si pensamos que todo lo que el hombre hace lo hace en compañía de los demás; que el uno siempre implica a los siguientes números; que el Ser es relación (luego trino o cuasi trino), entonces, el lugar común, el tópico conocido, el punto de encuentro, es la unidad básica de la existencia humana. Pero si la unidad básica de la existencia humana es así, entonces se requiere solucionar un profundo problema nacido de la subjetividad que pretende conocer, o sea, garantizarse su porvenir, dado que tiene esta impronta de cuidar de sí. Es un problema de seguridad y proyección. Como el hombre quiere conocer cosas firmes, para así tomar las mejores decisiones a su disposición conciente, busca los elementos de la realidad que sean verdaderos e indudables. En la búsqueda de cada uno por el conocimiento, se hallarán diversos obstáculos, algunos solucionables y otros... quizá por ser solucionables o tal vez, y esto es determinante, imposibles de superar. Cuando se alcanza la certeza de la imposibilidad, entonces es cuando hay que revisar qué es eso que se propone como tal, porque ante lo imposible de resolver, no hay problema, hay marcha atrás o sabia aceptación. Ahora bien, hay muchas historias en torno a la subjetividad que busca su conocimiento, y muchas proposiciones de verdad derivadas de esta búsqueda. Cada historia, en tanto narración, encierra su propia validez y verosimilitud, según sean las circunstancias tendrán mayor o menor pertinencia en cada uno, y podrán ser adoptadas o no, y adaptadas o no. Y resulta que hay varias tesis que niegan la posibilidad de ese lugar común con la que cuentan dos intencionalidades distintas. Aquí generalizo y admito la posibilidad de excepciones, pero corrientes como las inmanentistas o las lógico matemáticas no proponen más verdad que la del pensamiento solo o la de la consistencia respectivamente. Verdades como éstas hacen difícil de alcanzar con rigor la verdad del lugar común. Convendrá analizar estas tesis con mayor detenimiento, pero usaré otro tiempo para eso, aún no estoy preparado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo voy a puntualizar una oposición en la que creo vale la pena reflexionar. Los saberes originados de las certidumbres como la conciencia y las derivaciones de los sistema definidos son excelentes para subvertir el mundo con una profunda participación de la voluntad. Las artes, las técnicas y las ciencias se ven impulsadas por estos paradigmas de certidumbre, según estos saberes el mundo se construye de seres identificados. Mientras tanto, los saberes derivados de la percipiencia (una sensibilidad inteligente, sensatez) son excelentes para habitar el mundo con una profunda participación de las diferencias propias y del mundo. La moral, la tradición y la política simple (convivencia) son las que mejor se impulsan por este paradigma que construye un mundo conformado de seres reales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-2578393611262120967?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/2578393611262120967/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=2578393611262120967&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2578393611262120967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2578393611262120967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/05/desconexiones-en-las-ultimas-semanas-he.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3990990522672196834</id><published>2009-05-01T19:16:00.011-05:00</published><updated>2009-05-03T13:46:08.583-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Del saber y de la alteración de las formas intelectuales concretas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sabiduría tiene un camino habitual que consiste en hacer desaparecer el impulso de la necedad mental. La necedad aquí se concibe como un obstáculo para la aprehensión de la profundidad de la totalidad o de la realidad a secas. La búsqueda de la sabiduría tiene sus peculiaridades. Pretende por un lado adquirir cierta semejanza con lo que podemos llamar simplemente divino y por el otro obtener un entendimiento que, a manera de plexo, soporte un criterio para el punto de partida del presente en el cual todo hombre conoce la realidad de los misterios. Es sensato comprender que son pretenciones esporádicas, atípicas, que no siempre terminan de urdirse dentro de la cotidianidad viviente humana, que no germinan del todo en formaciones ya definidas y conocidas por el impersonal de la moda, el gobierno, la industria y otras tantas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;casas de conceptos&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo está lleno de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;eventos&lt;/span&gt; que se comparten, que se padecen en compañía de personas que acaso son queridas o de gente que acaso reclama &lt;span style="font-style: italic;"&gt;apersonarse&lt;/span&gt;. No todos los eventos son compartidos en un sentido amplio pero todos los eventos son compartidos en un sentido reducido, aunque primigenio. La dimensión fundamental del discurso es la menos importante de todos los niveles discursivos para la mayoría de las personas. Aunque en ésta se puede justificar la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;irreconciliación&lt;/span&gt; (posibilidad latente y dañina en una relación entre dos o más que se miran como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;otro&lt;/span&gt;s), normalmente son los concilios los que más llaman nuestra atención y consumen nuestro tiempo y aspiraciones, que no son sino esas formaciones que poseen cierta resistencia y que son el sustrato de múltiples pensamientos (y no olvidemos que todos los pensamientos son verdaderos) y que han llegado a funcionar en una situación interpersonal que les da cierto grado de justificación primaria. La centralidad de los concilios para la conciencia del individuo se debe a que los concilios no son una posibilidad dañina (el daño es una puerta al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;principio del dolor&lt;/span&gt;), es una posibilidad que se presupone verosímil, aceptada, parte del mundo; implica un compuesto de elementos dados para generar estructuras de pensamiento que permite ulteriores usos y vivencias intensionales con los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mayoría&lt;/span&gt; de las personas atiende a los prejuicios y a los objetos del mundo dado ya naturalizado, y su poder (por medio de la razón monológico-geométrica) tiene los suficientes alcances para hacer que los marginados grupos atentos a los niveles de más elevada universalidad-abstracción pero de más inferior particularidad-concretud vean mermada su potencia de existencia (una libertad). Tan sólo hablar de las mayorías y ceder terreno a la razón geométrica es una consideración (un acto libre) manifiesta a los individuos que no están interesados en el discurso fundamental y una reducción de las posibilidades de los individuos que sí lo están, pero al menos estos últimos pueden llegar a saber tarde o temprano por qué lo hacen, porque viven y comparten una muy singular negación de sí, y entonces pueden entender que sacrifican con verdadera dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho lo cual, vamos a no hablar de los principios y a sí hablar de las cosas más claras y naturalizadas. Dos puntos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, que uno de los eventos de nuestro presente es que estamos dentro de una circunstancia con determinables características a la que podemos denominar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;era informática digital&lt;/span&gt;. Se trata de una era virtualmente inagotable de producción &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;y&lt;/span&gt; reproducción de datos. Lo cual implica en términos prácticos que no es posible controlar en un sentido clásico la creación ni la transmisión de datos digitales que reproducen, a través de determinadas terminales, fenómenos visuales o auditivos. Esto es un cambio importante en la condición material de las &lt;span style="font-style: italic;"&gt;formas intelectuales objeto&lt;/span&gt; (es decir, cosas concretas de algún carácter intelectual, ideal, razonado o imaginado) dentro de la vida de los hombres. Desde hace solamente unos veinte años se ha ido volviendo común, mejor dicho, cotidiano, copiar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;información&lt;/span&gt; digital (datos conectados de modo numérico aritmético).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya antes el hombre copiaba datos, los más antiguos escribas intentaron por ejemplo copiar las palabras o la vida de su rey, los copistas y traductores en cambio quisieron copiar lo que otrora fuera copia del verbo, el mundo moderno imprimió libros con tinta, tipos y grandes máquinas. Se quería copiar no sólo la oralidad, también el color, vemos que las pinturas rupestres implicaron un esfuerzo por conseguir determinados materiales. Igual se quizo copiar la comida, primero tal vez con el cultivo, después no sólo eso, sino la cocina, y salieron las recetas. Me aventuro a pensar que nada que hubiese sido llamado del mismo modo que otra cosa podría haber sido nombrado sin intelecto ni discriminación. Ciencia y filosofía nacieron tratando de procurar la copia, la repetición, del mundo que se desea (o se imagina): el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;estado de antigua naturalidad de saciedad&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y claro, como los esquemas siempre tienden a multiplicarse (como los textos a alargarse cuando no hay tiempo para la buena edición), el mundo podría ser dividido en dos grandes valores: lo que el hombre oye (audio) y lo que el hombre ve (video). Valores que, definitivamente, hemos querido como especie copiar, porque satisfacen. Para copiar el sonido, los ingenieros humanos idearon sistemas de esparcimiento de ondas que podían más tarde recapturar modulándolas en aparatos concretos que repetían (copiaban) finalmente el sonido. Sistemas diferentes pero igualmente comunes fueron los del teléfono, el gramófono o fonógrafo. Más complejo pero posible y también hecho de todos los días fue reproducir la imagen: el cine y la televisión tuvieron lugar. Pero ninguna de estas técnicas tenía la potencia del dato digital sobre la materialidad, potencia que se hizo notoria tan pronto como los procesadores de magnitudes discretas o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dígitos&lt;/span&gt; comenzaron a ganar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;velocidad&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;capacidad &lt;/span&gt;de almacenamiento. La velocidad hizo que las máquinas se insertaran con mayor profundidad en nuestras vidas, mientras que la capacidad se utilizó para engendrar procesos más complejos que nos requieren siempre mayor potencia, mayor velocidad, siempre más, y nos empuja hacía la figura fantástica (y ahora bastante real) del ciborg, en donde la máquina y el hombre forman un mismo ser y usar o no la máquina ya no es una opción humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a capacidad se refiere, podemos superar en producción de texto escrito todo lo que la historia ha almacenado para nosotros en libros sin preocuparnos por el costo de producción ni por la materia prima, excepto por el tiempo que nos tomaría elaborar esa cantidad de datos. Un policarbonato de pocos cm de diámetro marcado con la tecnología Blue-ray puede almacenar lo equivalente a un departamento de libros; es decir que en una caja de huevos puedo llevar lo equivalente a 2k hogares modestos repletos de libros. Las computadoras personales ya logran procesar terabytes de información, cuando con unos cuantos gigas es factible reproducir satisfactoriamente el movimiento natural de un bosque caducifolio entero en otoño, o tener todas las películas de un director famoso de cine en buena calidad. Las comunidades de Internet como Facebook requieren servidores tan potentes y procesos tan eficientes que necesitan calcular sus operaciones en varios petabytes. Esta condición material no tiene precedentes, y subraya nuestra atención más que nada en el tiempo, podría decirse que el concepto clave básico del espacio queda reducido a capacidad en bytes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los procesos complejos en aumento siempre estarán siendo frenados por el avance tecnológico, pero los usuarios ya disponemos de más capacidad de la que podemos aprovechar inteligentemente. Por eso, aunque la producción sea virtualmente infinita gracias a que podemos guardar, copiar, repetir a un costo muy bajo de energía lo que hacemos, la gran mayoría de lo que ofrecemos en complicidad por el medio informático contemporáneo es basura, un desperdicio según algunos observadores enamorados de la época tradicional no informática. Así, vemos divertimentos, producciones de baja calidad, textos que no citan, que mienten, que plagian, que ya ni buscan persuadir. Y con todo, hay textos exquisitos, que ilustran, que ayudan, que comparten, incluso algunos que uno necesita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mejor de todo es que la relación entre los datos que ofrece la condición informática y el usuario no tiene que ser, por necesidad, de autoría, mucho menos de consumidor-vendedor. Uno accede por diversos motivos, por placer, por obligación, por trabajo, por extorsión, por morbo, por aprendizaje, por la familia, por la enfermedad, por amor al arte, o al dinero, no importa. Las cosas están dadas y pueden ser compartidas digitalmente. Los dígitos no sólo ayudan a confirmar que la Naturaleza está escrita en caracteres matemáticos, también ayudan a reproducir copias fieles, a transferir esquemas claros y distintos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda cosa que quería señalar es la relación que tiene el hecho de que vivimos en la era digital con el hecho de que vivimos en la era de los sueños de gente que hace mucho que ha muerto. La era de los sueños de los fallecidos es básicamente la condición antropológica de la tradición. Y nuestra tradición de occidente está cargada económica, política y socialmente con el valor de la propiedad, y sea correcto o no, atribuimos propiedad a la inteligencia puesta (o robada) en las cosas. La relación de los usuarios con la Internet, como medio masivo de transmisión y copia de datos, no es algo que deba tomarse a la ligera por la tradición de las patentes y los derechos de autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un hecho fundamental el que la Internet permita compartir. La generalidad de las personas, al negar el entendimiento profundo de la realidad como un interés primario de su febril vida, está mostrando nuestra propensión natural o típica en la especie para compatir, nuestra necesidad de conciliar con otro que hay, efectivamente, un determinado estado de cosas y que con ese estado o configuración hay que jugar en lo sucesivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propiedad de nuestra tradición se vigoriza, según entiende mi ignorante cabeza, con el movimiento moderno que John Locke representa muy bien al hablar del derecho natural de la propiedad, lo que es decir, en un modo más próximo a nuestros días, que por definición o, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;a priori&lt;/span&gt;, el hombre es dueño de algo, y ese dominio que tenemos sobre algo, debe ser respetado y protegido. Claro, ya en nuestro tiempo el respeto es lo de menos, lo que importa es pagarle al que tiene el derecho de propiedad cuando las reglas así lo señalen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por razones que otros pueden exponer mucho mejor que yo, me tiene preocupado el que los derechos intelectuales no se modifiquen actualmente, al parecer, hacia su disolución total o casi total. Me atemoriza el profundo ego que además fortalece esta tendencia proteccionista del derecho por el amor a los autores, a la vanagloria, al éxito. Pocos o nadie desea que todo andar triunfante se reduzca a las obras prácticas y no a las intelectuales. Por eso ya se ve venir que los libros tradicionales mueran (la publicación de calidad, llena de alta cultura y selección) pero no que muera la idea del libro, se seguirá publicando su forma impresa, y seguirá siendo un negocio, uno más satisfactorio para la economía en turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entiendo, si somos libres de reproducir sonido e imagen a niveles incalculados, por qué las formas intelectuales objeto permanecen bajo la custodia del mercado y la sanción. Podríamos compartir tantas cosas si nadie se sintiera dueño de ellas. Claro, esto nos lleva a discutir otros aspectos, pero dudo que tengan una solución práctica, ese campo se encuentra plagado de fugas y de poca conciliación, pese a que se fundamenta en puros concilios de grado natural normal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3990990522672196834?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3990990522672196834/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3990990522672196834&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3990990522672196834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3990990522672196834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/05/del-saber-y-de-la-alteracion-de-las.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7890521292135136138</id><published>2009-05-01T12:36:00.003-05:00</published><updated>2009-05-01T13:19:40.371-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Palabras para las palabras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo en recuperación. Y pienso. Pienso que he sido un tonto. No recuerdo desde cuándo he tenido esta idea absurda de que sólo las palabras tienen que ser fortalecidas en mi camino, que ese es el sendero único de mi destino: hacer de la palabra un mejor servir al género humano, algo más pertinente, más preciso, más resuelto, más determinado. Pensé que podía colaborar en su perfeccionamiento, pensé que las palabras así lo querían, que su posibilidad no lo negaba, sino que lo solicitaba. Creí en un error, he luchado por una falsa formulación, pero no he luchado en vano. Ahora entiendo a los viejos lingüistas, filólogos, matemáticos, filósofos y psicólogos que buscaban perfeccionar la lengua. Leí cientos de veces que fracasaron en sus propósitos pero no escuchaba al fondo que habla a través del silencio, a ese viejo espíritu atado innecesariamente a la palabra. Creía torpe que antes que ente, era hombre, le había dado razón a los existencialistas y a los hermeneutas, a los egos circulares, no comprendía que no partía de su supuesto del sujeto cognoscente que se sabe conciente, un intentum y nada más. No, somos momentos de algo mayor, precedente, trascendente. No buscaré más intimismos que quiebren el silencio por necesidad. El mundo de la verdad no está en la enunciación, tampoco en la experiencia normal, está en la unidad última inconfirmable e inhumana, en lo divino puro. El tigre de fuego impreso en mi corazón me muestra el camino de mi finitud insaciable y me revela que las palabras no son el punto de partida, que la razón no puede, bajo ninguna circunstancia, engendrar la espontánea transmutación, el estado básico del asombro, de la separación, del distanciamiento, de la expulsión. No es la razón ni la palabra la que juega, crea y establece las casuales condiciones de participación de los infinitos en la existencia. El logos no es el principio, eso es lo que no había entendido; es un don, una condición más, una tradición; no el principio de todo, sino la eterna afirmación de que uno hombre, mortal y usuario de la lengua, puede prever y olvidar, que conocerá y afirmará siempre sin conocer ni afirmar. Tender hacia lo vacío cuando lo vacío está bastante lleno, ese es el principal error; pensar que hay carencia, que debemos movernos, que no hay suficiente tiempo, que en nosotros está el potencial de determinar las condiciones de participación de los diversos infinitos. Abran pues más cosmos hermanos humanos y noten cómo se quedan más solos (inaccesibles).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7890521292135136138?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7890521292135136138/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7890521292135136138&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7890521292135136138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7890521292135136138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/05/palabras-para-las-palabras-sigo-en.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-2812477713190741359</id><published>2009-04-25T19:40:00.003-05:00</published><updated>2009-04-25T22:34:40.956-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Condiciones&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento fatal, molido por malas noches. Creo que mis entrañas y mis articulaciones están inflamadas, que me deshidrato y que todo empieza por tanto a complicarse. No puedo estar mucho tiempo concentrado. Al menos no hay fiebre. Ya van dos días así, aunque ayer fue en general más gacho. Siendo que la situación mejora, supondré que mañana estaré sano, espero estarlo, pues me dejaré deleitar con buena compañía, amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda esta situación me recuerda a los viejos físicos, a la alquimia y a la astrología. Una metafísica que no parta del cuerpo es una metafísica ciega, dudo mucho que alguna metafísica no haya partido del cuerpo..... En lo que fallan algunas, pienso, es en derivarse integralmente de nuestra condición material. Muchas olvidan las tripas, la enfermedad. Por eso debo regresar a muchos maestros de la antigüedad. Yo me he cruzado con Maimónides, el médico, debo profundizar mejor en sus postulados de hermenéutica general. Los modernos no lo valoraron lo suficiente... o yo no tengo los libros en donde lo hicieron... como que esto último es lo más acertado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ay... duele... Que la ciencia busque aplacar el dolor, o que busque eludir la muerte, eso la hace de aplicación clara... mas no sé todavía si pueda ser en un sentido último, por eso, buena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-2812477713190741359?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/2812477713190741359/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=2812477713190741359&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2812477713190741359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2812477713190741359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/04/condiciones-me-siento-fatal-molido-por.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-2957151914633877505</id><published>2009-04-23T14:56:00.006-05:00</published><updated>2009-04-23T22:46:40.031-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;Repara los atajos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;No todos los atajos reducen los costos. Cuando un hombre piensa los eventos que vive y se los figura en un modo mental (los abstrae, los define, los formaliza) está cometiendo una reducción; toma de aquello que aparece por vía de su vivencia lo que más valora y atiende en ese presente desde cierta capacidad representacional operante (estructura sistémica, semiótica o lógica en funcionamiento). Lo que hace con su vivencia es desbaratarla y hacer de ella una imagen de una complejidad altísima de carácter psíquico, ya sea mental o emocional. Una analogía de este acontecimiento, de este atajo intelectual, es contar las estrellas de un firmamento limpio con los dedos. La poca cosa que retenemos en la cuenta de estrellas es, aunque inferior a la inmensidad que se presencia, bastante compleja y profunda. Otra analogía es la del agua o la arena fina que se alcanza atrapar con las manos desnudas. Pasa igual, lo que queda en nuestras manos parece nimio, pero tiene su encanto. Cuanto queda, queda con profundidad y ésta produndidad, es decir, este &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;poder&lt;/span&gt; que la cosa retenida es, puede resultar en una suficiencia subjetiva (satisfacción), ya sea por la intuición de lo sublime que se nos ha ido o por el artificio mismo al que incurrimos para retener algo, aunque sea una pizca, del inmenso infinito.&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así, las imágenes psíquicas tienen la capacidad de satisfacer, y cuando lo hacen, la conciencia complacida que lo obtuvo, hace uso de él, y aprovecha su misterioso poder. El poder que una conciencia aplica o pone en marcha es a su vez un evento que puede ser imaginado, reducido, a otra forma, la forma de la posesión, y ocurre entonces que el poder que en un principio nació de una imagen, germina en la &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;ficción&lt;/span&gt; (grupo de imágenes) de que es un &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;poder &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;esta conciencia&lt;/span&gt; que lo ejecuta,  entonces se dice que esta conciencia se ha &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;empoderado&lt;/span&gt; de una parte del infinito. Y la satisfacción crece, y con ella, viene un entusiasmo que anhela siempre más fantasía... y la máquina deseante ya está ahí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Siempre algo del infinito vívido se escapa. Se escapa de las ideas y se escapa de las letras. Los &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;atajos &lt;/span&gt;son básicamente formas que prometen un poder de ahorro, los empoderados sabedores de atajos ofrecen, en general, un ahorro de tiempo. Entrados en este juego de poder, el proceso del &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;habitar&lt;/span&gt; y presenciar el infinito pierde de vista su origen modesto, entonces se olvida a los tontos dedos que cubrían las muchas estrellas que no se contaban ni se veían, se olvida la poca capacidad que tiene una mano para retener por sí sola a los flujos de moléculas diminutas que son incapaces de conservar una forma resistente. Entonces lo que se experimenta ya no es una comprensión de la finitud y de la infinitud, sino una serie sucesiva de satisfacciones y atajos para nuevas y más exigentes satisfacciones. Son movimientos vertiginosos en la medida que se participa de la amplitud de conciencia. Una persona verdaderamente encarcelada ya es un niño que tiene muchas corcholatas y las aprisiona a todas y cada una de ellas en un bote o en un bolso y cree tener, en efecto, ahí en sus manos, todas las corcholatas de su colección.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los atajos generan procesos concéntricos y excéntricos y catapultan, golpean y devastan. Sus adalides son la potencia, la fuerza, la velocidad, la ambición, formas arcaicas, todas ellas, de terminación, de cierre, acorralamiento, tragedia y dramática fatalidad. La civilización es una inmensa colección de atajos que no podemos evitar haber heredado en uno u otro modo. Todos los problemas humanos que padecemos los hombres no son sino la consecuencia de ese anhelo, de ese entusiasmo que nos mueve hacia ficciones más complejas, mientras seguimos temiendo el fin de nuestra finitud: la muerte. Pienso que nos tomará más tiempo del que nos hemos ahorrado entender, como especie, qué hemos pasado por alto al andar tan presurosos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-2957151914633877505?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/2957151914633877505/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=2957151914633877505&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2957151914633877505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2957151914633877505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/04/repara-los-atajos-no-todos-los-atajos.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7282309370717710996</id><published>2009-04-20T21:15:00.004-05:00</published><updated>2009-04-20T23:53:16.896-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Recuerdo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los días 20 y los días 7 de cada mes son difíciles para mí. Me conmueven. Siento que algo remueven, como si lavaran. Quedo distinto, y bastante perturbado, después de ellos porque son días de conmemoración. En ellos recuerdo mi vulnerabilidad, mi imposibilidad de permanecer... y extraño. Resistir el cambio es una cualidad que no comparto con aquello que tanto amo. Yo sufro mientras que lo que adoro se mantiene inmaculado. Por fortuna, ese objeto de amor puro no es exclusivista, no me exige un modo selectivo o marginante de vida, no me reviste de gravedad y desprecio hacia otros espacios que bien pudieran acoger amor, espacios que, ciertamente, se tornan amables y apacibles con ayuda de los dones y el esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy recibí un regalo de un amigo al que conocí brevemente en este período escolar. Cada vez me queda más claro el despegue que realizo hacia una todavía inconmensurable e indefinible propuesta filosófica. Dejo una foto del presente que me hizo con dos propósitos, uno, para mostrar un ejemplo de cómo irá concretizándose mi tesis filosófica, a través de la trasmutación de la identidad personal y de la unidad de la conciencia (noten cuál es el autor del texto), y otro, tal vez protocolario pero bastante lindo, el de hacer constar el agrado con el cual he recibido este presente. Gracias, amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/Se1OfpJptwI/AAAAAAAAADQ/mcI8ss8yWFg/s1600-h/Commemorating+Epimetheus.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/Se1OfpJptwI/AAAAAAAAADQ/mcI8ss8yWFg/s400/Commemorating+Epimetheus.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327000239778412290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Quisiera disculparme por el pudor y el tiempo que me toma (o me hace falta para) hablar de mí, un hombre convencido de la inexistencia o bien de la irrelevancia del autor y de la definición del hombre detrás de las ideas. Los hombres son textos, pero los hombres que escriben no son el texto que producen a modo de obra, son textos para la restancia, algo con el escaso título de un nombre o de una definición legal, siempre llevados por su ausencia de punto final. Hasta la muerte... momento en que la nada nos sugiere suponer un punto final... pero nada lo asegura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah... quisiera tener la oportunidad de tomar una vez más una taza de té contigo. Quisiera explorar tu mirada y comprender que nada te falta, y que los dos, pese a que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;estamos&lt;/span&gt;, andamos colmados de bendiciones... y contemplamos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7282309370717710996?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7282309370717710996/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7282309370717710996&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7282309370717710996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7282309370717710996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/04/recuerdo-todos-los-dias-20-y-los-dias-7.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/Se1OfpJptwI/AAAAAAAAADQ/mcI8ss8yWFg/s72-c/Commemorating+Epimetheus.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-9015258593750303420</id><published>2009-04-18T20:14:00.009-05:00</published><updated>2009-04-23T20:07:03.593-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;h4 style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4 style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El triple fundamento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Es que es imposible una prioridad intrínseca del saber sobre la realidad ni de la realidad sobre el saber. El saber y la realidad son en su misma raíz estricta y rigurosamente congéneres” (Xavier Zubiri, &lt;/span&gt;Inteligencia y Realidad&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, p. 10)&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mi maestro Prada Oropeza me encargó leer para la clase Introducción a la filosofía unas fotocopias del texto &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Naturaleza, Historia, Dios&lt;/span&gt; (también de Zubiri), supe que me estaba presentando a un autor de un cuidado especial. Leí cinco veces esas fotocopias, no tenía tiempo para leerlas más, y no las entendía. Mis prolongadas confusiones mentales sólo me arrojaban hacia la pregunta: "¿qué es la totalidad de lo real?". Ahora que veo esta frase inicial de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Inteligencia y realidad&lt;/span&gt;, escucho en mi foro interior múltiples ecos que inician conversaciones virtualmente infinitas, y una voz que me recuerda mi principal desacuerdo con la historia de las ideas de occidente... el supuesto principio de realidad del Ser y el de la intelección, que a veces se disputan la radicalidad y a veces se afirman en un mismo momento fundamental, no son suficientes. El primer principio mencionado es el clásico de los clásicos. La tesis que dice, en general, que el mundo objetivo tiene prioridad sobre nuestra subjetividad. El segundo principio es el que se desarrollará a partir del socratismo (que, según, buscaba definiciones con tal de ofrecerle mejores medios de salvación a una cierta subjetividad o alma) y que después de generar una nueva mitología del Hombre en el Renacimiento alcanzó su autonomía en la autoevidencia &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cogito ergo sum&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me apena aceptar que los antiguos textos filósofos (donde aparece el problema del Ser) son ahora mera literatura, textos que cargan con una fatal referencia de ser fundamentos históricos de la filosofía actual, pero que se encuentran irrevocablemente distantes a nuestra circunstancia y cuyo entendimiento objetivo y universal es irrecuperable; todavía somos, sin embargo, lo suficientemente razonables y pudorosos como para conservar la reproducción de la actitud académica neutral así como nuestras funciones político narrativas, por lo que ideamos modos para afirmar que aquí Platón dice así y allá Aristóteles dice asá. Respecto a los preclásicos modernos y a los problemas sobre la intelección que derivan del criticismo y del idealismo alemán, ha quedado ya clara su insuficiencia dados los acontecimientos históricos inesperados e indeseables y las críticas teóricas hechas a lo largo de los siglos XIX y XX. No basta la intelección pura para justificar la puesta en marcha de un esquema funcional y racional del mundo. La singularidad y la diferencia estarán siempre apelando contra esta re-presentación resultada de un principio subjetivo de realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser y saber, Occidente se ha preocupado por estas cuestiones ontológica, metafísica, lógica y epistemológicamente. No basta determinar a la realidad y a la intelección como dadas a la vez, sin prioridad la una sobre la otra, como congéneres. No toda vez que se trate de un fundamento dual puro, falto de movilidad, apertura, fluidez, dinamicidad. Es justo incluir a la formalidad axiológica y temporalizante en el ser y en el saber. La valoración no es necesariamente la propia, tampoco es necesariamente conocida en su singularidad pero sí es necesaria en calidad de fundamento agente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intelección sabe, la realidad es y la valoración acciona.&lt;h4 style="text-align: right;"&gt;&lt;/h4&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-9015258593750303420?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/9015258593750303420/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=9015258593750303420&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/9015258593750303420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/9015258593750303420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/04/el-triple-fundamento-es-que-es.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-4860040249250435411</id><published>2009-04-17T00:21:00.004-05:00</published><updated>2009-04-18T19:29:32.429-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Nosotros&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongamos que nunca paro de hablar. Supongamos que me escuchan. Supongamos que algunas de las cosas que digo se entienden, no sólo como palabras que existen, sino que significan y pesan, las someten a juicio o a consideración de la conciencia. Si esto ocurre, entonces comienzan a inferir a partir de proposiciones dadas por mí o de contenidos de conciencia que no tienen un origen estricto en ustedes mismos, sino en mí, que soy un otro que habla y es escuchado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongamos que retienen lo que digo y le encuentran cierta coherencia. Piensen que esta actividad suya permite el despliegue, por obra mía que enuncia y suya que decodifica, de alguna estructura lógica. Crean de esto que su pensamiento fluye y entiende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces podrían sentirse identificados con las ideas que se van encadenando en su mente, quizá, aunque ajenas (mías), se reconocen en ellas, son parte del ustedes de otro momento sin mi presencia, un momento pasado que fueron y se va presentando a través de algo no suyo, emergiendo, renaciendo. Tal vez de todo lo que escuchan comprenden finalmente una serie de contemplaciones pasadas que fueron relegadas por cualquier urgencia, y recuerdan y resuelven. Otras veces, desde luego, podrían sentirse distantes respecto a las proposiciones que enuncio, desinteresados o incluso sentir aversión, molestia o simplemente olerse algún engaño venidero. Podrían ver un estereotipo, una idea falsa, un equívoco y no comprar la idea. La valoración positiva de una proposición la hace permanecer en la razón, la valoración negativa la retira del foro de la conciencia y evita su reproducción directa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada una de mis proposiciones, de mis conjeturas, entonces, podría tener esta característica: la de ser valorables, ser aceptable o no aceptable. No todo el conjunto de proposiciones necesariamente debe tomarse como bueno o malo, existe el gris, no sólo el blanco y el negro, y el gris no tiene por qué ser bien distribuido y uniforme en el todo, podría presentarse como una ligera mancha del conjunto. Esto porque es posible valorar como bueno algún elemento que constituye el conjunto, alguna unidad proposicional, mientras se valora como malo el resto del conjunto. Lo que hace a un elemento una unidad proposicional es, justamente, que su valoración puede no coincidir con las del resto del conjunto, pues en sí misma genera un sentido y una actitud. Por eso lo que puedo decir puede llegar a representarles un gran esquema blanco, un gran esquema negro, un gran esquema pinto, un gran esquema manchado, un gran esquema con un único lunar y así podría decirte que en muchos otros modos posibles. Cuando el equema no es homogéneo, entonces se dice que carece de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;uniformidad valorativa&lt;/span&gt; (un tipo de pureza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finjamos, todavía más, que sabemos escuchar, que ustedes pueden ser uno: tú; que yo puedo ser tú y que tú puedes ser yo, que tú y yo podemos ser uno: nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, si algunas proposiciones dadas guardan con ustedes alguna afinidad y otras no, podrían defenderlas bajo su criterio y buscar que el conjunto de proposiciones entendidas conserve una misma uniformidad valorativa. para lo que podrían interpelarme y presentar o bien un grupo de ideas que les parecen que no pueden admitir la presencia de una idea aislada que ha sido negativamente valorada, o bien lo opuesto, una defensa apasionada de una idea aislada que quiere anteponerse a todo un grupo o situación de ideas negativamente valoradas que no se admiten porque entran en conflicto valorativo con la idea contemplada positiva. Los listos de ustedes podrían generarme los suficientes motivos para que yo vea el conflicto valorativo de una falta de uniformidad valorativa. Podrían guiarme hacia una contradicción oculta en mi enunciamiento primero siendo que han escuchado de un modo lógico conflictivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Básicamente, podemos negar cada unidad de sentido si la valoramos desfavorablemente. Pero el orden valorativo no es meramente subjetivo. El maestro Platón nos ha dado la noción de que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;puede ser&lt;/span&gt; también parte del orden ontológico. Este es uno de los misterios del eidos de la Belleza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-4860040249250435411?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/4860040249250435411/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=4860040249250435411&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4860040249250435411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4860040249250435411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/04/nosotros-supongamos-que-nunca-paro-de.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-5576071321119412005</id><published>2009-04-05T00:45:00.003-06:00</published><updated>2009-04-07T14:52:00.348-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Adicción&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un adicto a la belleza. Transpiro para la Belleza. A Ella invierto mis horas de existencia. Entiendo bien que no la puedo tocar, que me es distante, ajena. Pero la necesito. Soy un adicto, no es que pueda decidir entre sentirla y no sentirla. En todo caso, incluso si pudiera adquirirla y desecharla como un no adicto, no es una mercancía cualquiera, no está a la venta ni está a la mano. No es suficiente salir a la calle para apreciarla, para presenciarla. No siempre se está en la disposición necesaria e incontrolable de mirar hacia ella. Es verdad que no siempre está, pero cuando está, la siento cumplir su papel atravesándome. Después de mucha frustración, ahora sé que es volatil, que no debo andar sin cuidado ni tomarla nerviosa y torpemente. Todo intento por apresarla es contraproducente, pues la esfuma. Es una adicción terrible. Si no puede estar en mis manos, no puedo controlar sus apariciones en mi vida y no puedo garantizarme mi dosis de belleza. Debe haber algún modo de asegurar que estará ahí cada día, si no como objeto, quizá sí como paisaje. Es cuestión de generar la situación. Pero ¿cómo?, ¿cómo...?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-5576071321119412005?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/5576071321119412005/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=5576071321119412005&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5576071321119412005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5576071321119412005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/04/adiccion-soy-un-adicto-la-belleza.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-196363384146273467</id><published>2009-04-01T21:16:00.010-06:00</published><updated>2009-04-06T15:50:16.390-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un nuevo giro al blog: Kuilg&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Kuilg" es otro de los términos que sobrevivieron de aquella lengua imposible. Su principal característica es que no es un sonido fácil. Pronunciar la "l" y justo después la "g" causa alguna incomodidad. No es para tanto, después de todo, sólo se trata de una palabra inventada para un propósito que ya no existe: construir una utopía que no se constituyó y ya no puede traerse al intelecto, que murió, y como con todo lo que muere, no volverá en su singularidad. Mientras yo olvidaba esta parte de mí que deseaba otro tipo de pensamiento, ambas palabras, el "kuilg" y el "zeyrus" se mantuvieron a través de lo años; me identificaba y me construía con sus nociones correspondientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El significado de kuilg básicamente era rey, gobernador, director, o príncipe, amo y señor. El idioma que nunca vio la luz era, en parte, un simplificador del castellano. Mantuve la palabra kuilg y me la atribuí como acto de autoafirmación. Necesitaba creer entonces que era un verdadero administrador de un principio de realidad (el principio zeyrus, el odio), pensé que mi mente era un kuilg. Los orígenes de la palabra (porque también tenían esos vocablos raíces históricas) venía de una tribu, una familia que se encargaba de gobernar a las demás familias, era, si se prefiere, el nombre de una dinastía ficticia. Kuilg derivaba de este modo de la forma primitiva "kylk" (advertir, aconsejar, debatir). La historia de los miembros de la familia Kuilg consistía en dar razones a los demás de sus decisiones. Ellos eran, en principio, retóricos, persuadían, convencían, y sin embargo, gobernaban aunque no tuvieran la razón. Este detalle de una ficción me hizo tentador usar al término kuilg como sinónimo de mi propia mente, a la que consideraba un gobernante ineludible de mis actos de orden de mundo (todo mi mundo era orden).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan pronto como comencé a llamarme Zeyrus Kuilg (señor del odio) me convertí en un solipsista en sentido estricto. Y no abrí las puertas de mi "reinado" de odio a persona alguna hasta que conocí al elemento que alteraría por siempre el sentido que tenía de mundo y totalidad de la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos ochenta meses conocí, se me reveló, lo espontáneo y lo ajeno. El principio opuesto a zeyrus, el emels, sorprendió mis días y desbarató mis creencias, del mundo y de mi persona. Con la representación de la unión inmediata (el amor) mi solipsismo se quebró y, en cuestión de pocos días, escuché cuál era mi destino final, mi nueva y última dirección. Tenía que recuperar la utopía en mi vida, y me embarqué en una empresa de la cual no espero salir mientras viva. Las primeras venturas fueron agotadoras y llenas de confusión, de inconsistencias. De las pocas cosas concretas que recuerdo que cambiaron está que desapareció mi identificación con Zeyrus Kuilg, dejó de ser el nombre de mi propia persona y comenzó a designar un alter ego, un falso yo, el yo del ciberespacio. El mundo me parecía tan raro en esos tiempos, alrededor de mí todo era confuso, pero el fondo de la realidad era luminoso y claro (mítico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los diversos caminos que tomé fue comenzar a escribir pensamientos y publicarlos. Con esta labor esperaba aclararme la conciencia, que durante muchos años mantuve dando vueltas sobre el punto de la separación. El giro del blog Zeyrus Kuilg ya lo he explicado, pretendía algo muy específico y ya obtuve unos resultados suficientes que he aprovechado. Ahora estoy buscando algo distinto, ante todo una especie de propagación de mi intencionalidad, por lo que ahora asumo enteramente este espacio como un blog de corte personal como la mayoría de los blogs, creo el 60% de los existentes (revisar). Me permitiré escribir más cosas, y por eso actualizaré con más frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zeyrus Kuilg no dejará de ser el nombre del blog, pero ahora será una premisa, una plataforma para hablar de la tesis que intentaré defender, pese a que tengo poderosos pensamientos rivales. Dicha tesis dice que hacer el bien nunca sale sobrando. Un adelanto de cómo argumentaré lo contiene la "&lt;span&gt;broma" &lt;/span&gt;siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ando con razón pero sin ella.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-196363384146273467?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/196363384146273467/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=196363384146273467&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/196363384146273467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/196363384146273467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/04/un-nuevo-giro-al-blog-kuilg-kuilg-es.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-8243225279769424473</id><published>2009-03-30T10:36:00.005-06:00</published><updated>2009-04-19T10:06:51.681-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Random&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta entrada es parte de una cadena que un colega me hizo llegar. No incluí instrucciones de reproducción, porque no quiero que sea más una cadena. Las ideas que vertí en estos 25 puntos me parecieron interesantes en varios sentidos y lo comparto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Algunos sospechan que planeo conquistar el mundo. Es completamente cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Me dejo la barba, el bigote y el cabello largo más por holgazán que por imagen, aunque ya con los años, comienza a gustarme... A las mujeres no les gusta, pero me hace sentir primitivo, y eso es bueno. Con todo, sí hay motivos o razones detrás: un elogio, una broma y una manda, respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Cuatro de cada diez personas presupone que me drogo sólo por cómo me veo; cuatro de cada cien me saluda sin conocerme sólo porque piensa que tengo ese 'algo' en común con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Algunos creen que incurrí en el abandono de mí desde hace veinte meses, es más justo decir que pasó hace ochenta meses. Es sólo que entonces no lo había hecho conciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. La cerveza me gustó, el vino me enamoró mientras que el vodka me salvó la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. Aborrezco mucho de lo que está implicado en la industria cinematográfica, aprovecharé cuantos medios tenga a mi alcance para destruirla mientras viva. El origen de mi aversión viene de los múltiples chascos que me he llevado desembolsando en el cine lo que para mí es mucho dinero. Estoy en contra de que este arte sea comercializado (contra el capitalismo), especialmente en el ramo del entretenimiento. (Todavía estoy buscando una alternativa económica al capital.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. No he aprendido a apreciar el placer de la gastronomía. Comer es una de esas actividades en las que no me eduqué para valorar, y aunque entiendo su potencial, generalmente no soy conciente que como, que lo necesito o que lo disfruto. En realidad, pocas veces tengo antojo de determinado sabor, incluso de alguna clase de alimento. Lo que hago para seleccionar qué cereal desayunaré, por ejemplo, es ver cuál caduca primero, y ese tomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. El pensamiento, según mi creencia, consiste fundamentalmente en planteamientos de posibilidades, siendo las más relevantes en la práctica aquellas que proyectan el presente y que tienen que ver por lo tanto con lo que pasará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. Tomo más café que agua simple. Un día de estos los riñones me lo reclamarán, y yo dejaré el café, aunque sé que sería más bello dejar en esas circunstancias el agua. Sí, comprendo a los fumadores, lo que hacen es bello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. Creo que el pensamiento lateral siempre ha existido, es sólo que no se lo había visto, por eso su puerta no es la principal, por eso es "lateral".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11. Algunas de las actitudes que parece que a veces tomo y que en realidad no deseo tomar son la del intelectual, la del político y la del poeta. Una de las actitudes que parece que a veces tomo y que en realidad no alcanzo a tomar es la de ser imbécil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12. Todo el tiempo estudio a la masa humana y muchas veces trato a mis semejantes como ganado. Las personas que estudio y que se sienten agredidas por cómo me relaciono con ellas normalmente no entienden que no me siento moralmente superior a ellas al estudiarlas, creen que me creo un científico del s. XIX (los pobres no suelen saber cómo son los científicos de la actualidad), pero no, con todo y que me digo que pienso y que soy crítico, asumo perfectamente que soy parte de las masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13. Tengo más vida interior y narrativa que exterior y técnico práctica; padezco un síndrome  platonicoide que me hace perder la atención en las cosas que puedo transformar con mis manos y demás herramientas-cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14. Soy un fiel seguidor de algunos filósofos españoles de principios del s. XX, que decían las mismas cosas que otros contemporáneos, sólo que en lengua castellana. Creo que la poesía es un tipo de razón, que pensar en biografías es más conveniente que en historias y que las preguntas por el sentido no se responden sin razón pero tampoco sin el cuerpo del momento, que en toda valoración hay una apelación indefectible a lo vital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15. Como mi mente es muy débil, me dejo llevar por el ritmo o la melodía del momento, así que pienso a la velocidad de lo que escucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16. Digo cosas muy locas, según interpreto los gestos de los que me oyen, pero no se equivoquen, no es que juegue a ser un loco, sino que soy un loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17. Puedo narrar mi vida al menos desde tres puntos de vista: desde el punto de vista de los hechos, desde el punto de vista de mis preguntas y desde el punto de vista de mis amores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18. Uno de mis problemas centrales es la selección (discriminación) de mundos posibles. Busco desde hace años los criterios que me indiquen qué vale y qué no vale la pena. Tomarse un café puede ser más ilustrador que leer a Jean-Paul Sartre; no sé por qué es más afín a mi destino hacer la tarea que ver una película; por qué es preferible ir a la escuela que masturbarse; cómo sale más provecho de escuchar a Amadeus Mozart que de jugar a las cartas o a un juego de video.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19. Ya tengo un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;fatum&lt;/span&gt;, es sólo que las cosas del mundo no están claramente ligadas a él, luego, tanto puedo hacerlas como no hacerlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20. De pronto, como mero dato gracioso, pensé que podría tener un pene pequeño comparativamente hablando. Lo cual me recuerda a cierto test del sexo que hice, en donde el resultado de mi pulsión sexual indicaba, palabras más, palabras menos, que era tan alto como estar medio muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21. Respecto a lo anterior, sentí una gran insatisfacción, así que comencé a pensar en el sexo y pronto descubrí que mi nueva psicosis estaba poniendo en riesgo a otras personas. Puedo ser medianamente casto, ¿pero falto de ética? Sólo en medio de un malentendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;22. Los niños según pienso no son distintos de las células, llegan al mundo para renovar la sangre y las ideas, pero requieren espacios que sólo pueden ser liberados con la muerte tanto de sangre como de ideas. Cuando se busca tener niños sin tener muertes, tenemos como resultado un exceso. Esto es lo que pasa en la actualidad, que los niños son como el cáncer. Por supuesto que no es su culpa, pero esto no quita que, debido a nuestros deseos de ver menos muerte (porque no queremos menos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ego&lt;/span&gt;), comiencen a ser los niños extirpados, como tumores que son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;23. Creo que los hombres entendidos debe contemplar, a fin de que sus ideas sean transmitidas y renovadas, la proporción de personas futuras, es decir, el número de nacimientos dados en determinadas circunstancias, algunas son más culturalistas que otras. La gentecita de hoy llegará a ser adulta y luchará por afirmar su voluntad, sea o no una voluntad "descerebrada". Si aquellos hombres entendidos desean un mundo más instruido, pues deberían ponerse a producir niños de su especie, en lugar de disfrutar de su singular existencia, ya sea desde sus valores liberales, nihilistas o de verdugos. Si van a dejar que sus hijos estén en una peor situación de proporcionalidad para imponer su voluntad, sólo una brutalidad en sus futuros hijos que los lleve a masacrar a la otra especie favorecida por la cantidad y la fuerza mas no por la inteligencia, podrá salvarlos de hombres suicidas (que son por cierto, poco entendidos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;24. Pensar en mí siempre me lleva a pensar en los otros. Un ejemplo sutil: las mujeres y los demás no hombres humanos son como la muerte; es justo pensarlas y pensarlos a nuestro lado, con las debidas adaptaciones a su diferencia en nuestras formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;25. Un ejemplo más claro: pensar, creer, desear, ordenar, sitematizar, y otras figuras mentales, son todas acciones. Las acciones son temporales. Y todas las acciones temporales son también materiales. Esos hombres que piensan, que tienen una duración distinta en el mundo, existen, devienen, son un riesgo, son uno más en el mundo. Tienen un acceso semejante al de uno a las armas, a los contactos poderosos, a la conspiración, al engaño. Todo hombre puede ser antropófago, todo hombre puede ser cruel, destruir ideas, sofocar una intención existencial. Pero pese a todo, puede ser un amigo, alguien que cargue a uno en tiempos difíciles, alguien que consiga lo que uno no puede o no pudo. Un amigo sorprende, trae buenas noticias, quiere y enseña cosas de él, otorga hilos para que se lo manipule, mas confía. ¿Qué es lo que hacemos a nuestro semejante? ¿Qué es lo que le haremos? ¿Acaso nos olvidamos que al igual que nosotros, no tienen ni idea de lo que él es?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-8243225279769424473?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/8243225279769424473/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=8243225279769424473&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/8243225279769424473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/8243225279769424473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/03/random-esta-entrada-es-parte-de-una.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-368650408495297334</id><published>2009-03-30T00:12:00.008-06:00</published><updated>2009-03-30T01:55:31.425-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un nuevo giro al blog: Zeyrus&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy comienzo a reestructurar la imagen de este blog. No borro las entradas pasadas, pero tampoco seguiré su intención. Ya no tendré escritos selectos dedicados a personas específicas, sino que escribiré casi cualquier cosa que me venga en gana. Mi motivo es simple. La figura de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Zeyrus Kuilg&lt;/span&gt; ha sido alterada. Comento brevemente sobre Zeyrus. Se trata, primero, de un nombre, pero no es un nombre cualquiera. Básicamente, lo que tiene de especial es que no existe. Lo creé en mi pubertad, cuando tenía la magnífica idea de inventar mi propio lenguaje. Nunca llegué a terminar el lenguaje que estaba elaborando, pero recuerdo la intención, en su pureza espontánea. Me sentía capaz de construir nuevos mundos desde nuevas palabras y nuevos conceptos. Fracasé por varias razones, la mayoría las desconozco, pero creo que la ignorancia de mi propia lengua era una razón importante con la que no pude lidiar solo, que era mi exclusivo modo de pensar en ese entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz "zeyrus" la formulé pensando en sonidos que casi no tuviera el castellano, desde luego, no tuve mucha imaginación. He llegado a ver, con los años, a otros zeyruses, el primero que vi fue una escritura equivocada o trastocada del dios griego Céfiro, Zéphyros. Para los despistados que no lo conocen, pueden ver una descripción de una representación suya renacentista &lt;a href="http://filocreencias.blogspot.com/2008/09/la-primavera-botticelli-como-ejemplo.html"&gt;aquí&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/La_primavera"&gt;allá&lt;/a&gt;, o simplemente googlear y buscar en lo que más se les antoje de quién se trata, la Wikipedia no está mal en esa entrada. Al segundo zeyrus -que más propio es llamarlo ZeYrUs- lo encontré por casualidad en un foro cometiendo una inatinencia, le medio busqué y me enteré que hasta página tiene en el hi5. Me tentó la idea de acosarlo y le mandé un correo tratando de amedrentarlo... no respondió, quizá porque no es estúpido. Al tercero lo conocí buscando razones que acrecentaran el tamaño de mi ego en cierta ocasión que me encontraba desmoralizado. A ese lo vi como nombre de usuario en el Facebook. Cuando supe de éste, en vez de ponerme en contacto con él, nada más me dio mucha risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de su forma gráfica y fónica, "zeyrus" poseía en aquel lenguaje incompleto un contenido semántico que correspondía a los términos odio, aborrecimiento o rabia en la lengua castellana. Trataba de expresar con "zeyrus" uno de los principios de la realidad, el principio de la disociación, de la descomposición, del conflicto, del mal. La palabra me gustó, y comencé a identificarme con ella, la preferí a otras palabras que formaban, en el marco de este nuevo lenguaje, conceptos especiales y privados. Imagino que en mi adolescencia temprana sentía agresión de parte de todo el exterior, con o sin razón, y por eso creía que me identificaba sobre todo con el "zeyrus" y no con el principio de realidad opuesto, el "emels", vocablo que me designaba el principio de la concordia, la comunicación, el entendimiento y el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo, fui abandonando la empresa de construir mi lenguaje privado y fui olvidando el vocabulario. Mi frustración al ser incapaz de crear sentidos nuevos terminó por destruir varios de mis "textos constitutivos", quería borrar la idea de otro mundo en mi vida, sin importar cuan mejor pudiera ser, sabía que era imposible actualizarlo, llevar esa lengua al uso en los demás. Sentí enojo por mi finitud, rencor por la soledad que yo mismo me propicié. El odio era parte de mi reflexión cotidiana, y fue así como sobrevivió en mí al menos el nombre de Zeyrus, ese y otro más, "Kuilg", del que hablaré luego.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-368650408495297334?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/368650408495297334/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=368650408495297334&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/368650408495297334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/368650408495297334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2009/03/un-nuevo-giro-al-blog-zeyrus-hoy.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3807042266530690686</id><published>2008-12-11T00:33:00.004-06:00</published><updated>2009-01-04T01:29:25.780-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Confeso 33&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He estado escribiendo sobre el mundo que sé existe en algún modo no muy claro. Los hombres que saben cosas deben escribirlas, como lo escrito dura más que las palabras o los pensamientos, es más probable que algún día las ideas vertidas en el texto tengan algún valor para los hombres dotados de un fuerte espíritu y con la capacidad de transformar para bien esta cosa que llamamos mundo.&lt;br /&gt;Es costoso escribir tanto, explicarse y revisarse. Ahora mismo mi cabeza palpita. Ya tenía algunos días sin escribir, qué bien se siente hacerlo, aunque tengo que admitir que pocas veces vale tanto la pena como hoy. No haciendo esto, claro, pues esto es un mero descanso. Estaba escribiendo debido a una fuerte duda que tengo sobre mí y mis aparentes exigencias a los demás. No tengo idea de lo que otros creen que quiero de ellos, creen que algo quiero de ellos, porque si pensaran que no deseo nada de su parte no serían cuidadosos conmigo. Probablemente ven los colmillos de un monstruo, o tal vez una simple mente retorcida, enferma y contagiosa. Pero en mi duplicación implícita en esta pregunta por lo que el otro se pregunta o cree de mí, veo una convicción, una fe en una empresa importantísima. Estoy clavado al Ser, un amigo mío lo diría con estas palabras: que estoy enculado. Esto parece irrelevante, pero la noticia es desagradable. Significa que me tomo las cosas muy en serio y que mientras más importante sea la empresa en mi vida, más catastrófico es su fracaso. Por eso algunas de mis penas se han tomado sus años, o se los toman. Pero al mismo tiempo, la seriedad del asunto me fuerza a no ser simplemente patético o ineficaz en la obra; estoy obligado a mantener la compostura y mostrar fortaleza, como si el error fuera poca cosa comparado con la voluntad, lo cual es, para los ojos internos enamorados del Ser, una pequeña traición al verdadero valor de la finalidad.&lt;br /&gt;Esta condición es asfixiante. Quizás lo más sano es la fuga. Pero el valor de la empresa demanda más, siempre más, menos descanso de ser preciso. Suena a una muerte prematura. Típico de los solitarios inmoderados. Por supuesto no soy mi enemigo, no ahora, sólo soy mi propio tirano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3807042266530690686?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3807042266530690686/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3807042266530690686&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3807042266530690686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3807042266530690686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/12/he-estado-escribiendo-sobre-el-mundo.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-1902087277785856656</id><published>2008-08-30T10:25:00.004-05:00</published><updated>2008-08-31T14:40:13.901-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Naturaleza del blog Zeyrus Kuilg&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir aquí para mí desde el principio ha sido como hacerlo en un escritorio de trabajo. Los textos que he publicado en él han tenido la intención específica de generar un público reducido y flotante, que se recicle y no deje de reaccionar siempre a su modo singular y actual, sobre todo en contra de mis ideas vagamente establecidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He buscado cierta animadversión como respuesta a mis escritos, no escribo para agradarle a nadie, ni siquiera a mí. La razón de mayor peso es la imprecisión y la incompletud de mis palabras. Lo que pretendo es proyectar que todos los textos, no sólo los míos, son entecos. Sí, ridículos. Una manera tendrán de no serlo. Ser El Texto. Pero ya no estamos propiamente en una era de libros sagrados, una era que necesitaba, entre otras cosas, de pocos lectores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que mis limitaciones como escritor -que nunca lo seré con rigor-&lt;br /&gt;hacen la tarea particularmente difícil. He cometido muchos errores y herido suceptibilidades que pensé no herir. Se creerá por eso que mi blog es como mi bar personal, ahí donde curo mis penas y trato de no recordar más, pero no lo veo así, tengo una buena razón para hablar tanto de mí, hasta la imprudencia. Sobre la propiedad terapéutica de la escritura hablaré en otra ocasión y sobre el olvido de terapearse sólo puedo mostrar mi inconformidad. No es así, por el contrario, recuerdo qué he hecho y asumo la responsabilidad de ser el veneno de aquello que me importa. La imagen que tengo de mí no es por tanto positiva y la ataco constantemente, es así una fuente exquisita en cuanto a la producción de textos para este escritorio y su figura Zeyrus Kuilg.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-1902087277785856656?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/1902087277785856656/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=1902087277785856656&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/1902087277785856656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/1902087277785856656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/08/naturaleza-del-blog-zeyrus-kuilg.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-8035564774497754653</id><published>2008-08-22T12:18:00.003-05:00</published><updated>2008-08-22T12:52:29.498-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Humanos, lodo, barro, tierra, cal, maiz, sangre...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo he estado pensando ya durante más de diez años. Confronté las ideas que expresan la dignidad humana, su belleza, su bondad, su potencial, su saber; me figuré cómo sería un héroe, un protagonista, un personaje, una persona, un actor, un agente, un hombre, un niño, una mujer, un viejo. Subí y descendí con las ideas y sin ellas. Tuve y perdí normalidad, sentido común y amor. Aprendí y enseñé cosas y habilidades diversas; también tuve ocasión de olvidar y engañar. Pero ya, ya estoy claro. El humanismo es una locura y lo rechazo en cierto momento del pensar: el principal. No queda espacio ni tiempo absolutos para la emancipación, ni para el perdón, nada hay así para la empatía ni para el compromiso. Sobre todas las posibilidades de ser, somos una locura, una desmesura, un eclipse en la vida ajena; los humanos somos lodo y caos, barro, tierra y cal, un grupúsculo que imaginamos alguna vez como maiz, verdad y necesidad, alimento para el espíritu. Pero en el fondo los mitos nos recuerdan cómo fuimos (somos) antes de creer en la ilusión (es decir, ahora): unos monos, titanes, gigantes, salvajes, idólatras, ignorantes, enemigos; somo un torrente de males, de información incapturable, fútil, pero arrogantemente hecha positiva. ¿Para qué darle voz a los que callan pacientes y no esperan ni la paz ni la guerra? ¿Para qué dar la paz a los malnacidos hundidos en la miseria? ¿Para qué dar amor a los complacidos?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-8035564774497754653?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/8035564774497754653/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=8035564774497754653&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/8035564774497754653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/8035564774497754653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/08/humanos-lodo-barro-tierra-cal-maiz.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7585644575352213758</id><published>2008-07-14T18:36:00.006-05:00</published><updated>2008-08-26T15:01:54.048-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mito'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Familia corrupta&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no lo parezca, tú no te tragas mi rencor. Por el contrario, yo te guardo un culto especial, silencioso e inadvertido, del cual no habrá una sola foto para el recuerdo o alguna página escrita dedicada a la posteridad. Bien sabes que tienes el control, que gozas de los privilegios del triunfo; se tomó el camino que tú quisiste y toda resistencia que le continuó fue sofocada, se redujo a un acto irrelevante ante tu mirada engordecida, antipática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo tú eres antipatía. No es posible que recibas rencor alguno. Tus puertas y ventanas están sellados a mis pasiones. No espero reconocimiento tuyo de esto mío mientras el blanco de tu intelecto sea cruelmente correcto, constructor siempre tuyo del sentido, de tu propia imaginación y de tu historia. Bienaventurado seas en tu destino. A veces parece que vivirás feliz. Es una gran probabilidad dadas tus oportunidades a favor. Al menos veo que cuando se oculta el sol y llueve, no lo hace sobre cada tejado, hay siempre algunos hogares libres del terrible cambio que precipita, son hogares en donde no cabe la angustia porque no pueden ver su hudimiento inminente ni su miseria. ¿Acaso no es esa la primera diferencia entre nosotros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo natural ofrece sus bondades a los hombres por igual, sean nobles o villanos. Mas no lo veo así; tengo familia corrupta. ¿Cómo me alimentará el rencor? ¿Cómo me sacará de estos estados malsanos? No lo hará. Necesito del pan, de algo de masa que me llene, que me haga sentir que también los miserables comemos, y ulteriormente, que sobreviviremos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7585644575352213758?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7585644575352213758/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7585644575352213758&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7585644575352213758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7585644575352213758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/07/familias-corruptas-aunque-no-lo-parezca.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3599591524882825233</id><published>2008-07-09T20:51:00.006-05:00</published><updated>2008-09-24T09:05:18.766-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pregunta filosófica'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Naturaleza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Podemos poner a la naturaleza en cuestión? ¿Es perfectamente plausible desde un horizonte fenomenológico? ¿Qué supondría un horizonte de esta naturaleza? Y antes, ¿cómo la naturaleza se vuelve un problema?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La filosofía, que ha visto nacer a la fenomenología, a la conciencia y a los horizontes, que se ha preguntado además por los principios del mundo, posee en sus manos el descubrimiento del logos. La identidad y el aparente candado o inferencias necesarias de las cuales se deriva la lógica es la herramienta con la que fundamentamos, preguntamos y constituimos conocimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El logos tiene una ventaja de especial interés. No tiene un principio. Su particular modo de ser es lineal e interminable. Sólo basta decir que no hay punto final y que no hay tampoco suficiente introducción para que el discurso, la corriente de los signos del lenguaje, sea infinitamente limitado en lo que dice. Aquí es en donde cobra particular importancia la autorreferencia. Ella es lo que fertiliza el discurso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Afirmar que A = A es referir un signo único del caudal hacia otro signo único del caudal para afirmar que son idénticos. Que dos signos dados en dos espacios o tiempos distintos sean llamados idénticos hace desaparecer la referencia aludida y emerge la autorreferencia. La autorreferencia es, además de una creación de la afirmación, un olvido. Se olvida o se omite una singularidad, un ser su caso, porque es irrelevante con respecto a su identidad, que se puede hipostasiar y volverse autónoma. La relación que surge de los dos entes corrientes va más allá de los dos entes corrientes. Pierde espacio y tiempo conforme gana su muy particular contenido: la forma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En el discurso de las autorreferencias, lo que hay de nuevo con respecto a un discurso no autorrreferente, esto es, que no posee identidades universales en tanto que no remite cuando menos a dos o más entes o cosas, es, como decía más arriba, la fertilidad. La fertilidad aquí implica todo un trabajo que rinde frutos. Allí donde se cosecha hay fertilidad, y en donde hay fertilidad pudo haber la autorreferencia, pues ella es suficiente motivo para esperar resultados. ¿Cómo pasa esto en el discurso? Por medio del poder o gravedad que supone la afirmación, que interviene en lo que cabe esperar en el discurso, y así lo que sigue ya no es cualquier cosa, sino que pierde posibilidades de ser, por ser éstas incoherentes con afirmaciones pasadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Las afirmaciones asumidas son a la vez ampliación y delimitación. La cosa aludida extiende sus alcances más allá de su instancia concreta una vez identificada con otra cosa de distinto origen, pero esta ganancia se da por compromiso, el compromiso de ser idéntica a la otra cosa. Mas el compromiso lo que implica es que la libertad de ser –infinidad de posibilidades– de la cosa se ve reducida, acotada. Tiene que comportarse de un modo en particular, sin limitarle todos los otros modos posibles, pero sí algunos: los que se identifican con no ser la otra cosa a la que tiene que ser idéntica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El gran conjunto de afirmaciones que coexisten entre sí radica en el intelecto de los conocedores de los códigos que establecen las condiciones de posibilidad de la autorreferencia. Ellos son los que tienen el poder de cultivar sus afirmaciones. Sin embargo, no todos los compromisos o identificaciones están presentes a la conciencia de los entes que tienen el poder de cultivar. En eso consiste el cultivo, es trabajoso porque ocurren antinomias, violaciones a las reglas que estipulan tácitamente las distintas identidades. Esto es lo que se conoce normalmente como la exigencia de coherencia de la racionalidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero el cultivar acontece como un arte que se domina o adquiere. Las antinomias que no son tratadas no siempre generan problemas graves. Las violaciones a las reglas racionales son, en la mayoría de los casos, problemas que no repercuten o que si lo hacen, causan malestares de rápido alivio. Acaso esto sea un indicio de la contingencia con la que se elaboran las afirmaciones. No obstante, existen algunas identificaciones que están plenamente justificadas en el poder que evitan, eluden, domeñan, emplazan. Su principal agente de distinción radica en que si se desconocen estas identificaciones, uno padece consecuencias relevantes y esto de modo semejante a como aquél que sí las conoce y no las obedece. Su conocimiento es vital, urgente; establece una disposición estética, sensorial o perceptual importante, principal a la hora de cultivar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Esto ya supone una situación que vale la pena observar. Significa que las reglas racionales no sólo son coercitivas con lo que está aledaño en el discurso, sino que también con lo que nos es a nosotros valioso: no sufrir consecuencias graves. La clave racional es simple: respetar la lógica con la que se habla. En esta acción no sólo está la comprensión –que es uno de los frutos más básicos del cultivo del logos– también la actitud o disposición de seguridad. La fe o creencia que no perturba nuestro cuerpo –nuestro complejo organismo al que todo él somos idénticos– es cosa muy valiosa. Apreciamos el trabajo de cultivo bien elaborado. Por eso hay quienes quieren adquirir el arte de cultivar. Los hombres lo llaman conocer. Aquí lo llamo atención del discurso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Este ir más allá del discurso y obtener frutos ajenos o de naturaleza distinta al discurso es lo que me hace pensar en la realidad trascendente. Aquello que llamamos poderes son sinónimos de la trascendencia. El poder es el otro nombre de dios. El temor y la paz son una espontaneidad nuestra que nos habla de él. Es noumeno o región no cognoscible. Su naturaleza es distinta a la del discurso. Su modo de ser es otro. Es, a mi percepción, el primer modo de ser. El que se revela distinto. Su modo de ser es ser modo de ser. En este sentido es que su naturaleza es la natural. Y sea lo que sea aquello que no puede ser restringido pero sí relacionado por el logos eso es la cosa natural.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero esto último es un problema serio para la razón. Pues explicita una relación que no debió ser: identificar a la cosa natural con elementos del discurso. Una manera sensata de solucionar el problema es negar que verdaderamente algo haya sido dicho de la cosa natural. ¿Pero acaso si no ha sido dicho ya no es racional? ¿Qué acaso no ha quedado claro que no hay en el discurso un punto final ni introducción suficiente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; text-indent: 1cm;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Es esto un horizonte fenomenológico? Sí, al menos en el sentido de que lo que acontece es un signo, y que no se da sólo, sino que me relaciono con él a través de códigos, algunos implícitos y otros no, concientes y no concientes. El punto es que mis prejuicios no me impidan llegar a las cosas mismas, es que pueda mantenerme lo más coherente que pueda con mis propios compromisos, mi propia estrategia de cultivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;La naturaleza es una expresión vaga, sumamente desgastada por las interminables discusiones filosóficas en torno a ella. Desde los físicos griegos a los científicos modernos, y de éstos a los metafísicos especulativos, la naturaleza simplemente es lo que no acaba de decirse, realidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;¿Pero qué especies vale la pena conectar? Esta es la pregunta de todo artista del logos ¿Es que no son mis códigos o claves también signos que pueden ser puestos en cuestión? Los filósofos expresan con gran pericia múltiples perspectivas y muchas veces muy ricas, pero a cada uno le puede corresponder una actitud escéptica. ¿En qué momento nos tocará la disposición estética del repudio?, ¿en qué momento la del principio de la evidencia, el acuerdo o el concilio? Lo racional es lo que puede ser depurado, corregido, ¿pero con qué fin? ¿Acaso aproximarse al poder? No lo sé, pero lo decido todo el tiempo, muchas veces sólo lo confirmo. Eso es el sentido de lo natural, el sentido de los modos.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3599591524882825233?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3599591524882825233/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3599591524882825233&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3599591524882825233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3599591524882825233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/07/naturaleza-podemos-poner-la-naturaleza.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-457099374240296903</id><published>2008-07-06T00:49:00.007-05:00</published><updated>2008-07-06T01:02:37.259-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mito'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mujer mujer&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mujer &lt;/span&gt;quiere seguridad. La hicieron en sus múltiples formas e ideas, de tal modo, que requiere ser protegida. Su principal instrumento para obtener su anhelada seguridad es el hombre, la persona práctica que goza de certidumbres. Y pues, ganando lo que ella quiere, pierde parte de lo que ella es -vulnerabilidad- y no se da cuenta. Una mujer segura es una mujer que ha perdido ciertas preocupaciones: las necesarias según el mundo. Lo bueno de desentenderse de los asuntos vitales -de los cuáles otro se encarga y resuelve- es que se obtiene mucho ocio. Y el tiempo libre es la clave para generar estructuras de dominio y control. La primer graciosada que hace la mujer segura es, aprovechando la cuadratura masculina, prever lo que hará el hombre. Así es como, al final, ella siempre manda. Pero sabemos que las ideas impersonales tienen una gravedad infame, y las reincidencias son parte de la vida. La mujer no puede dejar de querer seguridad, y si no tiene preocupaciones, se las busca. El modo más lógico de salir de los nuevos problemas es buscarse otro hombre, uno que resuelva los nuevos asuntos. Pero el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hombre &lt;/span&gt;también ha hecho sus propias graciosadas, como la monogamia de la mujer -soy de la idea de que sólo con este invento el hombre pudo afirmar su paternidad en un primer momento de la cultura-, así que la mujer requiere encontrar otros medios para satisfacer la urgencia de su desprotección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son cosas muy raras las mujeres, están condenadas a no ser dueñas de sí. Pero en su modo de ser, siempre vertidas a las demás cosas y no estrictamente sobre sí mismas, son capaces de enseñar sobre muchos temas de interés. También ellas tienen sus propios continentes o dominios. También ellas son multiplicables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagino que por todo esto es que no me soportan. El escéptico no es particularmente un hombre práctico. Pero quizá puedan aprovecharme por otras vías, unas no muy femeninas, como por ejemplo a través de la idealización. Pero si soy honesto no veo otras opciones. Qué pena que entre mi escaso repertorio de habilidades esté la de destruir ideales. Algo sacaremos los que como yo tienen repelente contra estos seres construidos. Me parece que incluso esta condición antimujer es aprovechable de alguna manera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-457099374240296903?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/457099374240296903/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=457099374240296903&amp;isPopup=true' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/457099374240296903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/457099374240296903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/07/muje-mujer-la-mujer-quiere-seguridad.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-838059175808500003</id><published>2008-06-29T18:03:00.008-05:00</published><updated>2008-12-09T03:59:31.557-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mito'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Amores macabros (de niños y tecnociencias)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Teoricemos para luego ponderar qué es lo que hay que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra relación con la ciencia y la técnica, esto es, con nuestros saberes y herramientas, es, ante todo, una relación de poder y control; de incidencia &lt;span style="font-style: italic;"&gt;en y desde el mundo&lt;/span&gt;. Supone un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;orden temporal&lt;/span&gt;, un representarse a sí sin el poder en un primer &lt;span style="font-style: italic;"&gt;momento&lt;/span&gt; y un representarse a sí con ese poder en un segundo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;momento&lt;/span&gt;. Es un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;empoderamiento&lt;/span&gt; y a la vez un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;amor irrenunciable&lt;/span&gt;. ¿Pero no es acaso un amor &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ciego &lt;/span&gt;todo amor irrenunciable?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miremos a los regios, que son como todos los hombres. Su pasado es la infancia, la vulnerabilidad e ignorancia, y su futuro son las máquinas y grandes construcciones, ese manto de modernidad y desarrollo, el porvenir es esa fuerza. ¿Será que deseamos que la niñez quede en el pasado o sólo que la propia, la debilidad de uno solo y de nadie más, sea la que quede en el pasado? Claro que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;es&lt;/span&gt; lo segundo. Y si hay que conservar el equilibrio del orden temporal, preguntamos: ¿cómo habrá más pasado si el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;yo-vulnerable&lt;/span&gt; tiende a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;desaparición&lt;/span&gt;? Pues con&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/SGgXCz84mPI/AAAAAAAAABY/eVEQzDtqweY/s1600-h/regios.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/SGgXCz84mPI/AAAAAAAAABY/eVEQzDtqweY/s400/regios.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217445505381472498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; otros niños, niños que no son uno mismo, que son más frágiles que uno que ya no es niño. Gracias a que luego del empoderamiento hallamos alteritas más débiles es que anhelamos saber, no hay poder perfecto si no sirve para controlar, para domeñar o poseer. Y hay siempre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;otros-niño &lt;/span&gt;porque hay enamoramientos, porque hay amorosos, pero son &lt;span style="font-style: italic;"&gt;amadores no ciegos&lt;/span&gt;, son amantes de otro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cosmos&lt;/span&gt;; son torpes que abandonan el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;régimen del poder&lt;/span&gt;, del saber por saber, que se apartan de la imperiosa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;orden de los ciegos&lt;/span&gt;: saber siempre más que tú.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;La imagen fue tomada del proyecto &lt;a href="http://www.estadiointernacionalmonterrey.com/"&gt;Estadio Internacional Monterrey&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;29 de junio de 2008&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-838059175808500003?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/838059175808500003/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=838059175808500003&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/838059175808500003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/838059175808500003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/06/amores-macabros-de-nios-y-tecnociencias.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/SGgXCz84mPI/AAAAAAAAABY/eVEQzDtqweY/s72-c/regios.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-369508994531892799</id><published>2008-04-21T08:25:00.002-05:00</published><updated>2008-04-21T08:28:34.194-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 12pt 4pt 18pt 0cm; text-align: center;" align="center"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;Motivos dialogizantes: una carrera hacia la visión general de nuestra fragmentación&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: justify;"&gt;Dos propósitos tienen estas palabras proferidas a un pequeño grupo de compañeros estudiantes y a uno todavía más pequeño de amigos: explorar un esquema general del pensamiento filosófico contemporáneo y contribuir a la resignificación de la historia y el tiempo interior, conciencia o entendimiento en el ser humano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Del método y la ausencia de citas y autoridades&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: justify;"&gt;La mayor parte de las tesis no serán desarrolladas con profundidad por razones de formato, así como ignorancia del autor. Él se abstuvo de citar personalidades que dieran solidez a sus afirmaciones por los mismos motivos. Afortunadamente no necesitamos dar referencias de este tipo para llevar a cabo esta actividad; estas ideas son antes que nada un síntoma de nuestro período y no el resultado de un trabajo de investigación minucioso y bien cuidado. Lo anterior desde luego no implica que la comparación, la analogía o la mera conmemoración de autores conocidos estén vetadas; nada más disparatado podría surgir de una intentona de discusión como ésta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;De que la historia, la aportadora de nuestros contenidos, es un relato&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: justify;"&gt;La filosofía fue y ha sido la fuerza ideal detrás de las grandes civilizaciones que hoy quedan instauradas en relatos que soportan actualmente nuestra identidad. Estos relatos son llamados historias, y cuando logran ser amplios, abarcantes y filosóficos, pueden constituir una historia general. La historia general hace a los pueblos, pero una historia modesta ofrece explicación a entidades más concretas, en muchos casos irrelevantes, otras veces justifica individuos y personas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;De que el hombre es ante todo equívoco&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: justify;"&gt;Prestemos atención a una historia en particular: la historia de la filosofía general. Al contrario de lo que una historia general normalmente procura, la historia de la filosofía contemporánea no suscita la unidad de sentido de un conjunto de eventos presentes. Por el contrario, la historia de la filosofía general induce al equívoco a sus lectores y reproductores. La academia cobijada en la Universidad configura el espacio óptimo para contemplar sentidos múltiples e inestables y tomar distancia de las afirmaciones universales. Somos nosotros mismos aquellos que no propiciamos una tendencia hacia la unidad del pensamiento. En lugar de que esto nos sea deseable, como lo fuera en otros tiempos, esta idea nos parece, además de inverosímil, abominable. Aterrorizados por el suelo fijo de la unión nos cuidamos de compartirnos, preferimos tener cada uno nuestro tiempo para la comunicación, nuestro tiempo para el capricho, nuestro tiempo para el placer, nuestro tiempo para la obligación. Hoy estamos de pie ante todo en el eje de la voluntad y poco o nada queda en nuestra mentalidad que sea su par; se le permite en este sentido a la voluntad sola constituir la libertad del hombre o modo de ser específicamente humano, de tal modo que parece ser la única responsable de nuestros actos en última instancia. Desde luego que existen múltiples narrativas que desrresponsabilizan la voluntad y trasladan la gravedad de conciencia a terceros o a ideas. Nuestra confianza en las pequeñas historias justifica hasta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tal grado nuestra individualidad que inclusive las historias parciales alcanzan a tener la cualidad de la imparcialidad, casi tenemos la certeza de que éstas derivan de un observador neutral, clásico y universal. Así podemos trasladar la responsabilidad de nuestros actos en función de la participación de nuestra época, de nuestro pasado familiar, de nuestro historial médico, de la censura de los medios, de los malos gobernantes, del sistema económico. Todo parece justificar nuestros desvaríos, divertimentos y vejaciones. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;La incomunicabilidad parte del desconocimiento de la identidad del interlocutor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;¿No contribuye nuestra condición contemporánea de la fragmentación a la consecución de nuestros mayores males? Ahora que la llamada Naturaleza está dominada, que no tememos grandemente a las bestias, ni a las tempestades, al frío del invierno, al hambre, a la caza, ¿a qué dirigimos nuestra atención sino a nosotros mismos? Ya no nos importa que el &lt;i style=""&gt;dios lluvia&lt;/i&gt; llegué y llene los estanques para el alivio de la sed de la población y el cultivo. Preferimos desear que la lluvia no interfiera con nuestros propósitos del día; de la lluvia nos preocupa que no se moje nuestro traje, que no se nos haga tarde, que no nos sea difícil tomar el taxi, que no nos enfermemos. Ya la naturaleza ha quedado en segundo término, orientada desde nuestra temprana formación tecnocéntrica a ser nuestro objeto y cosa, y no nuestro origen ni condición de ontologización. Nuestro tiempo se ha destinado cada vez más hacia propósitos individualizantes. Buscamos así complacer nuestros deseos mientras pretendemos en el mundo del mercado ganar más y más comodidades; nos comportamos como si fuéramos plenos consiguiendo cosas que satisfacen nuestras atenciones, nuestro hinchado interior. Hoy podemos decir que seremos felices en la medida que nuestra conciencia o intencionalidad se vea distendida hacia donde guste nuestra voluntad. Luego, nos afianzamos en la fragmentación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Fútil será por tanto tratar de convencer al lector atento de que la naturaleza del hombre –y la suya propia, desde luego– es otra y también otro su propósito. Necio yo si quiero cambiar al necio. E independientemente de que el otro esté en un acierto en su necedad, yo seguiré en un error si creo que puedo entrar a la &lt;i style=""&gt;cuestión del ser&lt;/i&gt; y la &lt;i style=""&gt;conversación&lt;/i&gt; efectiva sin considerar la identidad general del hombre de nuestro tiempo propuesta en las breves historias del hombre contemporáneo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Los mitos son tanto de ayer como de hoy&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;El mito contemporáneo en la filosofía actual nos habla de una crisis de la Modernidad, período éste en que se definieron grandes proyectos culturales, económicos, políticos, científicos y antropológicos. Ante la caída aparente del proyecto civilizatorio de la Modernidad y la aparición de diversas tendencias posmodernistas, el problema filosófico no es otro más que la falta de un paradigma que supla efectivamente el mito moderno y confiera a nuestro tiempo unidad. La constante de la Modernidad, según se dice, es la propugnación de la cultura universal regida por la Razón humana y el progreso de la ciencia. El seguimiento de las leyes universales nos llevaría, en este sentido, a la práctica de la libertad, que es naturalmente deseable una vez que alcanza cierto grado de madurez en tanto que es racional y universalista. El portador de las ideas que madurarían a los distintos pueblos humanos según la idea de Modernidad sería desde luego Europa occidental, representada mayormente por Inglaterra, Francia y Alemania. La historia de estos pueblos fue y sigue siendo en cierto modo lo suficientemente verídica y efectiva en la aplicación del poder tecnológico como para ganar credibilidad y hacer ceder otras historias e identidades humanas –como fue el caso de España y de gran parte de Europa del Este.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Ciertamente hay motivos para creer que la Modernidad ha fracasado. La guerra mediatizada, el sistema económico y político paradójicamente autodestructivo, la desvirtuación de las palabras, la abundancia de procesos individualizantes, la creciente incomunicabilidad, todo esto al parecer proviene de una confianza depositada en las leyes universales que forzosamente chocan contra el &lt;i style=""&gt;campo de lo imprevisto&lt;/i&gt; en el devenir. Sin embargo, también podemos poner en tela de juicio la crisis de la Modernidad y afirmar que ésta nunca fue verdaderamente universal y por tanto que nunca tuvo un estado de plenitud del que hayamos salido. Aquel que revise la historia con cuidado notará que siempre hubo un lugar para la disidencia y que hay vestigios de los perdedores en los procesos de decisión política humanos; había un Demócrito entonces para un Platón; un Motolinía para un Bartolomé de Las Casas; un Pascal para un Descartes; un Wolff para un Kant. Si los mitos tuvieran estados de esplendor en que la cohesión humana fuera efectiva, más probablemente no habría rastros de historias destruidas durante esos períodos, pues no hubiera sido necesaria la supresión de los opositores en tanto que éstos no hubieran sido. Más provechoso es descreer que existan reinados de ciertas identidades en que la vida de los hombres se rige conforme se presenta idealmente su historia en el poder. La circunstancia de un discurso dominante se presenta en una hegemonía que necesita invariablemente de sus resistencias. Por lo que los hechos pasados son como los presentes: procesos de violencia y movilización de estructuras de poder de los hombres.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La filosofía continental apostará después del s. &lt;span style="font-size: 10.5pt;"&gt;XIX&lt;/span&gt; por la fenomenología y la genealogía, nociones ligadas a una percepción de hombre dinámico, de una sustancia impura, que al pensarse contempla el devenir a través del pseudo concepto &lt;i style=""&gt;vida&lt;/i&gt;. El barroco primero y el romanticismo después nos hicieron voltear la mirada hacia el advenimiento del misterio, y trataron de desplazar la luz como único pilar que soporta la existencia humana. Conviene aquí hablar de lo que es el hombre para el pensamiento conciente de la vida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;La identidad del hombre contemporáneo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;Como soy un hombre de muchas ineptitudes, no podré exponer sucintamente la antropología humana general y vigente, pero en mi conato de definición daré pie a consideraciones mínimas que apoyan los propósitos de este escrito.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;En primer lugar están las grandes perogrulladas que apelan a valores de entendimiento cuestionables, y estas son: que &lt;i style=""&gt;el hombre es racional, social y espacio-temporal&lt;/i&gt;. Las tres afirmaciones son problemáticas, pero hablan fundamentalmente de que el hombre es un compuesto, un sistema o una tensión entre su unidad y su inserción entre distinciones. Posee por tanto el hombre dos aspectos o dimensiones. Podemos pensar por un lado que el hombre consiste en ser una intermitencia entre la alteridad y su propio ser; esto es, que el hombre está inserto en lo que difiere de sí y en sí mismo. Si está en un aspecto, estado o reino en un momento determinado y en el segundo en otro tiempo, eso no podemos considerarlo todavía. Pero quizá nos interese saber si es o no el paso de un estado a otro un salto intenso, doloroso, relevante, indeseable, significativo sin más a la conciencia; quizá la intermitencia es un movimiento brusco, y eso hace al hombre un contorsionista, pero podría ser que el paso no sea siquiera perceptible, por lo que la torsión humana no vendría acompañada necesariamente de la conciencia de la torsión. Pero por otro lado es verosímil que el hombre no sea una intermitencia, sino un simbionte, un ser integrado en la compleja relación de dos seres en diferenciación, al menos en tanto haya evidencia de sus dos dimensiones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;¿Mas a qué corresponde distinguir necesariamente dos partes en el hombre? ¿Está en la estructura del lenguaje?, ¿en la naturaleza misma del ser humano?, ¿en el dualismo cartesiano epistemológico clásico?, ¿en la unicidad que transcurre en el tiempo?, ¿en la discriminación necesaria de seres? El hombre es siempre entendimiento, es la fuerza o capacidad de poner en cuestión. Podemos preguntar por el origen de la respuesta que demos hacia el infinito y concluir como se suele concluir: no hay nada que pueda ser dicho de una vez por todas sobre este asunto; las condiciones a las que nos arroja el resultado de nuestra primera respuesta, nos posibilita y a la vez nos impulsa a volver a preguntar. No todo tiene sentido para el &lt;i style=""&gt;entendimiento cuestionante&lt;/i&gt;, y esto es una necesidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El hombre estructura idealmente condiciones de existencia desde su entendimiento cuestionante para terminar la saturación originaria. Distingue aspectos del ser, establece condiciones para conocer, se relaciona con objetos, sustancias, esencias o cosas de origen intelectivo. Toda idea está relacionada con el intelecto y toda cosa pensada es ideada. Aquella movilidad o manifestación de sentido dentro de los sistemas de estructura o función es lo que se denomina entendimiento. Subsiste en la delimitación y distinción de elementos en que pueda ser este libre. No hay adentro o afuera de estos sistemas de estructura o función, sólo hay entendimiento o conciencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El entendimiento es un &lt;i style=""&gt;padecimiento&lt;/i&gt; del hombre, no una facultad, cualidad o propiedad de una sustancia o esencia que preceda a su propio pensamiento. El hombre padece el pensar y el entender. Su constante es el sentido. No decide dejar de entender, porque entender no significa que no se puede no estar entendiendo algo dentro de sus sistemas de estructura o función. El entendimiento no es un derivado de sus distinciones ideales, si bien lo piensa idealmente. Es una de las saturaciones del padecimiento humano, aquella en que puede vivir ficciones infinitas, como por ejemplo, que nada padece más que su propio entendimiento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Otras saturaciones padece no obstante el hombre, salvo que crea que nada hay más allá de sus pensamientos. Los padecimientos están asociados a la trascendencia, entendida ésta como exterioridad del hombre o como lo ausente del mundo compuesto entre interioridad y exterioridad. Algunas nociones del entendimiento o ideas están asociadas a estas realidades de un nivel ontológico semejante al del entendimiento, como el sentido, la vida, la metafísica, el amor, la armonía, la divinidad, el devenir, el límite. Su significado desea ir más allá de las delimitaciones que dan forma al entendimiento del hombre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Así como el hombre padece trascendencia, posee intrascendencias: los elementos de sus lenguajes o lógicas. La cuna de nuestra cultura es la intrascendencia. La limitación de lo pensado y afirmado conocido, aprendido, dominado. Esto trae el problema de la parcialidad del que hablaba momentos atrás.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;La parcialidad dentro de la comunión&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;El ser humano al ser social por definición se dedica a la trata de personas. Es amigo de hombres, sí, pero también su mercader, su lobo o coyote. Su vida es historia de acuerdos y violencias entre sus semejantes. El hombre contemporáneo es, parado sobre su voluntad, fragmentario, parcialista. Se encarga de recordar y desconocer en uno y otro momento, y ante todo, atender a sus propias urgencias. Esta condición, sumada a la abundancia de procesos individualizantes en medio de la vida de mediaciones, masificaciones y anonimatos hacen de la memoria, el sustento de los sistemas de estructura o función del entendimiento, mucho más lábil e inestable, pero sobre todo, no necesitado de semejanzas con los pensamientos de los demás. Nuestra mayor virtud reside en la diversidad de valores, lógicas y pensamientos. El rechazo a ser comunes nos hace ser divergentes y poseer unidad en rigor exclusivamente con nosotros mismos. Hemos desmoronado el mundo clásico y hecho fertilizante para nuestra extravagante identidad. La conciencia de comunidad se reproduce sólo desde la primigenia afirmación de que uno no tiene que ser igual a nadie.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Lo común es no tener aspectos comunes. Esa es la evaluación del observador que no puede dejar de padecer entendimiento. Pero sus valoraciones arrojan otro dato: que la ausencia de un pilar que una al entendimiento de los individuos hacia la trascendencia desemboca en la falta de acuerdos interpersonales, acuerdos que tienen que ver con valoraciones esenciales en la discusión de tópicos sobre el saber. Pocos referentes culturales quedan bajo la figura de los mitos; los nuevos metarrelatos son, en su novedad y unicidad, ‘irreferenciantes’. En el hombre contemporáneo la falta de referencia no sólo inhibe la comprensión, también el interés de lo que el otro habla. El peso está sobre nuestro tiempo interior, no sobre nuestra vida en comunidad. Hoy parecemos despuntar en los malentendidos antes que en la libertad, pues comunicamos menos, aprehendemos menos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;La naturaleza de este escrito es tal, porque asumió precisamente que sus lectores no comparten en su mayoría referencias específicas que el autor pudo haber elegido desarrollar, y de ahí que se empeñara en mantenerse en el marco de la generalidad y quedara expuesto a una dispersión de dudas y cuestionamientos ajenos. Este lenguaje general y no técnico, equívoco por antonomasia, es de mayor fiabilidad gnoseológica que los lenguajes privados y especiales si el propósito es comunicar algo a alguien común, encontrado entre el público.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 36pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Los divisionismos en las ideas abren siempre campo al entendimiento, y enajenan a la voluntad, madre de nuestros diversos amores; mientras que la resistencia a la fragmentación es ardua y dolorosa. Y sin embargo, la constante distinción de elementos cierra las puertas a la conciencia del padecimiento, la instancia de la trascendencia en nosotros. No hay ojos para ver dioses ni demonios para nosotros, que observamos categorías y estructuras, cosas mentadas, mundo para el puro pensamiento, para el ser hombre en la duración de sí. Y así, se puede escindir la descripción de la prescripción, la ontología de la gnoseología y la axiología, el cuerpo del alma, la naturaleza del hombre. Y también puede unir la justicia del hombre a la de otros animales, las razas en una sola especie, la política a la economía, la metafísica al filosofar especulativo moderno. Nos creemos aptos a hacer estas suscripciones a las ideas porque nos convencen nuestros modos de pensamiento, pero pocos realmente producen conocimiento desde una comunidad epistémica definida. ¿Es que ya no nacemos para comunicarnos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Trascendencia&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;¿A qué responde la afirmación de la trascendencia? ¿Por qué no cabe reducirla a las ideas del pensamiento? Su evidencia se encuentra en la espontaneidad del pensamiento; en su generación y regeneración. Las ideas caen bajo su propio &lt;i style=""&gt;peso de intrascendencia&lt;/i&gt;. No son capaces de advertir toda emergencia del acontecer. Cuando un sistema de estructura o función es complejo y arroja predicción y control, sirve y se reproduce, pues es deseable al ejercicio de la voluntad del hombre contemporáneo. Pero todo sistema de pensamiento tiene límites, no es infinito en sus formas, sólo en su apelación al sentido y su origen, que es trascendencia y no un sistema particular. Los límites de las estructuras o funciones ideadas corresponden con la desavenencia o inaplicación de su naturaleza o promesa frente al devenir. Los sistemas son incompletos, perfectibles según algunos, y esto los hace requerir de otros sistemas que puedan darle soporte al que ha encontrado su límite, o bien, ceder a lo infinito.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;En la vida nos movemos en ordenanza de nuestras ideas y esquemas fijados voluntaria o involuntariamente. Y así podemos perder todo lo que pensamos tener o esperamos alcanzar. Si un hombre pierde sus cosas, lo único que tiene es lo infinitamente ‘tenible’ o ‘no arrebatable’. Job lo pierde todo, menos a Dios, el varón de la trascendencia; nosotros perdemos la juventud, pero no el alma, la sustancia de trascendencia humana; perdemos los placeres, nunca la experiencia estética; perdemos la memoria, no así el sentido. Eso que queda es lo que nutre, lo que nos permite situarnos y radicar el mundo. La trascendencia es antes que nada: poder, afirmación. Otorga y toma el control, habla sin pensar, escucha sin hablar. El valor en ella es idéntico al ser, su eterna disposición le da, además, verdad. Los muros de la filosofía se resquebrajan en su acontecer impronunciable.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 12pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El hombre es valorativo en tanto participa de la trascendencia, de lo no pensado. Por ser valorativo es que proyecta y se esfuerza. Su proyección es adecuadamente una universalidad, no una parcialidad. La trascendencia unívoca genera en las intenciones humanas la voluntad de univocidad: de un sistema de estructura y función verídico y funcional: el pensamiento es universalista, y la universalidad cobra sentido desde la proyectividad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Consideración final&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;La comunicación sí es posible entre las personas. No queda evidente si esto es gracias a que los componentes de nuestras ficciones ideales sean compartidos o porque nuestra voluntad prefiere pensar que esto de hecho ocurre. La cuestión que veo más problemática aquí es definir al hombre contemporáneo, desde su diversidad y ausencia. Con nombre y apellido alguien parece ser cognoscible, pero la idea que una a todas las sociedades humanas sí que escapa a nuestras convicciones individuales en donde cada quien es libre de hacer y pensar lo que guste si tener con esto que dañar a otro ente libre. Si logra ser definido este hombre, hay esperanzas de hacerle entender algunas cosas en relación a grandes proyectos que benefician a grandes conjuntos poblacionales; de otro modo, lo único sensato es atender a los hombres presentes y tratar de conocer a los más allegados, reproduciendo los modos individualizantes de ser y haciendo menos probable la posibilidad de comunicar proyectos.&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;7 de abril de 2008&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-369508994531892799?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/369508994531892799/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=369508994531892799&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/369508994531892799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/369508994531892799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/04/motivos-dialogizantes-una-carrera-hacia.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7148839324213500645</id><published>2008-01-14T22:12:00.000-06:00</published><updated>2008-02-01T12:24:21.442-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size: 20pt; font-family: Georgia; font-variant: small-caps;" lang="ES-MX"&gt;Modernidad española y propuesta&lt;br /&gt;espiritual del hombre universal&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 20pt; font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Sólo al hombre, concediéndole la razón y la virtud, dejó frágil, débil, pobre, enfermo, destituido de todos los auxilios, indigente, desnudo e implume, como arrojado de un naufragio; en cuya vida esparció miserias, puesto que, desde el momento de su nacimiento, nada más puede que llorar la condición de su fragilidad y recordarla con llantos, según aquello de Job: &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;repleto de muchas miserias&lt;i&gt;, y al que sólo resta dejar pasar los males, como dijo el poeta.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-variant: small-caps;"&gt;Francisco de Vitoria, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;De la potestad civil&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;El ser humano es prospectivo. Su antiguo asombro por lo lleno y salvaje constituía su experiencia estética a la que somos hoy profanos y distantes. Y su estimación, aunque un misterio, tenía ya insuflado el porvenir y plantado el pasado. ¿Qué es lo que pasa cuando dejamos de ser errantes y echamos raíces en una mujer o cuando prometemos volver? Por más espeluznante que sea el viaje de ida o regreso, ya no hay radicalmente desamparo. No si se tiene la confianza, la empatía, de seguir el imperativo que revela a los semejantes: “no me mates” (proyección del &lt;i&gt;caritas&lt;/i&gt;). Aquel que &lt;i&gt;escucha&lt;/i&gt; el llamado de otro no pretenderá el mal. Pero, en serio, ¿cuál es el destino de ese “otro”?, ¿hay certidumbre de que no lo matará el yo? Un niño, el paradigma de ingenuidad, cuando juega nervioso y libre con los animales también suele matar. Y es que, ¿quién nace conociendo la fragilidad de las aves? No es muy distinta la relación entre humanos. El hombre es, en principio, vulnerable. Y al igual que el infante, desconocemos muchas de las consecuencias de nuestros actos, las afecciones que producimos con nuestras manos. Sea o no un ser querido, aquella persona que no se quiere matar puede ser herida por nuestra causa, a veces involuntariamente otras de modo inconsciente, sobre todo si la ciencia conocida de nosotros mismos es escasa.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Hacemos el mal así como lo hemos estado haciendo en repetidas ocasiones en la historia. No podemos resolver esto. Algunos ya han incluso configurado un lenguaje para sostener argumentativamente que el Mal existe, y que tiene su carácter ontológico. ¿Pero no estamos con esto atrapando en fórmulas racionales lo más fascinante del hombre, su destino? Qué pregunta tan sensata esta que dice: “¿está la filosofía preparada para ser responsable por sus ideas dinamita?” Especifico dos de estas ideas: 1) que las acciones humanas pueden ser reducidas a las racionalizaciones ética y moral; 2) que el universo es un todo homogéneo asequible en su estructura profunda por la divina Razón de los hombres.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Así como la imaginación, la razón no perdona, arrastra hacia quimeras y ficciones, engendros de los poderosos que cultivaron las ideas de virtud (&lt;i&gt;areté&lt;/i&gt;) y ciencia (&lt;i&gt;tejné&lt;/i&gt;). En sus relaciones de dominio, lo eficiente siempre fue la verdad, lo que aplicaba y hacia ver en regla a la Naturaleza; mientras que la ciencia fue y seguirá siendo aptitud de unos pocos destinados a mandar. El maestro de la individualidad y hacedor de la síntesis entre observación y teoría, Aristóteles, es el paradigma de Occidente: dado que todos somos desiguales y unos son superiores ora en el cuerpo, ora en el alma, los primeros obedecen y los segundos son directores o guías&lt;a style="" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;El camino de la civilización europea se dirigía tanto hacia la masacre como a la belleza. Pero el judaísmo, el cristianismo y el Islam reconfiguraron el orden de lo moral al mezclarse con la filosofía de Occidente. Vemos uno de los “renacimientos” híbridos ocurridos por la unión de la fe y la razón en la colonización de las indias.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;El s. XVI es el siglo de oro español. El ascenso de los reyes católicos viene acompañado por el descubrimiento de otra tierra habitada por hombres, mientras que surgía, a un ritmo más pausado, un renacimiento intelectual en la Escuela de Salamanca, uno de los principales centros culturales de Europa de su tiempo, que pretende ser escolástico, científico y riguroso. Como pocos lugares en la historia, era un verdadero espacio donde se enseñaba a pensar. He hicieron lo que les correspondía, pensar su presente, ser guardianes de las ideas espirituales y humanistas. Era la época de un choque de civilizaciones, donde el europeo sabía que millones de salvajes estaban tras el mar, y que la consideración católica no era otra que la de evangelizarlos y hacerlos súbditos del Rey, y no por mera dominación, sino por un sentido normativo y utópico profundo: hay que salvar al “otro”, y en el proceso, salvarse a uno mismo. Proteger al prójimo es más que una intervención y un sincretismo, es también una oportunidad de hacer el bien.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Fueron años crueles, o como dice Kuri Camacho, épicos&lt;a style="" href="#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Pero la magnitud de la catástrofe no tenía que esperarse ver para que Europa (con España muy al frente) discutiera lo más primordial: ¿son los naturales en realidad prójimos del ciudadano?, ¿tienen alma y derechos? Dos actitudes eran bien conocidas, la oficialista y la contestataria. La primera, aristotélica y compleja, encabezada por Juan Ginés de Sepúlveda, y la segunda, alborotadora y apologética, dirigida por Bartolomé de las Casas. Ambas posiciones discutieron sobre la naturaleza de los naturales de indias en la conocida Junta de Valladolid, y los resultados de su discusión condicionaron a la Corona española en sus políticas siguientes: no habría más Requerimiento y la protección o tutelaje de España era obligatoria. El haber llegado a esta resolución es inexplicable sin considerar el trabajo de Francisco de Vitoria, el pionero del derecho internacional y desarrollador de las tesis sobre el derecho del doctor de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino&lt;a style="" href="#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Hugo Grocio sería el promotor al interior de Europa de los estudios salmantinos de Vitoria.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Fray Vitoria era un ilustrado de aquella modernidad española rechazada y olvidada&lt;a style="" href="#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Nutrió la cultura desde el frente de la economía y del derecho. En la ciencia de las leyes, renovó el derecho de gentes, propuso ideas innovadoras sobre la ciudadanía y la autodeterminación estableciendo una conciencia democrática a través de esgrimir con pericia el derecho natural con fundamento en una ontología y epistemología tomistas. Influyó notablemente sobre la obra de Suárez.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;¿Cómo pensar a España en América de modo neutral? No atendiendo a la perspectiva de Sepúlveda (doctor de otro aparato crítico conceptual, pero sobre todo, de otras premisas culturales) pero tampoco a la del obispo de Chiapas, Bartolomé, que claramente había idealizado a los naturales. En lo que respecta a Vitoria, el pecado es universal, y la conciencia de unos como la de otros no queda exenta del pecado. En su obra, Francisco de Vitoria establece cuatro líneas reivindicativas para: 1) los inocentes de la agresión, 2) la libertad de conciencia, 3) la soberanía popular y 4) la protección de la corona. La premisa fundamental para abordar estos puntos es la ley natural, entendida como el problema del bien y del mal, del discernimiento. De ahí deriva una segunda creencia de Vitoria: que el hombre tiende al bien; pues como indica Santo Tomás, la jerarquía al interior del hombre es razón, conciencia, voluntad y libertad; donde las primeras, en ese orden, condicionan a las últimas. Y no bastaría lo anterior para distinguir el bien del mal, sino que además, las cosas están ordenadas de buen modo, para que así pueda la razón juzgar sin error; además de que Dios revela sus alcances en la naturaleza de sus criaturas y es naturaleza de hombre discernir lo bueno de lo malo y optar –no sólo conocer– por el bien.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;En &lt;i&gt;De potestad civil&lt;/i&gt;, Vitoria afirma que la sociedad es natural a los hombres, y está de acuerdo con aquellos que dicen que los hombres que se bastan a sí mismos, más que hombres, son bestias (razonamiento atribuido a San Agustín y al propio Aristóteles). Pero lejos de la utilidad de vivir en sociedad el fraile dominico tiene la sensibilidad estética de anotar a Cicerón cuando dice “Y si alguno se subiese a los cielos y estudiase la naturaleza del mundo y la hermosura de los astros, no le sería dulce esa contemplación sin un amigo”&lt;a style="" href="#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Y sostiene también que lo natural a los hombres ha de ser beneficiado, procurando así el bien a las personas, por lo que lo propio es perseguir el bien común, finalidad misma de la sociedad, más allá de cualquier bien particular.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Pero más importante aún, fundamenta un derecho que sería exigido a toda nación, el de gentes, en el derecho natural, que aunque se encuentra emparentado con el derecho divino, puede propugnarse con éxito independientemente de la teología. Esto porque el derecho natural se funda en la sola razón; es necesario y universal a cada hombre. Y es universal el discernimiento de lo bueno y lo malo, lo conveniente de lo inconveniente. En este sentido, la diferencia entre indios y españoles no es por naturaleza, sino por costumbres. Que a los primeros convenga un tutorado de la Corona es lícito mientras se encuentren en condición de retraso&lt;a style="" href="#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, afirmará como uno de los títulos lícitos de la pertinencia de España en América.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Y es que distinguir entre los títulos lícitos y los ilícitos no es trivial. La duda de si los nativos eran o no amentes estaba sólidamente fundada en las diferencias de valores, pero sobre todo, en la insólita y convenida costumbre entre indios de matar y devorar inocentes. Existía pues la posibilidad de que la negociación y el razonamiento pacífico fuera imposible, o en palabras de Vitoria, “de ignorancia invencible”&lt;a style="" href="#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; e inevitables consecuencias bélicas.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Frente al Requerimiento de Palacios Rubios, absurda exigencia según la cual los naturales de indias debían rendir sus tierras, servir a la Corona y al Papa, abandonando sus dioses y soberanía, a cambio de no sufrir guerra justa, Francisco de Vitoria revisa cada título supuesto en el documento y comienza a desmontarlo. Así, vela por los derechos naturales y concluye: los indios sí son dueños de sus bienes en tanto hombres, e iguales por tanto a los españoles, aunque diferentes por su educación fuera del estado de gracia. También comprende que los indios tienen conciencia, pues a todos los hombres Dios dotó de razón, el elemento más perfecto de la interioridad, de lo que se desprende que puedan consentir y elegir el tipo de legislación que les conviene junto con los españoles.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Observa de paso, cuáles son las falsas o imprecisas creencias detrás de la trata de naturales. El Requerimiento, en primer lugar, supone que el Emperador es señor del mundo, lo cual no es verdad por ser su potestad civil y condicionada a lo temporal, y ocurre lo contrario con el Papa, cuya autoridad no tiene potestad temporal. Rechaza algún derecho por “descubrimiento”, al igual que la obstinación a recibir la fe de Cristo como causa de guerra justa, así como por los pecados que cometen los infieles. Lo mismo para el uso de la fuerza en la conversión de los indios, o la encomienda de Dios de evangelizar a toda costa. En el fondo, no puede haber una ignorancia invencible de Dios, pues a ésta se le puede responder con la predicación&lt;a style="" href="#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; a menos que haya ingratitud en sentido fuerte y los malvados pequen contra el espíritu santo o unión de la humanidad.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Y con gran valor para nosotros los contemporáneos del discurso posmoderno o multiculturalista, frecuentemente antecediendo lo singular antes que lo universal, haciendo uso de razón señala el fraile Vitoria que es de derecho natural vivir en sociedad y comunicación social. Y ello consiste en poder recorrer provincias extranjeras sin recibir daño; a tratar bien al peregrino y ser bien trato como tal; a tener una ley común a naturales y extranjeros; a la amistad y consorcio entre hombres y al amor al prójimo. También son parte del gran título legítimo primero el comercio, el tener leyes justas, poder ser ciudadano de cualquier ciudad donde se nazca y defenderse de la fuerza con la fuerza. Muchas son las razones que aduce Francisco de Vitoria en sus títulos, y consideradoras de la casuística.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;También fue un sobresaliente expositor en el tema de las causas de una guerra justa. Colocando como única causa de guerra justa la injuria grave. Además de que es elección de un soberano que ha de agotar todas las salidas pacíficas posibles con el fin de lograr el bien común de la comunidad o sociedad. Su desarrollo se encuentra en &lt;i&gt;De los indios&lt;/i&gt;, relección primera y especialmente en la relección segunda.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Y lo esencial de su obra radica en esa capacidad de avanzar con razones pero cobijado por motivos revelados y divinos. Y esto es ontológica y teológicamente visible cuando afirma respecto a los pecados contra naturaleza como el sacrificio humano que:&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;“No es obstáculo el que todos los bárbaros consientan en tales leyes y sacrificios y no quieran que los españoles los libren de semejantes costumbres. Pues no son en esto dueños de sí mismos, ni alcanzan sus derechos a entregarse ellos a la muerte ni a entregar a sus hijos.”&lt;a style="" href="#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Sus pasos son firmes, cree en el derecho natural porque es racional, pero también porque es un don de Dios. Nunca un mero acto libre. Puede que un derecho positivo se equivoque, que sea inicuo o injusto, pero no pasará esto con un derecho natural, pues no puede fallar a lo divino. Categóricamente se sostiene, por su derivación, que al derecho natural no se le puede abolir, aunque así lo pretenda un derecho positivo. Tratar de negar un derecho natural no obliga a dar un salto del mundo de las cosas hacia lo eterno, y nos tenemos que enfrentar a un estado pretérito a las cosas, a la ontologización. La apuesta cristiana no tiene, según parece a muchos, esta alternativa. Otras se espera que puedan acceder a respuestas muy semejantes a las ya dominantes dentro de la nomenclatura de los DD. HH. Al menos no debe negarse la razón en los demás, que implica el privilegio de la palabra y de la &lt;i&gt;conversación&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Y esta materia es bien importante, pues si no se tiene la palabra, no se puede ser libre &lt;i&gt;sujeto de derecho&lt;/i&gt;, en tanto que sólo el otro que habla, define al “otro” como “otro-yo”; mientras que el “otro-otro” sólo traslada la propia conciencia a un centro de poder, responsabilizándolo por lo que es uno. No obstante, tomará mucho tiempo desde los tiempos de Francisco de Vitoria, para que la razón sea comprendida de esta manera por los adoradores de la Razón, que hicieron de su certidumbre un ídolo que no escucha, ni escuchará a los hombres de carne que sufren frente a su Mente divina. Tan sólo después de la muerte de Vitoria en 1542, sus alumnos utilizaron sus tesis para negar en la Junta de Valladolid a Juan Ginés de Sepúlveda desde la posición contestataria de un realismo mágico&lt;a style="" href="#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, que hacía a los indios &lt;i&gt;objetos de derecho&lt;/i&gt;, incapaces de ejercer su libertad propiamente. Cuando la perspectiva de Vitoria era mucho más perceptiva de la conciencia en los indios y de la necesidad de hacerles libres de ejercer sus propios juicios; esto es, tener la palabra, razón en acto, no sólo en teoría y sin aproximación a ellos para verificarlo.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Quien sí fue un seguidor de los estudios salamantinos fue Juan de Zapata y Sandoval, el testigo de América, del sufrimiento de los indios, que declaró ante la Corona que ella misma no estaba administrando una protección, sino una expoliación. Inicia un ejercicio de memoria donde participa el corazón y piensa a los otros sin distancias. Es un ejemplo legítimo de hibridación, de unión entre el blanco y el indio bajo el puente del mestizaje y del horizonte de salvación. Kuri comenta del lamentado Zapata y Sandoval:&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;“Esos sufrientes y muertos nos incumben; nos piden que rindamos cuentas y nos acusan, obligándonos al ejercicio de la memoria; son nuestras oraciones y lamentos las que los sacan de la nada.”&lt;a style="" href="#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Donde la memoria no es la toma de segmentos del pasado para la consecución de uno de tantos fines de un sujeto trascendental, como una historia que justifique su estructura de poder, sino que se trata de una empatía y enraizamiento que hacen exégesis cerca del otro:&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;“Ese ejercicio de la memoria entonces, no es el ejercicio de una memoria selectiva; no es una instancia calma, exenta de peligros; exige considerar todo el pasado para proyectar su luz sobre el presente, sin eludir la opinión polémica. Porque de lo que se trata es de no faltar a la cita del presente.”&lt;a style="" href="#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;En estas circunstancias es que nace, a principios del s. XVII, un nuevo proyecto civilizatorio para América, de ideas de libre autodeterminación todavía no maduras pero rindiendo ya frutos de Francisco de Vitoria. Así nace una conciencia de una nueva nación, la Nueva España, cuyo esplendor será cortado de tajo por una decadente España en 1767 y la llegada de los mormones ilustrados, extranjeros de mente para la Nueva España.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Cfr&lt;/i&gt;. Aristóteles, &lt;i&gt;Política&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Metafísica&lt;/i&gt;, L I 1-2.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Ramón Kuri Camacho, “Juan de Zapata y Sandoval testigo de América”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Cfr&lt;/i&gt;. Francisco de Vitoria, &lt;i&gt;Comentarios a la “Secunda Secundae” de Santo Tomás&lt;/i&gt;. Tomo III: &lt;i&gt;De iustitia&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; A la luz de la Razón del sujeto de la modernidad francesa, y luego, de los ilustrados y también de los idealistas alemanes, España quedó fuera del proyecto civilizatorio europeo de la Modernidad; fue considerada una nación atrasada por la religión y carente de una competencia y actitud científica y económica supuestamente universal, postulada por la Europa del norte que era guiada por la Razón pura.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Francisco de Vitoria, &lt;i&gt;De la potestad civil&lt;/i&gt;, 262, en &lt;i&gt;Reelecciones teológicas&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Acaso sea esta la única gran equivocación práctica de Vitoria en materia de derecho, pues a los indios en la historia no se les concedió verdaderamente la palabra, una que fuera escuchada y tuviera resonancias. Pero en absoluto se opone a lo consecuente en todo hombre, enseñar/dar al otro aquello de que carece y es vital, en este caso, el camino a la salvación. El horizonte de salvación es importantísimo para comprender esta utopía que emprendió España en sus “colonias”.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Francisco de Vitoria, &lt;i&gt;De los indios&lt;/i&gt;, relección primera, en &lt;i&gt;Reelecciones teológicas&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Cfr&lt;/i&gt;. &lt;i&gt;Ibídem&lt;/i&gt;, epístola a los Romanos: “¿Cómo creerán, sin haber oído de Él? Y ¿cómo oirán, sin haber quien les predique?”, 385.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Ibíd&lt;/i&gt;. 422.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Cfr&lt;/i&gt;. Kuri Camacho, “&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Juan de Zapata y Sandoval testigo de América”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn11"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref11" name="_ftn11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Ibíd&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn12"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref12" name="_ftn12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Ibíd&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7148839324213500645?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7148839324213500645/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7148839324213500645&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7148839324213500645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7148839324213500645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/01/modernidad-espaola-y-propuesta.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-653096514876539904</id><published>2008-01-12T01:28:00.000-06:00</published><updated>2008-01-14T23:13:53.462-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style=""&gt;&lt;div style="" id="ftn16"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 21.5pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Esbozo de los principios y alteraciones al concepto de Naturaleza por causa del pensamiento filosófico antiguo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt; text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Que el Dios nos salve de consideraciones absurdas e incoherentes &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt; text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;y nos sugiera opiniones probables.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt; text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; font-variant: small-caps;"&gt;Platón&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;.&lt;i&gt; Timeo&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Si alguien sabe qué es la &lt;i&gt;naturaleza&lt;/i&gt; ese alguien es un monstruo; quiero decir, aquél que se atreva a decir que conoce la esencia de la naturaleza, debería quedarse callado y no venir a contárnoslo, no así como los demás vienen y nos hablan de las cosas del mundo, afirmando por igual cosas útiles, sandeces o hermosas palabras. Por algún acuerdo implícito, sabemos que la naturaleza se trata, entre otras muchas quimeras, de una construcción humana, específicamente cuando se trata de concebirla en un concepto y no como un elemento vivo que respira dentro de una ontología. Hay algo de terrible en nuestros actos de pensar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;I&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Desde la racionalidad occidental y frente a la filosofía más soberbia –la autoafirmada única o legítima–, la naturaleza es una cuestión satelital en la vida. Según esto, el filosofar es necesariamente antropocéntrico, una apoteosis del hombre, y un avatar de la civilización. Pero antes de que se racionalizara nuestra condición prospectiva y de que fuésemos de la estirpe de la Razón, el mundo natural y material no era sino nuestro propio rostro, un espíritu asombroso de la misma calidad que cualquier alma humana. Entonces nadie podía sentirse privilegiado frente a las demás cosas en la existencia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Puede que ahora creamos que la naturaleza no es superior o igual a nosotros, pero no hemos dejado de percibir que, de alguna manera, necesitamos de la naturaleza para existir, que es una condición para la vida y nuestra posibilidad de desenvolvernos en el mundo. No podemos prescindir de ella para ser, y no podemos decir que somos la misma cosa, al menos no sin un mínimo esfuerzo de profundización espiritual. Este escrito pretende dar algunas respuestas a la conciencia de la decadencia del mundo natural por la causa del mundo del hombre moderno, respuestas en torno al origen de nuestro objeto radicalmente otro-no-yo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;II&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Nunca estoy preparado para tratar satisfactoriamente este tema, pero no puedo soltarlo. Nuestra relación con la naturaleza ha sufrido tantas metamorfosis y se ha resistido a dejar tantas de sus figuras del pasado, que podría dedicarle varias vidas a resolver dificultades de su estudio. En esta ocasión pretendo responder a una pregunta compleja, y hacer por tanto un mal ejercicio filosófico. La pregunta es: ¿el pensamiento humano es naturaleza? No pretendo hacer un conato de contestación, aunque creo que mis conclusiones se identificarán irremediablemente con ello. Para intentar eludir esa suerte, trataré de determinar qué quiero decir con la pregunta y para qué me lo pregunto.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;El “pensamiento humano” es una actividad propia de nuestros semejantes que consiste en la producción indeterminada de inferencias guiadas por un sentido y entendimiento a un tiempo y por medio de un código o lenguaje común entre dos o más individuos. Ciertamente no es una definición exhaustiva, pero tampoco es vaga y libre de ideologías. Implica la existencia de una comunidad que entiende el significado o propósito de esta producción, que tiene una linealidad –aspecto mensurable– y también una indeterminación o incompletud. Normalmente, se atribuye a la maquinaria productora del pensamiento el nombre de mente o alma. En lo que a mí concierne, no se requiere de un autor de la producción para que exista efectivamente el pensamiento, la forma del pensamiento se satisface si existe un grupo, y no un individuo solo, que reconozca la producción; el origen de esta creación es accidental.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;La “naturaleza” es un algo que casi siempre me tiene insatisfecho cuando trato de delimitarlo. Tiene sobre todo dos sentidos. “el modo de ser de algo”, o bien “el conjunto de seres no creados por el hombre”. En el primer sentido entiendo que el pensamiento sí es una naturaleza, en tanto que el pensar, o el estar produciendo pensamientos, es uno de los modos de ser del hombre, le es natural. En cuanto al segundo sentido, el pensamiento también es naturaleza puesto que si el hombre fuera la causa del pensamiento, bastaría uno solo hombre para producirlo. Si embargo no es tan clara la distinción entre “dos o más individuos” y “el hombre”. Es decir, ¿puede haber, en realidad, &lt;i&gt;un solo&lt;/i&gt; hombre?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Pero ¿para qué responder la pregunta? En realidad la respuesta no es importante, lo importante son las disquisiciones que genera tratar de aclarar el sentido de un problema tan complejo. Si logramos responder extensamente por qué nuestro pensamiento es naturaleza, habremos recorrido los problemas más inextricables de la filosofía, y quizá encontrado algunos compromisos ontológicos que defender. Esto es verdad, porque la naturaleza, en tanto aquello que el hombre no hace, genera grandes conflictos gnoseológicos. Por un lado, la racionalidad ha sido la espina dorsal de nuestro mundo de ficción, moderno y elevado, pero se funda en una lógica de la identidad que no puede concordar, por fuerza, con los acontecimientos naturales, aquellos que el hombre no genera. El hombre racional descubre principios, no engendra cosas. Los orígenes señalan a los misterios del mundo natural, no a la razón. Toda esta problemática es la que me hace aproximarme a la genealogía del segundo sentido de naturaleza, el que se emplea sobre todo cuando expresamos “Naturaleza”. Trataré que mi pretexto guía sea la noción de la distancia entre ella y nosotros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;III&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;El ser humano conocido padece constantemente de insatisfacción. Es de lo más natural encontrarnos frente a sujetos siempre deseosos de algo, acaso por ser insaciables o quizás por incompetentes. Se requiere no obstante de un estado de conciencia, de una actividad mental resoluta, para afirmar que esta condición la sufre uno mismo. Esto, en principio, porque la racionalidad humana nos condena a ciertas exigencias de la razón. Estamos atados a buscar las concreciones de nuestro interior; desde la obvia búsqueda por atender concientemente nuestras necesidades fisiológicas hasta los anhelos estéticos e ideales más sublimes, la racionalidad nos acompaña, indicando una especie de camino por delante, camino que al tratar de cubrir, muestra que todavía le resta.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Hoy parece sencillo identificar a este acompañante como nuestra conciencia o nuestra alma. Pero hubo un tiempo en que la interioridad en general no era tan clara, tan libre de aprovecharse, o bien, tan íntima y propia de nuestra existencia. Si se le pregunta a un hombre si el alma existe, es muy posible que éste no sepa contestar o no lo haga satisfactoriamente; pero es altamente improbable que una persona a la que se le hace esta pregunta no tenga la menor idea de lo que trató de preguntársele. Alfred Edward Taylor asevera que el alma, entendida como aquella parte que contiene nuestra personalidad, y que incluso es nuestra identidad, es una invención de Sócrates&lt;a name="_ftnref1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. Si esto es así, Platón es el principal responsable de haber introducido en el pensamiento filosófico occidental, que inicia con el legendario Tales de Mileto, la noción de interioridad. Lo cual no significa que la antigua cultura griega en su conjunto no haya tenido la brillante intuición de que el hombre es un microcosmos. Ejemplos claros de esta idea los hallamos en los pitagóricos, en Demócrito o en el paradigmático Protágoras y su atribuida frase: “el hombre es la medida de todas las cosas.”&lt;a name="_ftnref2"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="" href="#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;La reflexión filosófica no es antropocéntrica por casualidad. Los primeros intentos de la filosofía griega por ofrecer una explicación del mundo fueron explícitamente sobre cuestiones materiales para satisfacer problemas estéticos; se trataba de pergeñar entre los límites de un mundo, el cual se presentaba fascinante y heterónomo, tanto en sus rasgos cotidianos –de un asombro no tan frecuente– como en las propuestas de sus orígenes. Digamos, por el momento, que la filosofía nació de una reflexión en torno a la naturaleza, pero detengámonos aquí, dado que se trata de un concepto altamente equívoco. Lo expresa magistralmente el siguiente fragmento:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;"&gt;…El concepto de naturaleza (...) ha aparecido en la literatura filosófica respondiendo habitualmente a necesidades conceptuales surgidas del discurso en turno (de aquí la abundancia de sus valores semánticos), lo cual ha vuelto improbable también que se afiance en una sola acepción rigurosamente definida&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;”&lt;a name="_ftnref3"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Cuando se intenta resolver un problema, en el fondo siempre está la cuestión del hombre y su entorno, y, todavía más oculto, el tema de su concomitancia. Los intentos más perspicaces de mostrar esta situación han recorrido caminos diversos: metafísicos especulativos, místicos, religiosos, científicos o mágicos, y en mi opinión, no han podido más que llegar a la afirmación de una relación triple, una triada que podemos llamar Dios, Hombre y Mundo. Reducir estos elementos a uno solo es disociar con un golpe de gracia al entendimiento, acaso sea la mayor injuria contra el lenguaje y nuestra comunicación&lt;a name="_ftnref4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. Las culturas primitivas suelen tener bien claro que forman parte de una comunidad, asumen los tres elementos y por ello es congruente que sean holistas e integrales, porque son concientes de su comunión con la realidad. La reducción a un único ser, por otro lado, no parece tener la suerte de ser respaldada por poblaciones enteras. Pero la reducción no es el único destino posible para esta triple distinción; también se puede omitir u olvidar alguno de sus elementos. Esta fue la fortuna del pensamiento hegemónico de Occidente, que en repetidas ocasiones afirma los tres componentes metafísicos reparando concientemente sólo en uno o dos de ellos. Un error que podemos cometer siendo parte de Occidente es atender únicamente a la división entre el hombre y la naturaleza. Si queremos actuar del modo sensato, hay que leer entre líneas y observar la presencia de lo divino, en tanto potencia de sentido, entre el hombre y el mundo, en cómo observamos a la naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Lo filósofos de la antigua Grecia no eran muy diferentes de otras culturas primitivas, compartían elementos culturas tales como dioses y ritos en lo religioso, y habitualmente comerciaban con otras civilizaciones mediterráneas y de oriente&lt;a name="_ftnref5"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;, conocían no sólo del mundo heleno, también las ideas, los propósitos y algunas de las experiencias de los bárbaros. Lo más natural es que consideraran al mundo como un todo ordenado, más bien orgánico, como un ser viviente, y que se relacionaran con el cosmos por medio de ritos y misterios&lt;a name="_ftnref6"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. No obstante, a diferencia de otras civilizaciones, los griegos desarrollaron un asombro por la palabra sin precedentes. De acuerdo con la historia tradicional, las explicaciones mitológicas sobre el origen de la &lt;i&gt;fysis&lt;/i&gt; (la naturaleza para los perifiseos) no satisficieron a los pensadores en su sólo ejercicio de la razón (la mera palabra coherente). Sus frecuentes contradicciones no se comparaban a los esfuerzos racionales por encontrar un principio independiente (&lt;i&gt;arjé&lt;/i&gt;), que una vez descubierto permitiera tener un dominio sobre los límites del espacio natural&lt;a name="_ftnref7"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. El poder de convencimiento y de universalidad de la razón llegó a tener suficiente atención como para que se predicara de ella divinidad; es decir, belleza, fuerza, autonomía y eternidad&lt;a name="_ftnref8"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. Y, siendo la razón (&lt;i&gt;logos&lt;/i&gt;) divina y la materia ordenada según cierto principio vislumbrado, se atribuyó a la Naturaleza una especie de mente o de inteligencia&lt;a name="_ftnref9"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Las profundas ideas místicas y religiosas de un cosmos armónico y unido en el que el hombre se encuentra indistintamente integrado&lt;a name="_ftnref10"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt; coexistieron con la nueva idea de que la Naturaleza tiene un orden racional o una gramática. La una era un continuo proceso de generación material y sensible&lt;a name="_ftnref11"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;, cuando la otra era una estructura construida regida por una ley&lt;a name="_ftnref12"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. Si la Naturaleza se rige por el &lt;i&gt;logos&lt;/i&gt;, entonces nosotros podemos conocer su orden, puesto que el lenguaje de la naturaleza no es otro que el de la palabra humana&lt;a name="_ftnref13"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn13" name="_ftnref13" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. Si captamos esto, no sorprende en absoluto que Aristóteles en su &lt;i&gt;Organon&lt;/i&gt; presentara una lógica ontológica, y que su sistema metafísico declarara por medio de la &lt;i&gt;sustancia&lt;/i&gt; y la &lt;i&gt;causa&lt;/i&gt;, los componentes de la realidad y su explicación.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Por diversos factores políticos, la figura de Sócrates apareció en escena con una innovación importante. No se preguntaba por el principio de la materia, sino por la eficacia para lograr algo, hacer bien lo que se tiene que hacer, especialmente su propio ser hombre. Si el estudio de la &lt;i&gt;fysis&lt;/i&gt; antes de Sócrates se preguntaba por el devenir, el problema para Sócrates era hacer de su vida una vida buena, y marcó con ello un nuevo paradigma, el de la teleología A partir de él, se formula la pregunta racional y moral siguiente: ¿cuál es la &lt;i&gt;areté&lt;/i&gt; del hombre?, a saber, ¿cómo debo actuar para hacer lo que me es propio hacer?&lt;a style="" href="#_ftn14" name="_ftnref14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a name="_ftnref14"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;Las teleologías racionales que devinieron a partir de este ‘giro antropológico’ fueron los sistemas de Platón y Aristóteles. Estos significaron el establecimiento de una filosofía hegemónica derivada del planteamiento de Parménides, la conceptualización del ser unívoco e inmutable, lo realmente divino. Esta filosofía dominante impulsó la lógica de la identidad planteada por la teoría del Ser –irónicamente vertida en el poema ontológico– y coadyuvó a la fundación de la radical separación entre el hombre y la naturaleza. La mítica quedó desplazada y la razón fue el principal objeto de cultivo de los sabios.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;La hegemonía de la lógica de la identidad corresponde a que ésta se dedicó a la consecución del conocimiento, no de la armonía cósmica. Su gran valía era la de proporcionar nueva técnica, para lo cual se requiere un gran esfuerzo de observación, abstracción y reflexión. Todo esto, no sólo incluye una práctica del ensimismamiento y de la jerarquización, también implica la expectativa de controlar los resultados y ejercer el poder del conocimiento a voluntad, la cual, según la teleología, desea el bien al cultivar lo que es en sí mismo un fin&lt;a style="" href="#_ftn15" name="_ftnref15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;a name="_ftnref15"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Las teleologías son compañeras del pensamiento racional. Proyectan a la persona en una dimensión que sigue una lógica determinada, y pueden ubicar la condición actual dentro de un proceso de sentido extrasensitivo. Cuando esto pasa, se dice que el hombre se dirige hacia un ente metafísico, en el sentido de ultraterreno; por lo que la confrontación entre el hombre y la naturaleza y mundo que deviene pierde relevancia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Más tarde los estoicos, concibieron que el &lt;i&gt;logos&lt;/i&gt; era inherente a la fysis, y que lo correcto era no ir en contra de ella, no metamorfosearla. Al diferenciar entre los animales racionales y los irracionales abismáticamente, minimizaron en su ética la incidencia del humano en el mundo natural. Irónicamente, aunque proponían vivir conforme dictaba la ley divina de la naturaleza, la distancia entre el hombre y la Naturaleza se agudizó más. Los epicúreos por su parte, disminuyeron la dignidad del individuo aristotélico al negar que la Naturaleza tuviera un &lt;i&gt;telos&lt;/i&gt; o finalidad&lt;a name="_ftnref16"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn16" name="_ftnref16" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. En su atomismo se predicaba que la causa de la generación era azarosa, tanto fuera como dentro de la interioridad, y que el hombre no fuera más que el producto de la casualidad y el mundo el producto de un evento fortuito, conservó una vez más, la distancia entre hombre y naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Por estas circunstancias también aparece la división entre lo natural y lo artificial. La Naturaleza, s&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;in un rostro intervenido por la técnica, es ajena al hombre libre, ensimismado en su orden. Se la percibe como es, distante y probablemente hostil, salvaje en tanto impredecible y fuera de norma. La idea de que somos divinos por nuestra razón nos permite embellecer a la naturaleza modificándola para procurarnos una vida mejor, donde ejercemos el poder. En tanto que creamos ideas, podemos considerarnos aprendices del Demiurgo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Depositada la confianza en la ciencia, los espacios y tiempos sagrados se colapsan y los misterios pasan a la trastienda, al lugar que no requiere arreglo ni ser recordado para muchos. Sin misterio, lo único que queda por verse es lo que el hombre hace, ha hecho y está por hacer y la única relación con la naturaleza ocurre en virtud de la tecnología. Hay que observar que el valor de la técnica, radica en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;los resultados, no por ser técnica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;IV&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;La visión matemática del universo fue posibilitada y gestionada desde el período clásico, por una parte, la concepción de la Naturaleza como una estructura a manos del pitagorismo y la filosofía platónica de las ideas perfectas dejaron la impresión de que los números expresaban las formas de la realidad, su gramática o lenguaje. Y por otro lado, el atomismo antiguo de Demócrito y Leucipo (donde la &lt;i&gt;fysis&lt;/i&gt; es el resultado de la necesidad y del azar) dieron las bases para que se gestara el mecanicismo de la Modernidad, luego de que se concibiera la metáfora del mundo como máquina. Aristóteles contribuyó con su parte al unir la observación sensible con la teoría. El período medieval, en cambio, constituyó un modelo de control racional y moral que evitó que las ideas matemáticas del universo quebraran su cosmología.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;El cristianismo atenuó las exigencias racionales, pero no vino en absoluto a nivelar la separación entre la mente y la naturaleza. Terminó&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt; con la concepción cósmica y se enfocó en la figura de Dios, el alma y la salvación, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;entidades trascendentales que no nos confrontan con el devenir de la Naturaleza, le roban su espíritu y su interés.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Siglos más tarde, ya en el Renacimiento, la naturaleza evocaba los aspectos de la interioridad de los hombres, pero no tenía de ninguna manera la preponderancia que gozaban las obras y reflexiones de los doctos. Nicolás de Cusa, ya contaba en su tiempo con la certeza de los presupuestos matemáticos y tenía toda la libertad, en relación a su distancia entre su alma y la naturaleza, para especular y aseverar que Dios es centro y circunferencia. A él debemos que se la esfera sublunar y supralunar hayan sido coordinadas bajo las mismas leyes naturales, leyes matematizadas, desde luego. Las insipientes aportaciones científicas no tuvieron efectos superfluos en los siglos consecuentes. El método experimental no se hubiera logrado sin las aportaciones racionales de Telezio, Patrizi y otros renacentistas. La naturaleza estaba ahí, se la sentía, pero siempre desde una distancia, desde una idealización que apenas comenzaba su ascenso para verse a sí misma parada sobre pies de barro.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;V&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Sin importar los modelos que gobiernen nuestra visión de la Naturaleza y del orden que pensemos que la divinidad ha planeado que sigamos, nosotros no podemos más que construir ‘decires’ que satisfagan las exigencias racionales y morales de la presentación del mundo. El Bruno, Descartes, Newton, Spinoza, Leibniz y Kant. Estaban obligados a ofrecer una respuesta desde su vocación filosófica. Cada uno, desde su circunstancia aportó su concepto, hizo su crítica y dejó su legado para pensar, una vez más, nuestra separación supuesta con la Naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;El problema fundamental desde los inicios de la filosofía hasta el s. XIX es el espacio, desplazado aparente y actualmente por el problema de la temporalidad interior. En todo caso, el espacio es nuestra aproximación a lo radicalmente otro, en primer lugar, como una envoltura, un límite que se distribuye y extiende frente a nuestros sentidos. Hablar del espacio es hablar de parte de la naturaleza. El cómo las cosas se encuentran en él es de completa relevancia. La Modernidad estableció desde el comienzo una nueva percepción de las cosas. Frente a toda la religión e ideas mágicas que subyacían a ellos, las cosas fueron objetos inertes, carentes de un ciclo que los animara y ligara a nosotros. Si algo fue investigado en ese período, fue sujeto de las disposiciones más extrañas de nuestra imaginación tal como consideró el Nolano al pensar en el universo simulacro, el espacio extendido al infinito y continente de innumerables mundos finitos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Lo que faltó en la Modernidad o lo que falta hoy, fue el ancla que detuviera los caminos del pensamiento; un paradigma que indique qué es sano al entendimiento y qué una impía consideración.&lt;/span&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; En mi opinión, la tesis principal en A. E. Taylor, &lt;i&gt;El pensamiento de Sócrates&lt;/i&gt;, FCE, México, 1961.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="PL"&gt;Teresa Kwiatkowska, Jorge Issa y Fco. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Piñón, &lt;i&gt;Mundo antiguo y naturaleza&lt;/i&gt;, Plaza y Valdés, México, 2001, p. 107.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;i&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;Ibíd&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt;. 46.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; No profundizaré sobre el tema de la triada metafísica. Baste pensar como ejemplos de los problemas de violentar estas ideas, al negarle a alguna campo de acción o reducirles su semántica o autonomía, el pensamiento de Friedrich W. Nietzsche, algunos pasajes de Edmund Husserl o de Jacques Derrida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Un brevísimo esbozo del entorno cultural de la Grecia de entonces, así como referencias a fuentes más detalladas, puede encontrarse en &lt;i&gt;ibídem&lt;/i&gt; pp. 21-32.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Tales como las fiestas y celebraciones dedicadas a Dionisos o bien los misterios eleusinos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Esta es la interpretación que doy al tradicional “paso del mito al logos” que da origen a la filosofía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Cfr&lt;/i&gt;. con la clara exposición que hace W. K. C. Guthrie del sentido del término &lt;i&gt;theos&lt;/i&gt; en &lt;i&gt;Los filósofos griegos&lt;/i&gt;, FCE, México, 1994, pp. 17-18.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ejemplos son el &lt;i&gt;logos&lt;/i&gt; de Heráclito y el &lt;i&gt;nous&lt;/i&gt; de Anaxágoras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Al parecer, la supuesta frase de Tales “todo está habitado por dioses” era una creencia común en el pensamiento griego.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn11"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref11" name="_ftn11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; La dimensión estética en las preocupaciones griegas es fundamental; el griego estaba“inmerso en una naturaleza en la cual todo era &lt;i&gt;misterio&lt;/i&gt;, y por tanto, &lt;i&gt;encanto&lt;/i&gt;”, Teresa Kwiatkowska, et. al., &lt;i&gt;Mundo antiguo y naturaleza&lt;/i&gt;, p. 110.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn12"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref12" name="_ftn12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; En opinión de Kwiatkowska y compañía, el siglo donde había esta dualidad de concepción fue el VI a. e. c.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn13"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref13" name="_ftn13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Este es el principio de la Razón, el ídolo de la Modernidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn14"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref14" name="_ftn14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; La &lt;i&gt;areté&lt;/i&gt; es entendida aquí según la propuesta de Guthrie, en &lt;i&gt;op. cit.&lt;/i&gt; pp. 15-17; como la tarea del hombre bueno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn15"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref15" name="_ftn15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Para no extenderme en cómo la teleología racional separa al hombre de la naturaleza por la incidencia de la voluntad del gobierno correcto de las cosas por el alma que conoce la verdad, remito a Kwiatkowska, Issa y Piñón, &lt;i&gt;Mundo antiguo y naturaleza&lt;/i&gt;, pp. 46-94.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn16"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref16" name="_ftn16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; En el caso específico del grecorromano Lucrecio, el hombre sale engrandecido y a la vez admirado por la naturaleza pese a que ésta no tiene ninguna finalidad concreta. &lt;i&gt;Cfr.&lt;/i&gt; Tito Lucrecio Caro, &lt;i&gt;De rerum natura&lt;/i&gt;.&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-653096514876539904?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/653096514876539904/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=653096514876539904&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/653096514876539904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/653096514876539904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/01/esbozo-de-los-principios-y-alteraciones.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3203248954058511817</id><published>2008-01-10T00:00:00.000-06:00</published><updated>2008-01-14T23:12:39.720-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style="font-size: 21.5pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Materia y pensamiento: especies y augurios&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Y&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;o he sido en otro tiempo muchacho y muchacha, planta, pájaro y pez viviente&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Empédocles&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Hace ya varias lunas que conversaba con un amigo sobre el intrigante tema de la inteligencia artificial, que no pocas veces lleva a pensar en las utopías (o en las antiutopías) de la ciencia ficción. Bordeando los límites de nuestro mundo, nos preguntábamos por asuntos tan importantes como el origen del sentido, la sustancia del pensamiento o las dimensiones que surgirían en la vida si la compartiéramos con sujetos pensantes fabricados artificialmente. Lo hacíamos desde una perplejidad tan grande que no veíamos cómo conservar integrado el mapa conceptual que poseíamos. Había un problema de especial interés en el diálogo, acaso el eje de aquella disertación que rayaba en mera divagación y ociosidad. ¿Podía surgir de un conjunto de signos definidos una diversidad de usos lingüísticos virtualmente infinita? Más exactamente, nos asaltaba la duda de si podía un conjunto de &lt;i&gt;algoritmos genéticos&lt;/i&gt; –operaciones ordenadas y finitas que llegan a alguna conclusión tras permitir la entrada de alguna casuística o información aleatoria– engendrar nuevos algoritmos, cada vez más complejos y entreverados, hasta llegar a constituir verdaderos &lt;i&gt;campos&lt;/i&gt; de significado inextricables e indisociables, al menos sin una pérdida significativa de sentido. Lo que queríamos saber, en menos y más simples palabras, era si es fácticamente posible &lt;i&gt;poner en marcha&lt;/i&gt; un mecanismo capaz de ser un usuario de cierto lenguaje semejante al del ser humano, configurado por experiencias y formas adquiridas en un determinado comportamiento equiparable al de la vida conocida por nosotros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Revisión al argumento del cuarto chino&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Uno de los más destacados filósofos del lenguaje y de la mente se encuentra en la Universidad de California Berkeley, John Searle. Este hombre publicó en 1990 un artículo intitulado “&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Is the Brain’s Mind a Computer Program?”&lt;a name="”1”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt; &lt;“¿La mente del cerebro es un programa de computadora?”&gt;, en él rebatía las respuestas de científicos y filósofos a un argumento que había expuesto diez años atrás&lt;a name="”2”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref2"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt; que causó gran polémica&lt;a style="" href="#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Este argumento, conocido como &lt;i&gt;Chinese room&lt;a name="”3”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref3"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;, aparentemente desde su publicación ha generado tanta discusión que aún no deja de darle renombre al filósofo. ¿Qué tiene de atractivo el argumento del cuarto chino? Queda bastante claro después de tantos años de aclaraciones y matices, al menos se sabe cuál es su origen y objetivo. Según el autor, el argumento del cuarto chino demuestra que el &lt;i&gt;computacionalismo&lt;/i&gt; yerra al creer que la mente consiste en un programa&lt;a name="”4”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. Por lo tanto, Searle no hace más que poner en entredicho a una de las corrientes más representativas dentro de la historia de la inteligencia artificial. Antes de aproximarnos al argumento, conviene entender qué tesis son las que está desacreditando, según algunos con mucho tino, pero para otros sólo siendo excesivamente condescendientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;El computacionalismo pretendía explicar en aquel entonces el funcionamiento de la mente afirmando que los estados mentales eran simples estados computacionales&lt;a name="”5”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref5"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. De acuerdo a esta corriente, un programa de computadora que fuera capaz de satisfacer las siguientes dos condiciones estaría, de hecho, pensando. Primero, pasar la prueba de Turing (&lt;i&gt;Turing Test&lt;/i&gt;, TT), un examen que evalúa si el comportamiento de un programa en cuestión en determinada tarea es indistinto, a juicio de un observador, al de una persona que desempeña el mismo papel. Segunda condición, que el programa pueda operar en completa normalidad independientemente del hardware en el que esté en marcha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Searle está en desacuerdo, no concibe cómo puede la mente reducirse a un mero programa computacional como postula la inteligencia artificial fuerte (nombre que atribuye al computacionalismo). De ahí que formule el argumento del cuarto chino, que consiste básicamente en mostrar en una analogía que la TT es insuficiente para determinar el entendimiento de un proceso computacional; esto es, que la supuesta primer condición que debe superar un programa para pensar en realidad o bien no significa ningún logro o bien no es una condición aprobable por ningún programa de computadora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;En el argumento del cuarto chino, se supone a un hombre oculto dentro de una habitación que es en realidad un programa computacional que supera la TT. Dicha prueba consiste en entender chino. Hay hombres afuera que introducen preguntas en chino y el cuarto contesta satisfactoriamente. En su interior, se encuentran todos los pasos necesarios para transformar los signos de la escritura china en otros símbolos chinos de acuerdo a su forma, no su significado. Lo único que se requiere para que la maquinaria responda correctamente frente al juez es un operador –parte fundamental del proceso– que siga al pie de la letra la rutina determinada en el interior del cuarto. Digamos que el hombre dentro de la habitación no entiende nada de chino, sólo sigue las instrucciones. ¿Cómo puede atribuírsele a él, el manipulador de los signos dentro del cuarto, entendimiento del chino?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;El argumento no ilustra gran cosa si no se comprende al entendimiento como &lt;i&gt;algo más&lt;/i&gt; que un proceso algorítmico (nada muy difícil de alcanzar desde la comprensión coloquial de pensamiento). Según Searle, se atribuye mente a un dominio de contenidos semánticos, algo que la manipulación de meros signos cerrados no hace; o sea, que un programa computacional &lt;i&gt;en este sentido&lt;/i&gt; –o si se prefiere, en estas sencillas condiciones– no puede pensar, pues es incapaz de manejar una semántica. Sólo una mente o &lt;i&gt;conciencia&lt;/i&gt; es capaz de realizar un proceso de asignación de significados. Todo proceso mental –continúa Searle– tiene contenidos semánticos donde ocurre una adhesión de significado a los símbolos y éste proceso no puede equipararse al desempeño de un programa de computadora&lt;a name="”6”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref6"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;A todos nos fascina el hecho de que el desarrollo tecnocientífico llegue a hacer de un montón de materia inanimada, pensamiento. Mas ¿es este monstruoso evento imposible? Si se pudiera generar pensamiento de unos cuantos chips o microprocesadores, ¿cualquiera de mis mascotas podría ganarse una mente luego de unos implantes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;De si la mente puede o no surgir de la sintaxis&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;En opinión de algunos&lt;a name="”7”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref7"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;, cuando John Searle en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Is the Brain’s Mind a Computer Program?” afirma que “los programas de computadora son sólo formales”&lt;a style="" href="#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;a name="”8”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref8"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;, a saber, mera sintaxis, está diciendo que &lt;i&gt;todo &lt;/i&gt;programa de computadora posible es &lt;i&gt;exclusivamente&lt;/i&gt; sintaxis. De acuerdo a mi apreciación, esto es exagerado. Es un dejo o fantasma del logicismo y sus exigencias de formalización de cualquier enunciado relevante, en este caso un axioma, como si de ello dependiera el justo entendimiento de las cosas. Frente al mundo de las posibilidades inconmensurables o irracionalizables –por no decir infinitas–, proyección de una mente contemplativa, las afirmaciones rara vez –a menos que se trate de discursos especiales– pretenden predicar algo absolutamente. Este es el caso de Searle en las aseveraciones escritas en su artículo, sus axiomas y conclusiones. Él no quiere decir que los programas computacionales sean incapaces de pensar, lo que dice es que los programas de computadora que sólo manipulan signos, como los propuestos por el computacionalismo, no están pensando aunque pasen la TT. Y va más allá, niega que los programas de computadora existentes, es decir, los técnicamente posibles en 1990, puedan ser suficientes imitadores de lo esencial en el hombre: el pensar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Searle no negó la posibilidad de que hubiera programas que fueran sintácticos y semánticos, es decir, que pudieran pensar en algún momento las máquinas, de hecho afirma que es trivial preguntárselo al comienzo del artículo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;“…If by “machine" one means a physical system capable of performing certain functions (and what else can one mean?), then humans are machines of a special biological kind, and humans can think, and so of course machines can think. And, for all we know, it might be possible to produce a thinking machine out of different materials altogether -say, out of silicon chips or vacuum tubes. Maybe it will turn out to be impossible, but we certainly do not know that yet.&lt;a name="”9”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref9"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="”10”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref10"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;”&lt;a style="" href="#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Is the Brain’s Mind a Computer Program?” es más que un argumento del cuarto chino ‘remasterizado’ y fortalecido, es también una negación completa del computacionalismo. Si recordamos bien, pasar la TT no es condición suficiente para que el programa piense; es sólo una de dos condiciones necesarias según las tesis del computacionalismo. Hace falta que el programa en cuestión sea independiente del hardware y que se aplique en una amplio espectro de materiales unidos con alguna técnica mínima. Pues bien, en esto también yerran, en opinión de Searle. Él distingue entre modelo y duplicado, y reduce al programa de computadora a un modelo de la mente, negando que se trate de una mente que en realidad esté pensando como es propio. De ahí que, casi al concluir su artículo, indique que los programas de computadora son una simulación de los procesos mentales:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;“…How could we get into this mess? How could anyone have supposed that a computer simulation of a mental process must be the real thing? After all, the whole point of models is that they contain only certain features of the modeled domain and leave out the rest.”&lt;a name="”11”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="" href="#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref11"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="”12”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref12"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;La distinción de Searle entre modelo y duplicado lo que revela es un desacuerdo ontológico, él contempla los avances de la neurofisiología, y está convencido que ningún programa aplicable a una amplia variedad de hardware sería un duplicado de la mente humana, pues la ciencia lo que indica es la existencia de una inmensa cantidad de condicionantes en los procesos electroquímicos en un estado de conciencia determinado. De ahí que diga que un programa de computadora del que se diga que tiene mente requiere tener, cuando menos, la capacidad causal equivalente a la de un cerebro humano, con todas sus implicaciones funcionales neurofisiológicas para generar el proceso del entendimiento y asignación de significado, de manejar al fin, cierto contenido semántico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Con esto, Searle deja abierta la posibilidad de que la inteligencia artificial pueda llegar a aproximarse a la constitución de la mente humana, a su naturaleza. Pero no por los criterios del computacionalismo, que contra su gran ambición, se satisface con poca cosa. Sólo después de haber avanzado más allá del horizonte de esta corriente, habría mayor exactitud al predicar pensamiento a un programa de computadora. En este sentido, las manipulaciones de signos podrían ser una especie de rasgo o característica de la mente en tanto simulación de ésta, rasgos muy probablemente necesarios, pero no suficientes para hablar de una conciencia y un entendimiento en sentido estricto&lt;a name="”13”"&gt;.&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn13" name="_ftnref13" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref13"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;El impacto en la axiomática&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Los problemas de fondo son simples, ¿no es el cerebro como una computadora?, o más bien, ¿no se diseñan los programas de computadora como simulaciones de un cerebro humano?, ¿no es entonces, natural, luego de múltiples experimentaciones, que en algún momento los programas de computadora manejen algo equivalente a los contenidos mentales?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Hay un problema subyacente en las tesis del computacionalismo. Se ha tomado, al menos a como nos la presenta Searle, muy en serio el modelo de la máquina de Turing y la TT. Con su confianza depositada en logros contingentemente apreciados dentro del ámbito de cierta inteligencia artificial&lt;a name="”14”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn14" name="_ftnref14" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref14"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;, pensaban los seguidores de esta corriente que, en teoría, con el programa correcto y el tiempo suficiente, se puede computar cualquier función de &lt;i&gt;input-output&lt;/i&gt; gobernada por reglas, incluso las operaciones más complejas como las del cerebro. El garante es la TT, que “engaña” a una persona bien capacitada para atribuir entendimiento en alguna tarea. La dificultad planteada al computacionalismo es que afirma que una vez alcanzado “el programa correcto”, toda computadora que corriera dicho programa estaría pensando efectivamente. Lo grave, es que suponen que pasar la prueba de Turing es suficiente para determinar que el programa es el correcto, pues prácticamente todos los programas que sólo manipulan signos y que están diseñados con microprocesadores cumplen la condición segunda (la independencia de hardware), y en teoría, la mera manipulación de símbolos o el uso exclusivo de la sintaxis, pueden satisfacer la prueba de Turing. La ingenua pregunta ¿puede una máquina pensar? cambia entonces a ¿es la máquina conciente sólo aplicando un programa?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Debajo de toda la parafernalia de la técnica y la programación, la prueba de Turing es altamente cuestionable, existe en ella un dualismo clásico de sujeto cognoscente y objeto cognitivo. No voy a negar su validez aquí, pero señalaré los espacios visibles en donde encuentra insuficiencia crítica. En primer lugar, la prueba asume que si se presenta un comportamiento tal, como si hubiera un proceso mental detrás, entonces, dicho proceso mental existe. Aquí radica la fuerza del argumento del cuarto chino en contra del computacionalismo, sólo se incluye en un caso hipotético a un objeto que tiene una capacidad ontológica de entendimiento dentro de un proceso de manipulación simbólica, que, por hacer sólo una manipulación de signos, no entiende. Cuando por fuera, el juez de la prueba determina que el proceso sí entiende. Se ha ocultado un objeto al observador y juez de la prueba que es claramente un objeto pensante (una persona), relevantísimo al observador para determinar el juicio. El problema es desde luego, cuál es la sustancia pensante. Las observaciones no pueden por sí solas clarificar en dónde hay pensamiento. En esto consiste el criticado conductivismo de la TT, pues el observador de una conducta supone que ese comportamiento es resultado de un estado mental o abstracto específico, pero en realidad no es capaz de controlar y repetir el fenómeno un número de veces muy grande para verificar una hipótesis, y por otro lado, la mente, el pensamiento o el entendimiento, no es un objeto concreto ni universalmente definido. Si bien usualmente sólo se atribuye a los seres humanos el ser portadores de una mente, no queda claro que la única mente posible sea la humana&lt;a name="”15”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn15" name="_ftnref15" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref15"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;. Se cae en un mero criticismo. El que yo programe a mi máquina para que imprima “te quiero” cada vez que me acerco, no puede significar que la máquina me quiere, insinúa Searle al final de “Is the Brain’s Mind a Computer Program?” &lt;a name="”16”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn16" name="_ftnref16" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref16"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;La prueba de Turing es desde luego extensible a una multiplicidad de procesos observables satisfactorios, incluso a la mayoría de estos procesos de la vida cotidiana. Pero su origen no es otro que la división entre sujeto y el objeto modernos. A propósito de este asunto, recuerdo las palabras de Stevan Harnand cuando aborda la TT en su artículo dedicado al argumento del cuarto chino:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -2pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;“Could the Chinese Room Argument be resurrected to debunk a TT-passing robot? Certainly not. For Searle’s argument depended crucially on the hardware-independence of computation. That was what allowed Searle to “become” the candidate and then report back to us (truthfully) that we were mistaken if we thought he understood Chinese. But we cannot become the TT-passing robot, to check whether it really understands, any more than we can become another person. It is this parity (between other people and other robots) that is at the heart of the TT.”&lt;a name="”17”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a style="" href="#_ftn17" name="_ftnref17" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="" href="#_ftn18" name="_ftnref18" title=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref17"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="”18”"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_ednref18"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;La ontología es fundamental para afirmar la posibilidad de crear una mente a partir de materia inerte. El dualismo, abierto con completa claridad por Descartes, genera una serie de problemas y disputas en torno a la inteligencia artificial. Se critica fuertemente, por ejemplo, la puesta del escenario que requería la certeza de un Sujeto Trascendental, o bien la absoluta potencia de la Razón, ideas que resultaron cobijadas y muy queridas, pero que convirtieron la co-existencia humana en una guerra malvada, donde la era nuclear nos revela que en efecto somos libres, pero sobre todo, de hacer el mal antes que el bien, mal que se perfila hacia la autodestrucción, no a un simple cultivo de nuestros vicios. Luego de la Ilustración, y del imperialismo sobre la tierra y los pensamientos, el Mal se presenta ahora con una carga ontológica clara. Llegar a una resolución ontológica, sea por la vía del dualismo o por la vía del monismo implicaría, con toda seguridad, un cambio en la cosmovisión y actitud de la humanidad y sus comunidades científicas. La mentalidad actual, en general, no permite llegar a acuerdos por diversos factores, la mayoría ocultos, pero con toda seguridad algunos son ideales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;¿Cómo serán las relaciones entre el Hombre, la Naturaleza y Dios?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;Epílogo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;La potencia de la técnica tiene sus límites tan distantes a nuestras expectativas, que cada vez parece más evidente la ilusoria división entre lo artificial y lo natural. Pretender que sabemos cuáles son las consecuencias del empleo de la técnica, que conocemos las virtudes de las cosas, nunca fue más peligroso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;La técnica continúa su desarrollo desmedido, modificando nuestra vida permitiéndonos adquirir nuevas comodidades y proyectar nuevas ambiciones. Cada vez que se registra un avance, los guardianes humanistas y demás personas sensibles a la existencia espiritual logran vislumbrar que nos acercamos en conjunto al cumplimiento de los caprichos más oscuros de la humanidad. ¿Llegaremos a comprender con menos desdén la intemperie o descobijamiento de la ciencia conforme más potencia encontremos en los inventos? Si no nos detenemos por nuestro propio acuerdo nos parará la realidad. La esperanza de que llegue alguna moderación no se detiene; no mientras la destrucción de nuestro propio ambiente y condición natural para la vida libre no se torne ineludible o cruelmente deseable por los poderosos y tomadores de grandes decisiones geopolíticas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;No cabe la menor duda de los beneficios que trae la técnica a la vida cotidiana. Inmersos en ella sabemos más o menos con suficiencia cuáles son las eficacias o virtudes de las cosas empleadas y manipuladas; lo que quizá no comprendemos usualmente son las consecuencias que traen al orden de nuestra vida. Y así, creyendo que podemos volar libremente por los aires a voluntad, nos estamos lanzando a un abismo en el que no parece que encontremos a Dios; por el contrario, aparecen los deleites efímeros y las promesas vanas, los constantes desacuerdos y la confusión simbólica. Muchos hemos olvidado el sentido del don y de la caridad, no somos capaces ya de ver naturalmente un rostro en el otro que impele a pensar en la ley sagrada o la empatía más básica entre inermes. Tomamos las cosas como si fueran nuestras sin ruborizarnos. Poco queda de una arcaica, mítica pero deseable edad de oro, donde el estado de guerra o discordia entre los existentes no reinaba.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;Al menos una cosa nos han legado los antiguos del mal con que obraron, hoy somos más concientes que nunca en la historia de la decadencia del mundo natural, del estandarte de la muerte con la que blandimos nuestra supuesta supremacía, libertad y razón.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia;" lang="ES-MX"&gt;9 de enero de 2008&lt;/span&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="EN-US"&gt;Searle, John R., “Is the Brain’s Mind a Computer Program?” en &lt;i&gt;Scientific American&lt;/i&gt;, vol. 262, enero de 1990. pp 26-31.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="EN-US"&gt;Searle, John R., “Brains, Minds, and Programs” en &lt;i&gt;Behavioral and Brain Sciences&lt;/i&gt;, vol. 3, No. 3, 1980. pp. 417-458.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Esta aportación se conoce en castellano con el nombre de argumento de la habitación china o de la sala china. Yo prefiero usar “cuarto chino” por breve frente a habitación, y por su aproximación semántica a un espacio cerrado, en el que conciste el argumento, que no posee el vocablo “sala”.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Aquí refiero a las propias palabras de John Searle en su artículo “Philosophy in a New Century”, de &lt;i&gt;Philosophy in America in the Turn of the Century&lt;/i&gt;, en la sección dedicada al problema de la mente y el cuerpo.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="EN-US"&gt;Borchert, Donald (ed), &lt;i&gt;Encyclopedia of Philosophy&lt;/i&gt;, Macmillan Reference, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;st1:state&gt;&lt;st1:place&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;New York&lt;/span&gt;&lt;/st1:place&gt;&lt;/st1:State&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;, 2003, vol. 2, pág. 239.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="EN-US"&gt;Searle, “Is the Brain’s Mind a Computer Program?”, p. 27.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Tales como la posición de Juan Camarena presentada en la ponencia del 17 octubre de 2006 en el aula Librado Basilio dentro del marco del Taller de Introducción a la Discusión Filosófica y a la Argumentación de la Facultad de Filosofía de la Universidad Veracruzana. Camarena afirmaba que Searle se equivocaba en una cosa, en que las máquinas son sólo sintaxis, puesto que sí pueden manejar grupos semánticos.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Ibídem&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; “…Si por “máquina” entiendo un sistema físico capaz de realizar ciertas funciones (¿y qué más quisiera decir?), entonces los humanos son máquinas de una clase biológica especial, y los humanos pueden pensar, y desde luego que entonces las máquinas pueden pensar. Y, por todo los que sabemos, puede ser posible producir una máquina pensante a partir de materiales diferentes juntados –digamos, a partir de chips de silicón o tubos de vacío. Quizá descubramos que es imposible, pero en verdad todavía no lo sabemos.” (Traducción libre.)&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Op. cit.&lt;/i&gt; pág. 26.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn11"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref11" name="_ftn11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; “… ¿Cómo nos metimos en este aprieto? ¿Cómo puede alguien haber supuesto que una simulación de computadora de un proceso mental tiene que ser como lo verdadero? Después de todo, la finalidad última de los modelos es que contengan sólo ciertos rasgos del campo modelado y dejar fuera lo que resta.” (Traducción libre.)&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn12"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref12" name="_ftn12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Op. cit.&lt;/i&gt; pág. 31.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn13"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref13" name="_ftn13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Este el sentido concreto de sus tres axiomas y su primera conclusión. Formalizarlos según los estatutos de la lógica clásica, aplicando las categorías universal y particular, sólo confundiría la lectura llevándola a conclusiones desorbitadas y fuera de contexto. Este fue el error de Camarena. No debió generalizar el enunciado “los programas de computadora son sólo formales”, pues se trata de una cuestión de lo técnicamente posible presentado por el computacionalismo. Por otro lado, también se equivoca al hacer una inferencia que pasa de “el cerebro causa la mente” a “toda mente es causada por el cerebro”.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn14"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref14" name="_ftn14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; C&lt;i&gt;fr.&lt;/i&gt; en Paul M. Churland y Patricia S. Churland, “Could a Machine Think?”, en &lt;i&gt;Scientific American&lt;/i&gt;, vol. 262, enero de 1990, pp 32-37, los dos antecedentes del computacionalismo son la tesis de Church sobre la función computable efectiva y recursivamente computable y la máquina de Turing, según la cual una función recursiva computable puede ser computada en un tiempo finito por una máquina manipuladora de símbolos.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn15"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref15" name="_ftn15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Tan sólo está el problema teológico y filosófico de si Dios es una mente o de si la Naturaleza piensa, ni que decir tiene cuestionarse si mi perro o cualquier otro ser vivo, o bien cualquier objeto inanimado, digamos una habitación que traduce chino, tiene alguna conciencia.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn16"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref16" name="_ftn16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Loc. cit.&lt;/i&gt; pág. 31.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn17"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref17" name="_ftn17" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; “¿Puede el argumento del cuarto chino resurgir para desacreditar a un robot que pasa la prueba de Turing? Ciertamente no. Porque el argumento de Searle depende crucialmente de la independencia de hardware de la computación. Eso es lo que permitía a Searle convertirse en el candidato [de la prueba] y reportarnos (con verdad) que estábamos equivocados si pensábamos que entendía chino. Pero no podemos convertirnos en el robot que pasa la prueba de Turing, para verificar si en verdad entiende, más de lo que podemos convertirnos en otra persona. Esta es la paridad (entre otra gente y otros robots) que está en el corazón de la prueba de Turing”. &lt;span style="" lang="EN-US"&gt;(Traducción libre.)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn18"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="#_ftnref18" name="_ftn18" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="EN-US"&gt;Borchert, Donald (ed), &lt;i&gt;Encyclopedia of Philosophy&lt;/i&gt;, vol. 2, pág. 241.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3203248954058511817?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3203248954058511817/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3203248954058511817&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3203248954058511817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3203248954058511817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2008/01/materia-y-pensamiento-especies-y.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-5822043418671887542</id><published>2007-12-05T10:42:00.000-06:00</published><updated>2007-12-10T01:38:44.459-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Profanidad&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt;"&gt;Estoy convencido, existen sentidos profanos que es mejor suprimir del mundo. No todas las diferencias afirmadas son dignas para la vida humana. &lt;span style="" lang="EN-US"&gt;El otro día leía en la bandeja de spam:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;"&lt;i style=""&gt;Your girlfriend leaved you alone because of your cock size.&lt;/i&gt;"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt;"&gt;Reí. Otro mensaje decía:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: center;"&gt;"SERVICIO INTEGRAL DE BELLEZA. publicidad"&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt;"&gt;Me pregunté si se veían los perpetradores del spam beneficiados por añadir "publicidad" en su propaganda electrónica. El siguiente correo era:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;"&lt;i style=""&gt;Antonio was interested, maybe yor will be too.&lt;/i&gt;"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt;"&gt;Mas luego encontré otro con el asunto:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: center;"&gt;"&lt;i style=""&gt;Hello new freind . HOW ARE YOU??? It's Natalia.&lt;/i&gt;"&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt;"&gt;Mira -pensé- que linda, Kris Habakkuk (el nombre del emisor) escribe con errores de dedo. &lt;span style="" lang="EN-US"&gt;Y ya muy cerca &lt;/span&gt;&lt;st1:state&gt;&lt;st1:place&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;del&lt;/span&gt;&lt;/st1:place&gt;&lt;/st1:state&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt; final vi:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;"&lt;i style=""&gt;She is craving to be penetrated by your big rod!&lt;/i&gt;"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt;"&gt;Ya preocupado por el torcido sentido que empezaba a tener el spam, un último mensaje salvador me permitió reparar en que ya era hora de presionar el botón "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Delete all spam messages now&lt;/span&gt;". Decía en su asunto lo siguiente:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: center;"&gt;"&lt;i style=""&gt;Better job for you&lt;/i&gt;"&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt;"&gt;En serio, fue un alivio.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-5822043418671887542?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/5822043418671887542/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=5822043418671887542&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5822043418671887542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/5822043418671887542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2007/12/estoy-convencido-existen-sentidos.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-204631787124388572</id><published>2007-11-15T23:41:00.000-06:00</published><updated>2007-11-18T01:50:22.553-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pregunta filosófica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mito'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Religando&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Quiero contarles una anécdota que aconsejo se escuche con el pensamiento dubitativo propio de los ignorantes que, sabiéndose tales, quieren serlo un poco menos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No hace mucho en el desenvolvimiento del Universo me topé con una prohibición insólita: “no intervenir aquí”. Durante semanas traté de encontrar las palabras más adecuadas para atrapar y ofrecer lo increíble que percibí en la expresión. No lo logré. Pensé que la respuesta a mis inquietudes la hallaría en los textos, mas entendí, desilusionado después de leer toda clase de ignorancias, que encontraría lo que buscaba antes en mi interior que en los libros de los grandes figurones de la historia. Así, me arrojé al abismo que soy, aquel trozo de existencia del que no se sabe ningún fundamento. Consecuentemente, sufrí una prolongada caída compuesta de incontables e inmemorables sueños. Recuerdo que cuando me llegó la vigilia, el aire –o el tiempo quizá– había enrarecido; muchas de las cosas conocidas eran diferentes, más bien, no eran las mismas, sin embargo en algo las iba reconociendo. No había acabado de reparar en las cosas cuando sentí que respiraba con pesadez y mis extremidades no respondían con tino. Antes de la onírica precipitación era un torpe, pero después de ella, era el más inútil entre los inútiles. Hubo manotazos y tropiezos aquí y allá; recuerdo terrible: el miedo aparecía siempre antes que yo llegara a cada esquina, me ayudaba según a prevenir vicisitudes, pero de ningún modo la mayoría de ellas. Pasado algún tiempo, del que no tengo precisado los segundos, tuvo lugar un evento último, insondable: una especie de asimilación. Era un don, la inseguridad en mí se niveló. Los movimientos de mi cuerpo se tornaron más uniformes, ya no había necesidad de quebrantar mi figura a la hora de realizar cualquier acción; mis pedazos o lumbreras dejaron de gotear como lo hacían y poco a poco fui tomando una postura más o menos fija, movida sobre todo por mi voluntad. Dejaba con todo esto de parecerme a los hombres hechos de tierra, barro, yeso o maíz. Me sentí capaz de volver a brincar los charcos o de buscar ranas escondidas en el zacate.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No podría contarles ahora este cuento si no hubiera tenido la memoria para recordar que había llegado allí buscando algo. “¿Es este el fondo del abismo al que me abalancé?” –me pregunté. Y la pregunta lo arruinó todo. Al darme cuenta de mí, noté que había dejado de estar en aquel lugar “donde todo está lleno de algo”. La conciencia de que había recibido algo, un auténtico presente, y la claridad de aquella especie que trajo en mí renovación y mejora se perdió por atreverme (hybris) a preguntar por el fondo de lo sin fondo (Abgrund). Por motivo de mi autoconciencia, de saberme requiriendo algo, me alejé del estado de gracia, y la experiencia de la recepción de la purísima bondad del único varón y dueño de ella (dominus) perdió toda su claridad en mí. Así concluye la historia que me pasó. Sin ninguna determinación más que la congruencia les digo: “este lugar en el que estamos es, amigos, el sendero hacia la &lt;i style=""&gt;religación&lt;/i&gt;”. Como ven, soy el responsable (zodpovednosť) de haber dejado atrás lo más precioso de todo, no tenía otra opción. Dispénsenme.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hasta el día de hoy no puedo anotar todavía las partículas odiosas en mi cabeza que me hacen ver la susodicha prohibición tan loca, tan terrible, tan &lt;i style=""&gt;llena de algo&lt;/i&gt; ajeno que desprecia desde un desconocimiento imposible de extirpar. ¿Qué puedo decir ante eso? Ni hablar.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;15 de noviembre de 2007&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-204631787124388572?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/204631787124388572/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=204631787124388572&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/204631787124388572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/204631787124388572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2007/11/quiero-contarles-una-ancdota-que.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-7225816101282834727</id><published>2007-09-13T21:59:00.000-05:00</published><updated>2007-09-13T22:22:26.397-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mito'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Trinidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Un hombre sentado en el porche observa fijamente el mar. Sus hijos se fueron a la guerra. Sabe que las motivaciones de sus "pequeños" eran equivocadas, sabe que muy probablemente le toque enterrar a su sangre, que morirá solo y sin legado. "Esos tontos ni mujer se consiguieron" -piensa para sí. No llora, sólo observa el horizonte. No tiene esperanza, no logró transmitirles su sabiduría más importante, que la vida dura no se conquista con plomazos, sino con amor. Entonces, un momento de lucidez le indica que él mismo no escuchó a su padre. Se ve a sí mismo mirando hacia el lado opuesto al que se llevó a sus dos críos, le da la espalda a su tierra, aquel espacio sangrado y lleno de conflicto. No desea esperar siquiera lo más seguro, la muerte. Vacila, se confunde, desespera. Ahí está ese hombre mirando fijamente al horizonte estéril, el que no le traerá nada. Y duda mucho, pero no hace nada, sus músculos están paralizados. Pretende dar cuenta de su error antes que cambiar su semblante. No lo logrará. Piensa en lo fácil que fue ser padre. "Sólo había que corregir". Pero ser padre y ser hijo es otra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;El mar ya no tiene sonido, el horizonte fijado se abre, vuela hacia los campos en lo profundo de los mares, a través de los cielos; cruza estrellas, parte los frutos de cada árbol. No lo encuentra, no ve ninguna sangre. Ahí está ese hombre mirando fijamente al horizonte estéril.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-7225816101282834727?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/7225816101282834727/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=7225816101282834727&amp;isPopup=true' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7225816101282834727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/7225816101282834727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2007/09/trinidad-un-hombre-sentado-en-el-porche.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-2498109057347001885</id><published>2007-07-19T11:12:00.000-05:00</published><updated>2008-12-09T03:59:31.768-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b style=""&gt;Intereses preliminares a futuras investigaciones&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm 12pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;No puedo abundar por el momento en el tema específico de mi investigación, antes bien son muchos los temas que me tienen tratando de determinar qué investigación realizar en lo sucesivo. Conceptos y temas como apertura, sistema, intersubjetividad, lenguaje, sentido, formalidad, identidad, diferencia, fenómeno, finalidad, poder, padecimiento, valor, bienestar, vida, necesidad, permanencia, devenir, sabiduría, prudencia, trasgresión, metáfora, finitud, eternidad, tiempo, mística o metafísica, no puedo apartarlos de lo que considero muy importante en la reflexión, pero entiendo que tratarlos debidamente no puede hacerse en pocos años de trabajo filosófico. Puedo referir, sin embargo, a las inquietudes que van perfilando ya mis futuras investigaciones y trabajos bajo los siguientes términos: &lt;i style=""&gt;lo divino&lt;/i&gt; y &lt;i style=""&gt;lo mítico&lt;/i&gt;. Probablemente el punto principal es lograr que estos dos términos entren en relación con la actividad metafísica contemporánea.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm 12pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;He notado desde mi limitado acercamiento a la filosofía que lo divino se haya encarcelado por el estudio fenomenológico de las religiones como fenómenos sociales. Al contrario de estos estudios, me inclino por abordar el asunto de lo divino y la divinidad desde el punto central de todo fenómeno, como una potencia creadora o cuando menos, como un motivo para brotar sentido, hacer emanar algo diferente, acaso el devenir mismo (y esto es importante, siempre “&lt;i style=""&gt;acaso &lt;/i&gt;el devenir mismo”). Esto trataría de afirmar lo siguiente: &lt;i style=""&gt;que el fenómeno y lo divino se relacionan por sinonimia&lt;/i&gt;, con sus respectivos matices que los distingan en el análisis, pero que sean, en un sentido elemental, lo mismo. Si lo divino es un fantasma, y los fantasmas son la evidencia de una inadecuación entre nuestra intelección y la realidad, algo me insta a pensar en la urgencia de buscar una unificación de sentido en nuestros actos y pretensiones de aproximación entre el intelecto y la realidad; es decir, saber por qué vale la pena decir algo semejante a la formalidad de lo real. En mi ignorancia histórica, me atrevo a pensar que al menos desde occidente, no podría ser este agente unificador, cosa distinta que lo divino, que el límite de lo racional, y con esto, muy posiblemente de lo comunicable.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/Rp-Rwu2wcnI/AAAAAAAAABE/mcQCx17CRyk/s1600-h/Facoon+-+Rokurokubi.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/Rp-Rwu2wcnI/AAAAAAAAABE/mcQCx17CRyk/s400/Facoon+-+Rokurokubi.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5088946370349396594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm 12pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Por otra parte, está el mito y lo mítico, noción que me parece básica para deconstruir los prejuicios comunes en torno a lo divino y a los dioses. Actualmente lo divino en nuestra época refiere estereotípicamente a los dioses en las distintas culturas, al rasgo de aquello que participa de Dios, a lo sublime, a la fe, las religiones o a la teología. Afirmar que lo divino es el fenómeno, bajo el tamiz de estos prejuicios me haría parecer un panteísta que no quiere religiones. Pero no estoy simplemente defendiendo un panteísmo laico, sino discutiendo la ontología y la participación de lo divino en ella. Y cuando hablo de la participación de lo divino en la ontología hablo de una analítica que, aunque siempre discutible, tenga un gran poder de convencimiento y evidencia en cuanto a que los dioses son reales. Que los dioses están presentes desde que no podemos racionalizar todo el conjunto de la exterioridad debe verse lo más claro y distinto que sea posible, ha de trastocar nuestro sentido de hacer ciencia o producir conocimiento. La tarea es ambiciosa, y ciertamente requiere de tratarse como un megaproyecto que comenzar desde tareas e investigaciones más específicas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm 12pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;El mito y la deconstrucción es algo que no tengo suficientemente claro, pero habla de los campos semánticos y su rasgo de apertura, de su posibilidad de ampliación y su posibilidad de reducción. Desde la categoría de la lingüisticidad en el tiempo, podemos pensar que, en efecto, lo que llegamos a afirmar como “el todo”, pueden en algún punto mostrarse menor o inferior que sus partes. Este cambio que pone en peligro a la comunicación y su lógica puede permitirnos llegar a otras conclusiones de gran fertilidad intelectual y vital. En este sentido, el mito es algo diferente a un engaño o a lo no racional, más bien lo veo como un relato, una narración… Probablemente tengamos que replantearnos el origen de la filosofía y atenuar todavía más la separación entre mito y filosofía. Me interesa mucho indagar si no se trata de la etiqueta o el “significante” de lo real, el elemento que ejecuta toda metafísica. Si fuera este el caso la aparición de los dioses en el discurso filosófico sería mucho más sencilla, dada la relación de estos con los mitos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm 12pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Sin pretender sacar conclusiones tempranas y equívocas, sólo ilustrar las intuiciones o concepciones que tengo al respecto de lo divino y lo mítico, pienso que tendría este estudio las siguientes aplicaciones, y de ahí su pertinencia. En primer lugar, nos hablaría de una ampliación de “lo divino”, que sería nodal para establecer algunas conciliaciones entre pensamientos en confrontación, específicamente entre el dogma y ciertas proposiciones de carácter científico filosófico. En segundo lugar, se lograría un planteamiento que mantendría a la filosofía en constante relación con el arte y la &lt;i style=""&gt;poiésis&lt;/i&gt;, dado que lo divino en su perfección es la primicia de la belleza en su sentido platónico, una puerta a la verdad y a lo real (un rescate quizá de la estética que no es filosofía del arte). Como tercer punto, pensaría que algunas doctrinas como la hermenéutica podrían fortalecerse en sus preceptos ontológicos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm 12pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Cabe señalar, antes de proponer líneas de trabajo o investigaciones, que todo esto que planteo está en el marco de la intersubjetividad. El problema último que quisiera resolver, al menos en lo personal, versa sobre la incomunicabilidad y la posibilidad de que la institucionalización o racionalización de dos pensamientos distintos homogeneicen un punto específico, lleguen a un acuerdo real, efectivo e incuestionable. Cómo dos seres pensantes y distintos pueden interiorizar algo común y tener la convicción, pese a futuras vicisitudes, que han decidido libremente lo mismo. Esto lo entiendo como una mística ya no entre el interior de la persona y la superior divinidad, sino entre dos personas cara a cara, un puente milagroso entre dos interioridades. Si tal enlace es rigurosamente demostrado imposible, por medio de los dioses, cedería a toda relación de igualdad y compromiso humano, desde luego, que no lo creo así.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm 12pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Tengo alguna raíz de mis inquietudes en filósofos españoles como Unamuno, Ortega, Zambrano y Marías; también en clásicos como Anaximandro, Heráclito, Demócrito, Platón y Aristóteles; en otros antiguos como Plotino, san Agustín, Maimónides, san Bernardo, Duns Scoto; en la mística o pensamiento divergente de Erígena, Nicolás de Cusa, Eckhart y Pascal; encuentro cierta afinidad por los modernos Spinoza, Schopenhauer, Peirce, Husserl, Heidegger, Wittgenstein y Gadamer. Lo poco que sé de filosofía contemporánea y actual, me ha acercado a la lectura, y varias veces sólo interés, por desgracia, de filósofos como Luis Villoro, Ramón Xirau, Gabriel Marcel, Herbert Marcuse, Enrique Dussel, Xavier Zubiri, Michel Foucault, Gilles Deleuze, Jacques Derrida y Mauricio Beuchot. A todos estos les debo gran parte de mis inquietudes.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-2498109057347001885?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/2498109057347001885/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=2498109057347001885&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2498109057347001885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/2498109057347001885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2007/07/intereses-preliminares-futuras.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/Rp-Rwu2wcnI/AAAAAAAAABE/mcQCx17CRyk/s72-c/Facoon+-+Rokurokubi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-3288580280855535066</id><published>2007-07-16T21:16:00.000-05:00</published><updated>2008-12-09T03:59:31.836-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pregunta filosófica'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b style=""&gt;¿Qué es un problema filosófico?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: georgia;"&gt;Un problema filosófico es, como todo problema, una cuestión que se presenta con, cuando menos, una solución sospechosa. A diferencia de las proposiciones ordinarias (descriptivas), los problemas no son aseveraciones de la realidad o aproximaciones asertóricas, sino un planteamiento acerca de lo posible, cuya respuesta no puede ser inmediata.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: georgia;"&gt;Por otra parte, los problemas filosóficos son a su vez problemas teóricos, y más allá de un conjunto de dificultades para lograr una solución, su forma es la de la pregunta; aunque no toda pregunta es, en efecto, un problema planteado. Los problemas tienden a expresar más de una posibilidad, en tanto que aportan conocimiento problemático, y, en este sentido, las preguntas que son problemas se suelen expresar afirmando dos alternativas en tensión como si no pudieran ser, en apariencia, conciliables. De este modo, en los problemas lo que se discute no es la verdad del contenido de la pregunta, sino la pregunta misma, puesto que el contenido es evidentemente algo sospechoso o dudoso, que requiere de ingenio y conocimiento para poder comprenderlo, y así, según sea el caso, rechazar su formulación o bien investigarla y ofrecer una solución, que en algunos casos es única. Sin importar la naturaleza de la respuesta al problema, la solución es siempre valiosa y contribuye a la extensión del conocimiento y capacidades humanas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: georgia;"&gt;Así como a las preguntas correctamente hechas les corresponden respuestas, ocurre a veces que los problemas filosóficos llegan a alguna solución, aunque sobre todo bajo la suerte de los problemas indeterminados, que admiten múltiples respuestas y no exclusivamente una. Esto, no demerita el esfuerzo de las investigaciones filosóficas; parte de lo que distingue a los problemas filosóficos de otros cuestionamientos teóricos, como los planteamientos científicos, es su persistencia e inagotamiento, así como sus métodos libres y creadores de nuevas dimensiones para la vida práctica y teórica. El cómo llega la investigación filosófica a formular un problema en los términos más adecuados es un asunto de complicada explicación, especialmente partiendo del supuesto de las grandes problemáticas y temas que han caracterizado a la filosofía occidental, tan empecinada en lograr claridad y sistematicidad para iniciar el difícil camino del diálogo orientado a la universalidad.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/Rpw6he2wcjI/AAAAAAAAAAk/To4dueGizKE/s1600-h/Shan+Xue+Jun+-+The+Night+Eve+Born.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/Rpw6he2wcjI/AAAAAAAAAAk/To4dueGizKE/s400/Shan+Xue+Jun+-+The+Night+Eve+Born.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5088006025914642994" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: georgia;"&gt;Temas de recurrente dominio de la filosofía son, por mencionar algunos ejemplos, la sabiduría, el hombre, la verdad, el conocimiento, la política, el arte, la reflexión, la conciencia, la lógica, la realidad, la ciencia, el sentido de la vida y el método. Si bastara enlistar las problemáticas de la filosofía para definir qué es un problema filosófico en función de los temas de las ‘preguntas problema’, me preocuparía por mencionar todos y no solo unos cuantos; pero no es este el caso. Hay algo en el preguntar filosófico que lo hace un problema especial de la filosofía y no de otras actividades humanas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: georgia;"&gt;Aunque no soy capaz de determinar con completa claridad qué es esto especial del problematizar de los filósofos puedo hacer un par de indicaciones de interés que pueden abrir un tanto la visión de lo que quiero decir. Primero, que definir a la filosofía es acaso el primer problema filosófico, y las respuestas que existen de este problema suelen agruparse en dos de difícil conciliación, antes bien, son simplemente toleradas: a) que la filosofía es una actividad analítica y rigurosa que pretende la construcción de la verdad universal y b) que la filosofía es un conjunto de saberes que guían la actitud y el criterio en la vida. Y, según la perspectiva desde la que resolvamos los problemas filosóficos, tendremos respuestas legítimas divergentes. Segundo, que es libre de cuestionar su propio proceder, extendiendo sus posibilidades más allá de lo imaginado o registrado por la historia en su campo. Tercero, que al igual que el arte, la filosofía es capaz de resignificar todo lo que en determinado momento se entiende de algún modo en particular, teniendo otra fuente para acrecentar las dimensiones de ‘lo filosófico’, siempre hacia lo misterioso, hacia el límite, adentro o afuera.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-3288580280855535066?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/3288580280855535066/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=3288580280855535066&amp;isPopup=true' title='14 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3288580280855535066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/3288580280855535066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2007/07/qu-es-un-problema-filosfico-un-problema.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_WEkC89ojNd0/Rpw6he2wcjI/AAAAAAAAAAk/To4dueGizKE/s72-c/Shan+Xue+Jun+-+The+Night+Eve+Born.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-4972641599357259798</id><published>2007-04-10T20:13:00.000-05:00</published><updated>2007-05-30T18:07:57.301-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pregunta filosófica'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una pregunta filosófica por los alcances de nuestros pensamientos en la realidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pensamientos, ¿hay algo más allá de ellos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Tendría que negar que la pregunta sea relevante si no considerara de modo especial la vieja noción de la existencia, pues la pregunta anterior cuestiona específicamente la existencia de las cosas fuera de los pensamientos. Lo que para unos puede ser aquí confuso a otros les resultará trivial. Lo primero, sobre todo, si no escuchan a sus juicios como tribunal de la existencia y creen en unas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;reglas dadas desde el principio&lt;/span&gt;; lo segundo, si por defecto conceden a las cosas una existencia mental y valoran sólo la nueva información o no creen de plano en la posibilidad del conocimiento. No escribo ahora para ninguno de los dos tipos mencionados, sino para mí y los interesados en la siguiente genealogía. Hace muchos meses, mi confundida cabeza creía ver un asunto de radical importancia para la vida práctica de los humanos -y por tanto, para la filosofía- en la delgada línea entre la 'creatividad' y la 'naturaleza'; intuía, como muchos, que no existe la originalidad, el ingenio o la fuerza creadora y que las cosas llegan a ser lo que llegan a ser por causas extrahumanas y desconocidas por cualquiera de nosotros; pero por el otro lado también me invadía la sensación de estar participando en el mundo de alguna manera, de marcar una diferencia en la realidad por medio de mi diminuta fuerza. Entonces no tenía suficientes luces para escribir algo valioso al respecto, pero anoté en un procesador de textos la pregunta: "¿existe algo más allá de los pensamientos?" Dicha pregunta no era justa con la amplitud de mis inquietudes, pero no hace muchos días un amigo mío reformuló la cuestión del siguiente modo: "¿qué tanto creamos la realidad?" Esta aportación no planeada de su parte me ha traido de frente a la pantalla para redactar algo que leerán los mirones (claro que me incluyo) y bloggeros.&lt;br /&gt;En mi opinión la respuesta que doy va a trivializar el problema, porque lo resuelvo vía mística, la existencia de algo no es como me han dicho que es. Pero tratándose de un texto que leerán otros es mi deber aportar la mayor claridad de ideas que pueda para que los demás se encarguen de investigar y formar su propia opinión. (Este asunto de la libertad es una cosa que la filosofía en occidente ha querido siempre salvaguardar, aunque a veces, hay que aceptarlo, en sus intentos le ha salido el tiro por la culata.) No me siento todavía capaz de experimentar con un procedimiento no racional o alternativo para explicar el problema que plantea la pregunta ¿qué tanto creamos la realidad? Así que prosigo racionalmente con una serie de precisiones que acotarán rápidamente el punto a tratar. De paso, pido una disculpa por adelantado a los escrupulosos portavoces de la 'posmodernidad' que niegan a capa y espada la metodología sistemática.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pensamiento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En primer lugar hay que delimitar el significado de pensamiento. Los pensamientos son comunes entre los humanos y presentan la posibilidad de traducción por estar constituidos por lenguajes de todo tipo y nivel. Desde que tenemos lenguaje, gozamos las ventajas de la reflexión, y desde que hay lenguajes compartidos, tenemos la enorme capacidad de la referencia. Llamo entonces &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pensamiento &lt;/span&gt;a un flujo o proceso psíquico que se capta desde diversos códigos o lógicas (que se seleccionan por alguna omisión –o lo no voluntario–) y que tiene la posibilidad de desplegarse hacia otro flujo semejante; es así, de fondo, una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;intención &lt;/span&gt;o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;proyecto&lt;/span&gt;. Lo maravilloso de los códigos que se encuentran en el pensamiento es que pueden operar adecuadamente en más de un solo flujo, a saber, que la comunicación es posible, y con ello, la traducción, que deviene necesaria en todo momento comunicativo por el factor de pérdida de toda comunicación. Ninguno de los conceptos aquí mencionados es necesario en sentido estricto para comprender lo que es el pensamiento (efecto propio de la reflexividad), pero es un intento que puede bastarnos para entender y dar respuesta a la pregunta inicial.&lt;br /&gt;Ahora bien, si hay pensamiento y se codifica a sí mismo como una unidad, entonces algo identificado piensa. Por supuesto que el flujo debe considerarse unitario para que se hable de algo pensante, pero si además se considera un compuesto en relación con esa unidad y se conforma digamos, un cuerpo, veo conveniente hablar más bien de ‘alguien que piensa’ y no sólo de ‘algo que piensa’. Pensar es por lo tanto posible para alguien; para perogrulladas, llámenme.&lt;br /&gt;Si alguien piensa, ese alguien es un creador, dado que el flujo como unidad de pensar da cuenta de su participación en un lenguaje y habla como tal; se proyecta como uno más de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;los naturales de ese lenguaje&lt;/span&gt;. Sabemos de antemano que el habla es un proceso creativo que, atendiendo a ciertos códigos, se realiza denotando impresiones personales o únicas. Esto significa que si un código es común a dos individuos o pensamientos unitarios, la condición individual de ambos afectará la realización de las expresiones posibles desde las reglas del código, y las manifestaciones de cada individuo o pensamiento no podrán ser idénticas. El pensamiento es proyecto, construcción; algo original como el habla respecto de la lengua.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Realidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora prestemos atención a la realidad, ¿qué significa? De modo inmediato, podemos decir que la realidad es lo que en verdad es. Todo lo que pueda significarnos lo anterior es justo de pensarse, pero por motivos de método, en su sentido lato, reduzco su significado con base a dos grandes dimensiones de la filosofía humana: la ontología y la gnoseología. La ontología básicamente es una reflexión cuidadosa y conciente sobre las cosas que son o existen, mientras que la gnoseología es una reflexión también puntual sobre las cosas que es posible saber o conocer. La realidad está profundamente involucrada en ambas mega esferas de la filosofía. Algunos detalles metalingüísticos revelarán cómo participa la realidad entre la pregunta por el ser y por el conocer, preguntas guía para cada una de las dimensiones aludidas. Pero antes aclaro que la ontología y la gnoseología no ocurren verdaderamente por separado. Una sentencia ontológica sin una afirmación gnoseológica no es del todo real, tampoco a la inversa; se requiere la una a la otra. Pero tampoco son autosuficientes ellas dos solas, necesitan de la tercera gran esfera para tener consistencia y sentido, la de la axiología, o de las reflexiones en torno a los valores y el sentido de las cosas. La realidad, por tradición, no tiene mucho que ver con la axiología, por lo que mis apuntes son ligeros al tratar este aspecto que por supuesto nada tiene de secundario.&lt;br /&gt;La primer distinción metalingüística es la siguiente: que no es lo mismo realidad que el término 'realidad’. Cuando se distingue al verdadero significado de la palabra de la voz que la refiere surgen muchos problemas prácticos, pues el valor de las palabras pierde su uso ideal significativo y se trata sólo de un objeto lingüístico. Esta distinción viene de elucubraciones gnoseológicas que dan cuenta de los medios que usamos para construir una visión de la realidad u ontología. Una palabra no es lo mismo que una realidad que designa la propia palabra, y podemos decir que la realidad no es mero pensamiento o un conjunto de ideas de la mente. Quien no crea que esta distinción sea verdadera, entonces tiene un asunto que investigar en otra parte.&lt;br /&gt;Una segunda distinción es que frecuentemente cuando hablamos de la realidad solemos hablar más exactamente de la “realidad” sin darnos cuenta, pues las conversaciones son hechas muchas veces bajo supuestos que no son asumidos más allá del momento en que vinieron a cuento, mas la realidad es sólo una y no se habla de “realidades”, salvo en ficciones y mundos posibles por antonomasia. Suponer la realidad, y no de hablar del término que la refiere o un equivalente, es asumir una creencia no necesariamente compartida por nuestro interlocutor, y de esto hay que cuidarnos mucho so pena de generar malentendidos. Para que algo sea real debe ser incuestionablemente verdadero, pero antes comprendamos, que la creencia sea incuestionable no garantiza un conocimiento de algo real, ya Platón veía prudente que una condición de conocimiento fuera la de saber explicar lo que se sabe, esto es, tener alguna teoría o reflexión formal hecha sobre el asunto que pudiera llevar a los conocedores a alguna práctica de su saber. De tal suerte es la situación que cuando hablamos de lo real hablamos más bien de algo lejano y para muchos ajeno a sus pensamientos.&lt;br /&gt;Tradicionalmente se piensa que para que algo pueda conocerse se necesita que ese algo sea definido, delimitado, objetivado, incluso se cree que sólo así las cosas son concretas y manipulables en el pensamiento, pero sobre todo, comunicables. Mucho de este escrito supone lo anterior, aunque no estoy completamente de acuerdo con ello, pues esta postura tradicional suele ser en efecto excluyente a otros tipos posibles de adquisición del conocimiento que considero válidos, como el saber fundado en el amor o el saber vital. No obstante sus limitaciones, la especificidad que se logra a partir de la definición y objetivación permite en gran medida comunicar, dado que los códigos de lenguaje, aunque fundamentales, poco o nada tienen de infinitos y todopoderosos, y requieren de mucha precisión para lograr sus cometidos más ambiciosos y teoréticos; esto es el poder de la razón que me permito llamar equivalente a la racionalización. Así se procede a definir lo real: según la epistemología –teoría del conocimiento científico–, lo real es lo que puede probarse mediante un método científico y ser efectivamente verificado. Para hablar de la verdad ellos hablan de hechos, pequeños fragmentos de realidad a los que han tenido acceso gracias a sus investigaciones científicas y una pizca –sustancialísima– de azar. En el modo más ortodoxo de hacer ciencia, no hay más conocimiento de lo real que el conocimiento científico. Yo digo que son muy hábiles para ocultar la metafísica –y su proceder no científico– que los traspasa. Pocos científicos, a excepción de los de la nueva física, filosofan en torno a la percepción, y lo que llaman realidad material, experiencia empírica controlada y evidencia, no es sino pura metafísica anquilosada que ha perdido ya su nombre de filosofía primera.&lt;br /&gt;Abróchense el cinturón y pregúntense si la realidad es un concepto nacido por especulaciones concienzudas y primarias, si es pues una metafísica o un gran mito. Por ahora, no defino &lt;span style="font-style: italic;"&gt;realidad&lt;/span&gt; porque está pendiente todavía una separación de especial importancia para ayudarnos a comprenderla.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Lenguaje y fenómeno: percepción y sensibilidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podríamos decir que la mente y la sensibilidad son dos reinos diferentes, en el primero el soberano es la cultura humana, y en el segundo el soberano es lo irracionalizable y divino. La percepción es un proceso o condición mental que está sujeta a las diversas configuraciones o códigos en el pensamiento; supone la captación de ideas o conceptos pero también la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;apropiación&lt;/span&gt; de algo: la información sensorial. Nuestro lenguaje transforma las impresiones que recibimos del reino de lo divino –que podría suscribirse al espacio sagrado. Si nos preguntamos por la necesidad de esta transformación de la información o por si la percepción es un modo necesario de existir o un simple proceso psíquico sujeto de suspenderse, mi respuesta tendería hacia un no, diría que sólo ocurre en tanto que somos proyecto o intención, pero por otro lado habría que ver si somos en verdad cuando no somos proyecto. Es porque el pensamiento se ha dado cuenta que es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;alguien que piensa&lt;/span&gt; (algo con identidad y cuerpo) que se ha proyectado desde una lógica o lenguaje particular como el mismo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;natural de ese lenguaje&lt;/span&gt; en un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tiempo presente futuro&lt;/span&gt;, que nos reflejamos en otra instancia de ser desde el mismo código, y por lo tanto, convertimos lo que sentimos –el fenómeno o acontecer– automáticamente por medio de la criba del lenguaje presente. Esto es de nuevo una verdad de Perogrullo, que percibimos los fenómenos, que nuestras sensaciones son clasificadas, categorizadas, configuradas, etcétera de modo inmediato. Por eso es que nosotros en tanto proyecto somos la oposición de los dioses, su antítesis. Esto por supuesto no nos hace malos, simplemente mortales, ajenos por omisión adquirida (por nuestra misma causa) a los sentimientos oceánicos como la eternidad. La sensibilidad de la que tanto habló el maestro Platón no es igual a la percepción, ella queda separada del lenguaje, se reduce a nuestro espectro sensorial. Probablemente sea ésta nuestro único referente al espacio sagrado o nuestra “puerta al cielo”. El primer contacto con lo otro nace en torno a estos pensamientos en un proyecto.&lt;br /&gt;La diferencia entre percepción y sensibilidad es el papel del lenguaje en la primera. A diferencia de los estructuralistas o los devotos a la esencia, yo no considero que lo que acontece tenga un ordenamiento en sí mismo, sino que es dado por nosotros cuando asumimos el papel de sujetos cognoscentes. El orden es un código, un lenguaje, un modo de operar, y es propio del pensamiento, no podemos decir, al menos no tan apresuradamente, que la exterioridad es también en su conjunto total un pensamiento, ¿es algo que piensa, o es acaso alguien que piensa? El fenómeno se entiende como incategorizable, imposible de ordenar tal cual es, es el puro acontecer, nuestro mero padecer; no es nada y es lo único que hay –hago referencia a nuestro empirismo contemporáneo. Sin embargo, si dijera que el espacio sagrado, ese campo de lo incognoscible que se revela en nuestra sensibilidad, es lo equivalente a la realidad entonces tendría que decir con algunos matices que no nos es posible conocer lo verdadero.&lt;br /&gt;Ciertamente la realidad es algo más que lo indescriptible o lo sin nombre, porque nosotros conocemos cosas verdaderas. Creencias comunes como “no podemos estar seguros de nada” son una sabiduría, y toda sabiduría es válida hasta cierto punto en tanto que es verdadera; hay que darle algún valor de verdad a muchos de estos acontecimientos cotidianos y vitales. Hay que contestar, por ejemplo, el por qué no todo es pensamiento, a propósito de la pregunta ¿hay algo más allá de los pensamientos? Es claro si comprendemos que a veces ocurre lo inimaginable. Llevemos a un niño que ha pasado toda su vida en el monte y que nunca ha visto una computadora o algo similar a un centro de juegos de video en el corazón de una plaza comercial. Seguramente el niño no derivó de sus pensamientos semejante complejidad de imágenes y funcionamientos; de hecho, lo más probable es que no note siquiera la complejidad que a los habitantes urbanos supone un aparato de audio, video e interfases. Ahora que si para ser contundente debo partir del yo fundamental que todo lo piensa desde sí, llévenme a conocer la flora de Mongolia, o a ver danzas y rituales subsaharianos, seguro que me sorprenderé más de una vez por ver las cosas más exóticas nunca antes vistas ni imaginadas por mí. O qué tal si me encuentro con un grupo de Maras Salvatrucha que me atacan, ¿podría yo pensar lo que me harían unos Maras después de golpearme hasta dejarme inconciente? No, yo no puedo pensar tampoco la muerte y la historia de un abuelo que nunca conocí, yo imagino libremente, no construyo la realidad a voluntad, esta no es la película &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Matrix&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Hasta ahora nada se ha podido responder del cuestionamiento qué tanto creamos la realidad; la propia pregunta, ya presuponía que la realidad no es ajena a la acción de los humanos, que nosotros participamos en ella. Sólo he clarificado el sentido de la pregunta y su relación con la otra primera ¿hay algo más allá de los pensamientos?, que a estas alturas se responde con un sí, todo eso que no tiene orden ni código.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Libertad humana&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La tarea del humano es imaginar, ser libre y natural de la lengua, ser un creador, y para los románticos no declarados, ser usuario del lenguaje. Es curioso, pero todo parece indicar que padecemos o nos acontecen cosas mientras nosotros mismos acontecemos. Usamos nuestras diversas lógicas para referir, para reseñar las cosas y presentar lo padecido a los demás, pero también para mostrarles lo creado. Puede haber problemas cuando intentamos hacer entender a otra persona lo que hacemos, lo que nos ha pasado o lo que pensamos hacer. El comunicar es también afirmar, y afirmar algo sugiere usar lo racional en nosotros.&lt;br /&gt;Sólo que usar lo racional en nosotros es también suspender en algún momento alguna línea de sentido, y ser tomados por sorpresa por los lectores de nuestro discurso según la fortuna. Esto es la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;incompletud racional&lt;/span&gt;, que nuestro ejercicio de la razón puede ser brillante en una circunstancia pero no suficiente en otra. Alguna cosa no declarada o no explicada posibilita que seamos en nuestro derecho natural de ser lenguaje, ser también fuente de equívocos y confusiones. Por suerte, los sistemas que hablan la realidad no permanecen absolutamente cerrados, al menos no si el otro tiene la oportunidad de responder y exigir mejor explicación o algo muy diferente.&lt;br /&gt;Recapitulemos. ¿Hay algo más allá de los pensamientos? ¿Qué tanto creamos la realidad? El pensamiento es un flujo ‘lingüistificable’ y un proyecto de alguien. El lenguaje, código o lógica identificable en él supone reflexividad y referencialidad; lo primero procura identidad y unidad, lo segundo, comunicación y traducción. Aunque la comunicación presenta dificultades, el receptor tiene una percepción de lo que el emisor habla, y eso implica como ya se mencionó una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;apropiación&lt;/span&gt;. El problema es más bien moderado, ocasional, pero potenciado por las distancias del tiempo y el espacio, el ruido en el canal, o como se lo quiera ver.&lt;br /&gt;La realidad desde una gnoseología y una ontología se comprende como una dualidad entre orden y acontecer, conocemos cosas ordenadas y percibidas pero sabemos que el alcance de nuestras concepciones no captura toda la esencia del fenómeno o la total exterioridad. Hay pues un espacio de la tradición que corresponde a lo humano y un espacio sagrado que queda en lo irracional o racionalmente inexplicable. ¿Qué es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;la realidad&lt;/span&gt;? Pondero ahora si es o no un conjunto de creencias mitológicas que hablan de lo verdadero según sabiduría; si es un modelo de tradición y de dioses, un campo de lo racionalizable y de lo que no puede racionarse en lenguaje. Nuestra capacidad creativa no es otra cosa que una fuerza de percepción del ahora de acuerdo con las circunstancias divinas y una tradición; la genialidad es una elevada y visible forma de configurar lo que pasa en el presente; es, en parte, tutearse con lo clásico, asemejársele. Los humanos no construimos realidad, le damos voz para los hombres, le damos tierra fértil al otro para vivir y distenderse, reposar en algún paraje de vanguardia.&lt;br /&gt;La vida es lo real, ella va por delante, y nos pide que no la subordinemos al entendimiento.&lt;br /&gt;Entiendo al menos las siguientes condiciones para la vida en comunidad: a) que el pensamiento individual sea un proyecto; b) que la tradición exija una participación responsable de acuerdo con la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;justicia humana&lt;/span&gt; y que comprendamos la fuerza de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;justicia divina&lt;/span&gt; como inapelable y siempre justa; c) que el interlocutor de nuestro discurso tenga ocasión de interpelarnos si lo ve conveniente; d) que el pensamiento se comprenda proyecto por sí solo, pero que se defina su finalidad por favor de las peticiones sociales, y por lo tanto, que no haya más individuo-sujeto trascendental.&lt;br /&gt;¿Qué tanto creamos la realidad? Desde el individuo-sujeto trascendental, lo que seamos capaces de ceder a lo divino, acatar su justicia como tal. Desde el individuo sujeto a la tradición, lo que seamos capaces de ceder a lo humano, aceptar su creación y mutabilidad. Lo que llamamos justo por acuerdo no es sino una creación santa; la justicia humana no es una necesidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-4972641599357259798?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/4972641599357259798/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=4972641599357259798&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4972641599357259798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/4972641599357259798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2007/04/una-pregunta-filosfica-por-los-alcances.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20484457.post-113799677399833536</id><published>2006-01-23T00:04:00.002-06:00</published><updated>2009-04-07T19:39:34.699-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mito'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/242/2053/1600/0153%20Frank%20Frazetta%20-%20Birdman.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 241px; height: 327px;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/242/2053/320/0153%20Frank%20Frazetta%20-%20Birdman.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;...Y entonces se supo que llegaría un soberano que haría valer la ley, y los hombres conocerían la justicia que sólo imaginaron, y las cenizas de sus enemigos nada mostrarían ya de hostilidad. Paz eterna para los hombres elegidos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo sin embargo algún hombre bondadoso entre los que no privilegiados. Y fue un héroe. La gente lo adoraba y señalaba como máximo y ejemplar. Sólo podía nacer orgullo de semejante fruto del esfuerzo humano.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en cambio las artes en otras regiones fueron benévolas, y con el intercambio calmaron las enemistades entre las naciones. Se desarrollaron los pensamientos y las ideas, y el mundo conoció algo mágico nunca visto, fabuloso y efímero.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres sin embargo jamás olvidaron estas vidas, sus vidas. Brotaron de mil y un formas nuevos hombres sin buscar revisar lo pasado. Lo único que tuvieron claro fue su propia hambre y ambición, y nació la competencia, el horror y el confuso absurdo. Unos tenían la verdad, otros ninguna, otros verdades, y se cuenta que otros tuvieron las tres...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo está violentado; busca sanar heridas que siempre pueden abrirse, busca tomar un respiro del aire que cada vez es menos. Su espíritu mortal nunca ha sido conocido sin ánimo. Es sobrehumano pero no eterno, y así no es verdadero ni confiable. Oremos por los abusos que soporta, un día caerá fulminado y quienes vivan y luchen entonces habrán de conocer lo que deseaban tanto como nosotros: la seguridad final.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20484457-113799677399833536?l=zeyrus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zeyrus.blogspot.com/feeds/113799677399833536/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20484457&amp;postID=113799677399833536&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/113799677399833536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20484457/posts/default/113799677399833536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zeyrus.blogspot.com/2006/01/blog-post.html' title=''/><author><name>Enrique</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16404339547733692194</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_WEkC89ojNd0/R4huijR4yHI/AAAAAAAAABQ/2QO58eaS7Uc/S220/CED_1.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
